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Portada nº 4
Reportajes y Entrevistas
Sección General

 


SANTIAGO DEL VALLE


EL GRUPO DE COOPERANTES GALLEGOS DESPLAZADOS A PERÚ CUMPLIÓ
SU MISIÓN EN VILCABAMBA: ATENDIERON A LOS HABITANTES DE ARMA,
LA POBLACIÓN ARRASADA POR UNA AVALANCHA DE HIELO

Cooperación para la salud y el desarrollo de la población andina

CONSTITUIDA EN VILCABAMBA UNA COMISIÓN PARA COORDINAR
LA COOPERACIÓN CON EL BARRIO CORUÑÉS DE LABAÑOU

Esperando la consulta

El proyecto de cooperación para el desarrollo Labañou-Vilcabamba surgió a partir de los informes sobre la grave situación de la población del distrito de Vilcabamba recogidos en el transcurso de las expediciones arqueológicas "Juan de Betanzos" a aquel distrito peruano, en cuyo territorio estuvo enclavado el último reino Inca independiente. Entidades ciudadanas del barrio coruñés de Labañou, con el apoyo de Solidariedade Galega y otras ONG, recogieron la idea y asumieron el compromiso de poner en marcha un modelo original de cooperación: el apoyo permanente de un barrio urbano gallego a una población andina de extrema pobreza.     

Este proyecto de cooperación, iniciado en 1999, continuó en septiembre y octubre de este año con el desplazamiento de un equipo de diez personas con la misión de proseguir la atención sanitaria y promover la creación de una Comisión Promotora que coordinará desde Vilcabamba las acciones de cooperación futura. Viajaron a aquel distrito dos médicos de familia, Luis Astray y Joaquín Serrano; un ginecólogo, Xosé Vidal; las enfermeras Paloma Tomé y Esperanza Antón, y la educadora social Lola Veiguela; así como Miguel Asensio, Paco Cuesta y Fernando Dáns de la productora IJV y, quien suscribe, el periodista Santiago del Valle.    

Grupo de cooperantes gallegos

Los integrantes del grupo consideran que sus objetivos se han cumplido hasta el momento de manera satisfactoria, aunque las circunstancias obligaron a modificar el programa previsto. Primero una huelga general que mantuvo bloqueado el acceso a la provincia de La Convención impidió el viaje desde Cusco hacia el territorio de Vilcabamba. Luego la tragedia provocada por una avalancha de hielo y rocas que se desprendió a casi seis mil metros de altura desde la cima del Nevado Panta y arrasó en su caída varias viviendas, la escuela –afortunadamente vacía– y el Puesto de Salud de Arma –donde estaba previsto el alojamiento de grupo de cooperantes, tal como se hizo ya el año pasado. El resultado fue la muerte de la única enfermera, encargada de coordinar la estancia del grupo gallego en la zona, y la desaparición de diez personas.      

Avalancha sobre Arma
La avalancha de hielo y rocas que arrasó Arma se desprendió de la cima del NevadoPanta, de 5.580 metros al fondo de la foto. Destruyó diez casas y la escuela, causó graves daños al Puesto de Salud a la izquierda de la imagen y acabó con las vidas de once personas.

Arma es una población dispersa a lo largo de un valle glaciar rodeado por varias cumbres con nieves perpetuas; y está sumamente aislada ya que sólo se puede acceder a la zona a pié o a caballo tras superar los cuatro mil trescientos metros de altura del puerto de Chucuito. Tras conocer la tragedia el grupo de cooperantes Labañou-Vilcabamba intentó conseguir un salvoconducto para acceder al distrito de Vilcabamba con media tonelada de material sanitario donado desde Galicia.     

La sede de la Federación Campesina es un lóbrego caserón en el que varios cientos de convencianos desplazados a Cusco se alimentaban de la olla común solidaria. Un refugio para dormir en jergones amontonados en cualquier sitio y descansar de porrazos o patadas policiales recibidos a lo largo del día. El Comité de Huelga agrupa a algunos alcaldes y concejales, junto con maestros, trabajadores y campesinos, que piden la declaración de Zona de Emergencia Agraria y Social para aquel territorio. Exigen el restablecimiento del ferrocarril Machu-Pichu Quillabamba, destruido por una avalancha de agua con el fenómeno del Niño en 1998, la potabilización del agua de la capital y maquinaria para el mantenimiento de la carretera y sus puentes.    

