Portada Opin@r

Portada Opin@r

Portada nº 4
Reportajes y Entrevistas
Sección General

 


VÍCTOR SÁNCHEZ


ESPAÑA: TELEFÓNICA COBRA SERVICIOS QUE NO PRESTA

El 1003, un negocio muy rentable

Telefónica, la compañía española líder en el campo de las comunicaciones, descubre cada día nuevas fuentes de ingresos. La última innovación en el arte de convertir en dinero todo lo que Telefónica toca se ha aplicado en Estratel, la empresa contratada para prestar el servicio de información 1003.   

Decididos a no dejar escapar ni una peseta, los directivos de Estratel han distribuido entre sus empleados una circular escandalosa. Fechado el 14 de enero, el comunicado interno está encabezado por la leyenda "ASUNTO: protocolo de atención ante caída de la base de datos".     

Viene a resolver esta circular un problema que parece producirse con cierta frecuencia: hay momentos en que no es posible el acceso a la base de datos y los operadores no pueden facilitar la información que los clientes demandan. Ante esta situación lo honesto sería no atender las llamadas recibidas y arbitrar un sistema de alerta, de modo que los clientes sepan que no se les puede atender y que, en todo caso, no tengan que abonar una llamada ante la que Estratel no tiene respuesta.      

Pues bien, cuando se producen estas caídas de la base de datos, los operadores de Estratel son obligados a continuar atendiendo las llamadas, de modo que los clientes pagan sin poder obtener la información que demandan.  

La circular de Estratel a sus trabajadores ordena, textualmente, que "cuando no sea posible el acceso a la base de datos por caída del servidor, hay que continuar atendiendo las llamadas y no ponernos en "aux-work", salvo por indicación de los coordinadores".    

Es de esperar que, una vez esta práctica de Estratel ha trascendido, alguna instancia (judicial, ciudadana o política) iniciará las acciones necesarias para defender al consumidor. Porque la práctica que denunciamos no carece de importancia. Estratel y Telefónica pueden estar ingresando millones de pesetas sin prestar el servicio por el que están cobrando.    

La práctica que denunciamos desde estas líneas viene a sumarse a otras actitudes de prepotencia y a las demostraciones de fuerza permanentes del grupo Telefónica. El absoluto desprecio hacia los consumidores, animado por la posición dominante de la compañía, es de fácil constatación. Si usted, lector, tiene alguna reclamación que hacer a Telefónica, tramítela a través del servicio 1004: comprobará que es un recurso absolutamente inútil. Hasta tres veces en un mes ha presentado el que esto escribe una reclamación ante Telefónica. Hasta hoy no ha habido respuesta.     

Telefónica está demasiado ocupada en expandirse a lo largo y ancho del Globo y en asegurar su control sobre los medios de comunicación. No les queda tiempo para preocuparse de sus consumidores. Nos desprecian sin más. Hora es de que las organizaciones de consumidores tomen cartas en el asunto.   

El presidente del Gobierno Español, José María Aznar, que dio el paso de privatizar totalmente Telefónica, ha creado un monstruo que puede llegar a amenazar el poder del Estado. Los sufridos usuarios, los ciudadanos, por nuestra parte, estamos obligados a plantar cara a esta máquina de propaganda de los económicamente poderosos. Una máquina que genera y distribuye ideología al servicio de los intereses de la minoría.      

 


OPI

Portada  Portadilla Nº 4  Reportajes y Entrevistas  Sección General


© OPIN@R.
© Cada uno de los autores de los artículos o fotografías.

Las personas interesadas en publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción,
tienen a su disposición la siguiente dirección de correo electrónico:
Teclee esta dirección en su programa de correo electrónico