Texto del Acuerdo PSOE-Izquierda Unida
El Partido Socialista Obrero Español e Izquierda Unida quieren responder a las demandas e ilusiones que está manifestando la mayoría de los ciudadanos y ciudadanas españoles. Una mayoría de ciudadanos que quieren vivir y protagonizar un cambio político en España destinado a asegurar el progreso y bienestar para todos. Nuestras dos organizaciones políticas coincidimos en la voluntad de transformar de manera sustancial las políticas practicadas por el PP y dar por terminada, de manera democrática, su experiencia de Gobierno. Este Acuerdo pretende ser el primer instrumento para lograrlo. Porque el gobierno del Partido Popular ha practicado una política que ha desperdiciado el favorable ciclo económico con el que inició su gobierno. Ha podido contar con un contexto de estabilidad económica en Europa. Ha disfrutado de un período de paz y diálogo social como desde hacía años no se conocía. Pero no ha sabido aprovechar estas circunstancias para implicar a los españoles en un proyecto colectivo que permitiese a España avanzar hacia mayores cotas de progreso y bienestar. En estos años, la fase de crecimiento de la economía ha generado importantes beneficios económicos para una minoría que siempre aparece vinculada al partido en el poder. La modernización de nuestras estructuras económicas se ha aprovechado para crear un entramado económico y financiero al servicio de los intereses políticos más conservadores. En vez de avanzar hacia los niveles de protección social de los países europeos, se han tomado iniciativas para debilitar el sistema de protección y bienestar social que se había conquistado mediante el esfuerzo de generaciones de españoles. Se ha multiplicado, hasta extremos desoladores, la precariedad laboral y la dificultad para el empleo de mujeres y jóvenes. El propósito de desmantelar el Estado se ha traducido en un impulso a la privatización de la educación, la sanidad, los servicios sociales, los servicios públicos de primera necesidad, las empresas públicas. Este no es el camino para la construcción de una sociedad justa y equitativa. Este período ha conocido un importante incremento de las desigualdades territoriales. Lejos de avanzar hacia mayores niveles de armonización y equidad se ha favorecido el agravio y la discrecionalidad. La esfera política ha conocido suficientes signos del autoritarismo y prepotencia tan propios de la tradición de la derecha en nuestro país. Se ha deteriorado aun más la situación de la Justicia. El abuso de los medios de información públicos en beneficio propio ha llegado a límites más que preocupantes. Lejos de sus promesas iniciales, el Parlamento ha perdido importancia y significación para el debate público. Nuestra democracia merece medidas que la fortalezcan y desarrollen, no el escepticismo o la indiferencia. A los españoles y españolas sólo se les ha ofrecido resignación. Y sin embargo nuestra ciudadanía puede aspirar legítimamente a tener un futuro distinto. Puede aspirar a una vida mejor para ellos y para sus hijos. Tienen derecho a la esperanza. Las fuerzas políticas de izquierda no creemos que puedan seguir malgastándose durante otros cuatro años los esfuerzos que nuestra sociedad está realizando por acercarse a los niveles de bienestar conseguidos en Europa. El PP está malbaratando el esfuerzo de todos y todas. No queremos que esta situación se prolongue ni un solo día más. El malestar de muchos por el desempleo, la exclusión y la prepotencia hace aumentar el sentimiento de fatalidad y contribuye al desinterés de un número importante de ciudadanos por los asuntos públicos. Queremos oponer a la resignación nuestra firme voluntad de volver a dar sentido y vitalidad a la participación democrática. Estas son las razones que nos han animado a impulsar el diálogo entre nosotros y hacer posible el acuerdo que hoy presentamos. Es público que nuestras organizaciones tienen diferencias significativas en cuestiones importantes. No pretendemos ocultarlas. Pero era evidente también que no podíamos seguir permitiendo que estas diferencias se convirtiesen en imposibilidad para el acuerdo y el compromiso. Ambas organizaciones, además, hemos escuchado a los ciudadanos de izquierda que deseaban que realizásemos un esfuerzo para establecer una coincidencia que volviese a colocar en el centro del debate político, y de las propuestas programáticas, los intereses, las necesidades y los anhelos de la mayoría de nuestra sociedad. En esta búsqueda reconocemos el interés que han suscitado entre nosotros otras experiencias en Europa. Nos reconocemos en esa voluntad de acuerdo, en esa disposición para el compromiso fundado en la autonomía, en el respeto a la diferencia, en el mantenimiento de la propia identidad, en una colaboración política que tendrá consecuencias sociales y culturales. Este es un acuerdo de la izquierda para gobernar este país según otras propuestas, otros criterios, otras medidas, otro programa. En definitiva, para gobernar España de otra manera. Es un acuerdo que, estamos seguros, devolverá la confianza, la ilusión y la esperanza a los millones de ciudadanas y ciudadanos que se saben y se sienten progresistas y de izquierda. Un acuerdo que incrementará las perspectivas electorales de nuestras respectivas fuerzas políticas. Un acuerdo que permitirá, tras movilizar el voto de todos los progresistas, vencer en las próximas elecciones. Un acuerdo que, tras la votación de investidura, asegurará un Gobierno con un programa de izquierda que ponga en práctica políticas destinadas a satisfacer las aspiraciones de la mayoría de la población de nuestra sociedad. Porque nuestra voluntad es la de poner fin a la precariedad; es proponer medidas que hagan disminuir significativamente el desempleo y aseguren un empleo digno y de calidad. Porque queremos una democracia más participativa, de mayor compromiso, que haga más transparente las instituciones, que haga posible una participación más activa y cotidiana de la ciudadanía, que asegure el cumplimiento de las leyes, que garantice