Tras varias horas de conversaciones y esperas por fin el Comité de Huelga aprobó la concesión de un documento que debiera garantizar el paso de la expedición sanitaria a través de la carretera de acceso a Vilcabamba, bloqueada por barricadas y piquetes. El portavoz del comité de huelga de la provincia, el Teniente de Alcalde de Quillabamba Luis Wilson agradeció a los cooperantes gallegos su apoyo al distrito de Vilcabamba y pidió la extensión de esta ayuda para atender otras necesidades urgentes de la provincia y en particular apoyo técnico para el vertedero de basuras y el saneamiento de aguas de la capital.      

Al día siguiente a media mañana, cuando ya estaban dispuestos los vehículos del Ministerio de Salud para transportar al grupo, un nuevo incidente impidió el viaje. Una ambulancia había sido apedreada y las autoridades sanitarias y el propio comité de huelga consideraron que por la situación de nervios ya no había garantías de seguridad para los vehículos y sus ocupantes.      

La ruptura de negociaciones entre huelguistas y representantes del gobierno agravó las cosas. La policía cargó contra los campesinos y grupos de manifestantes arrancaron trescientos metros de raíles dejando bloqueado en Machu Pichu un tren con seiscientos turistas; mientras que varios vehículos fueron apedreados. Al mismo tiempo grupos de campesinos iniciaron huelgas de hambre en Cusco y otro grupo intentó ocupar el aeropuerto de Cusco cuando se disponía a viajar la hija de Fujimori, Keiko Sofía. El viaje hasta Vilcabamba parecía cada vez más improbable cuando a última hora de la tarde, la ambigua renuncia de Fujimori dió un vuelco a la situación. La policía dejó de acosar a los huelguistas de hambre concentrados con pancartas en la Plaza de Armas de la capital imperial y el ambiente de crispación se tornó en fiesta. Coches con banderas peruanas y grupos de manifestantes recorrieron las calles de la ciudad durante la noche pidiendo un juicio público contra Fujimori y Montesinos.      

Los huelguistas decidieron aplazar su lucha hasta que exista un nuevo gobierno democrático en el país a quién pedir una mejora en la carretera de acceso a la provincia, en la que mueren mas de doscientas personas cada año y reivindicar el derecho de los campesinos al secular cultivo de hoja de coca. Los piquetes que mantenían bloqueada la carretera comenzaron a retirar las barricadas de piedras y troncos y el millar de campesinos que bloqueaban la circulación de los trenes en Machu Pichu abandonó su actitud lo que permitió el regreso a Cusco de varios centenares de turistas retenidos por el conflicto.      

Cuarenta y tres personas que habían iniciado una huelga de hambre en el Palacio Arzobispal de Cusco abandonaron pacíficamente el edificio tras haber solicitado que una fiscal certificara que no se había producido ningún daño al rico patrimonio cultural que allí se alberga. Entre los huelguistas estaba el histórico dirigente campesino Hugo Blanco que en los años sesenta inició en Vilcabamba la primera guerrilla campesina peruana, que provocó la reforma agraria de Velasco Alvarado. Acusó a los países "desarrollados en el consumo de drogas" de aumentar la pobreza de los campesinos de la provincia por intentar erradicar el cultivo de coca que en esta zona es un producto tradicional que no tiene nada que ver con el consumo de drogas: " ¿Acaso somos culpables por que un alemán haya descubierto un sistema de extracción de cocaína de la coca. Se prohibiría el cultivo del té si alguien extrajera teína, o el del café si alguien extrae cafeína?".      

El veterano líder campesino, Hugo Blanco, aprovechó el solemne momento para encararse con el jefe de la Policía Nacional, preguntándole en presencia de la fiscal: “La amenaza que me hizo ayer de que iba a matarme cuando estuviera solo, ¿sigue vigente o quedó en suspenso por las declaraciones de Fujimori? Lo digo por si debo estar asustado, o ya no”.   

"Yo no vine a hablar de eso...”. El uniformado expresó en su rostro el incómodo deseo de ser tragado por la tierra.    

      El dirigente campesino Hugo Blanco

El 17 de septiembre por la tarde empezó la retirada de barricadas de la carretera. Por fin el equipo sanitario gallego viajó el lunes 18 y tras diez horas en la caja de un camión desde llegó a la capital de la Convención, Quillabamba: Al día siguiente por el mismo sistema pudo llegar a Huanacalle en el distrito de Vilcabamba para iniciar su programa de atención médica.    

El equipo se desplazó a caballo a la población de Pampaconas, donde prestó asistencia sanitaria e inició un programa de revisiones a escolares que se extenderá progresivamente a todo el distrito. De nuevo a caballo el equipo sanitario superó los cuatro mil trescientos metros del puerto del Chucuito y viajó al valle de Arma, donde tenía previsto, como el año pasado, prestar atención a los pobladores en la posta sanitaria destruida por la avalancha. El temor a nuevos derrumbes y el fallecimiento de la única enfermera, encargada de coordinar la visita del equipo gallego a aquel valle andino, obligaron a improvisar espacios para las consultas en casas campesinas y en tiendas de campaña.      

Un anciano desdentado se acercó a saludarnos en el camino de regreso. Marcelino Rojas era el lugarteniente guerrillero de Hugo Blanco y perdió casi toda su dentadura cuando a culatazos quisieron obligarle a traicionar a su jefe. Los años de guerrilla y presidio en Tacna son ya sólo un recuerdo. El presente es la lucha diaria contra la pobreza y la enfermedad., la aventura de conseguir un bocado y ablandarlo con las encías.      

El grupo de cooperantes dedicó el resto del tiempo a trabajar en el centro de Salud de Puquiura, revisar la salud de los escolares del distrito y comprobar sus graves carencias nutritivas. Además se consiguió constituir en Vilcabamba una Comisión Promotora del Proyecto Labañou-Vilcabamba, en la que participan autoridades políticas del distrito, directores y profesores de varios colegios, personal sanitario y representantes de las comunidades. Así se culminó el proceso iniciado el año pasado para crear un organismo que analizará las necesidades prioritarias de la población de aquel distrito, para coordinar el desarrollo de este proyecto de cooperación conjuntamente con la comisión constituida a este efecto en el barrio coruñés de Labañou. Los vilcabambinos pidieron que continúe la ayuda sanitaria; y que se extienda la cooperación del barrio coruñés al campo educativo, así como asesoramiento y apoyo para mejorar la producción de alimentos, la calidad de las aguas y las comunicaciones.      

Antes del regreso del grupo vecinos de la localidad vilcabambina de Huancacalle pidieron nuestra ayuda por el temor a que una grieta abierta en una montaña termine en un grave derrumbe. Todos recuerdan que en 1988 una falla llamada Cambalache, a la que las autoridades no dieron importancia provocó una avalancha que costó 18 muertos en un pueblo de ochenta familias.     

De nuevo en nuestro viaje de regreso hacia Cusco pudimos comprobar la peligrosidad de algunas montañas tan altas como inestables y el dramático estado de la transitada carretera de montaña que nadie cuida. Nuestra camioneta superaba los cuatro mil metros subiendo hacia el Puerto Málaga cuando nos sorprendió un repentino derrumbe de piedras y tierra que cubrió completamente la calzada. Todos tuvimos que arrimar el hombro para abrir paso y continuar el viaje, una incidencia frecuente para los usuarios de aquella pista de tierra que sube hasta cuatro mil cien metros de altitud entre barrancos bordeados de pequeñas cruces por las doscientas vidas que se cobra año. Mientras se acerca la temporada de lluvias estudian nuevas medidas de protesta como gritos de auxilio.      

Mientras los mas pobres de la provincia, los vilcabambinos despidieron a los cooperantes gallegos con una fiesta de agradecimiento y el ruego de que Labañou nunca los olvide.    

Mas información en: www.vilcabamba.net   

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