la igualdad real de la mujer; que eduque a las jóvenes generaciones en los valores de la tolerancia, el respeto a la diversidad y el compromiso ciudadano. Porque queremos que la educación se convierta en garantía de igualdad de oportunidades. Que los servicios públicos estén a disposición equitativa de todos los ciudadanos y se promueva la democratización de su gestión. Queremos un país en el que la Justicia, la Administración, la Sanidad tomen como punto de referencia el servicio a la ciudadanía. Porque queremos que los resultados de una economía gestionada con rigor en el marco europeo, se utilicen para consolidar el crecimiento, invertir en investigación e infraestructuras, favorezcan la creación de empleo y mejoren las rentas de los menos favorecidos. Queremos un país en el que se avance, en forma decidida, hacia la protección social plena. Queremos un país en el que el reconocimiento de la diversidad histórica de nuestro Estado conviva con la solidaridad y cohesión entre todos sus territorios y la fortaleza del proyecto común. Y donde se avance decididamente en el fortalecimiento y profundización del Estado de las Autonomías desde una perspectiva federal como garantía de un país más democrático y más cercano a la ciudadanía. Queremos que desde las instituciones se contribuya decisivamente a incorporar a nuestro país a la sociedad de la información, que se facilite el acceso a las nuevas tecnologías en condiciones favorables, que se promueva la investigación. Es nuestro compromiso con las futuras generaciones. El PSOE e IU aceptan los desafíos que supone un proceso de estas características. Nos anima la convicción de que los más inmediatos beneficiados por nuestra voluntad de acuerdo serán las personas que creen posible una política de izquierda en este comienzo de siglo. Al comienzo de este proceso nos fijamos como tarea hacer todo lo necesario para que las expectativas e ilusiones despertadas por la posibilidad de un acuerdo entre nuestras respectivas organizaciones terminase con éxito. Hoy podemos decir y mostrar este resultado: un Programa Básico
de Gobierno, un Compromiso de Investidura y un Acuerdo Electoral para las elecciones al
Senado. Un Acuerdo, en definitiva, para hacer posible las transformaciones que nuestro
país, las ciudadanas y ciudadanos, demandan y necesitan. 1. ACUERDO SOBRE PROGRAMA DE GOBIERNO Los ciudadanos conocen las coincidencias que en nuestros planteamientos políticos hemos venido manteniendo a lo largo del tiempo. Estas han sido especialmente importantes en la acción parlamentaria desarrollada durante la última legislatura. Los ciudadanos son también conscientes de las diferencias que explícitamente hemos sostenido en cuestiones que forman parte de nuestras respectivas trayectorias políticas y que no deseamos ocultar. Estas diferencias son de distinto alcance. Algunas de ellas constituyen convicciones que están plasmadas en nuestros respectivos programas electorales. Así ocurre, entre otros casos, en lo que atañe a nuestras posiciones sobre la OTAN o en el distinto significado que otorgamos al Pacto de Estabilidad. Estas diferencias no impiden, sin embargo, que podamos coincidir en torno a un Programa de Gobierno de la izquierda plural que, con respeto a las legítimas posiciones de cada una de las fuerzas políticas, permita satisfacer las esperanzas del conjunto de ciudadanos progresistas de nuestro país. De conformidad con lo anterior, las fuerzas políticas que
suscriben este pacto han acordado un Programa básico de Gobierno, que constituirá el eje
central del Discurso de Investidura para la Presidencia del Gobierno, y que se estructura
en torno a los apartados siguientes:
2. ACUERDO DE INVESTIDURA El acuerdo programático que hemos alcanzado entre PSOE e IU marca las líneas fundamentales de acción de un Gobierno progresista surgido de las urnas el próximo 12 de marzo. La posibilidad de llevarlo a cabo exige que la mayoría social progresista existente en España se traduzca en mayoría electoral y en mayoría parlamentaria. Estamos convencidos de que el acuerdo entre nuestras fuerzas políticas ha generado entusiasmo y alentado esperanzas en un futuro distinto al que ofrece la derecha y que, en consecuencia, movilizará al electorado para pronunciarse mayoritariamente en favor de las opciones progresistas y de izquierda que conjuntamente representamos. De este modo, estaremos en condiciones de presentar un candidato a la investidura como Presidente del Gobierno que aparezca comprometido con una política de izquierda que mejore de manera significativa las condiciones de vida del conjunto de nuestra sociedad y, en consecuencia, resulte respaldado por la mayoría del Congreso de los Diputados. Por ello, este acuerdo tendrá como consecuencia que si el
candidato que resulte de una mayoría electoral de izquierda, en su discurso de
investidura se compromete a desarrollar los puntos contenidos en estos acuerdos para un
programa de gobierno, la otra fuerza le otorgará la confianza. 3. ACUERDO ELECTORAL EN RELACIÓN CON EL SENADO El fortalecimiento y la profundización del Estado de las Autonomías en una perspectiva federal y la consecución de un sistema de financiación autonómica consensuado y estable, como se propugna en nuestros acuerdos para una acción de gobierno en la próxima legislatura, otorgan una especial trascendencia al compromiso electoral que en torno a las candidaturas del Senado asumen el PSOE e IU. Los objetivos que comparten ambas formaciones políticas se expresarán en la actuación de sus senadores electos de cara a promover un proyecto consensuado de reforma del Senado que permita:
Llevar a cabo este ambicioso proyecto, de indudables consecuencias para la configuración de nuestro modelo de Estado, y asegurar la presencia en el Senado de una mayoría política de carácter progresista, ha movido a nuestras dos fuerzas políticas, PSOE e IU, a alcanzar un acuerdo global en relación con la próxima elección, el 12 de marzo, de nuevos senadores. De conformidad con ello,
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