RAFAEL SÁNCHEZ ACERO La creciente influencia del desarrollo tecnológico
Actualmente es posible para un ciudadano de un país desarrollado comunicar con cualquier punto del globo de forma prácticamente instantánea. Y es que las nuevas tecnologías de la información están reestructurando la forma de producir y de distribuir los productos, e incluso están dando lugar a algunos nuevos. Los avances en las nuevas tecnologías de la información se deben en gran medida a la digitalización de gran parte de las nuevas aplicaciones tecnológicas, lo que las convierte en tecnologías potencialmente capaces de transformar la vida cotidiana del ser humano. Pensemos, por ejemplo, en el milagro comunicativo que supone estos días el estar asistiendo en tiempo real al Congreso de los Diputados o a las reuniones de la ONU a través de nuestro televisor o por medio de la red. En tiempos no tan lejanos, pensar en esto como algo posible era como hablar de magia negra, y sin embargo, como vemos, es una realidad. La posibilidad de estar informados de todo lo que sucede y en el momento en el que sucede nos permite a los ciudadanos forjarnos unas ideas más fundamentadas y más claras de lo que pensamos. En otras épocas, como la Edad Media, sólo el soberano conocía la verdad de las cosas, y el pueblo se dejaba llevar en su desconocimiento. En la actualidad, por el contrario, todos y cada uno de nosotros podemos ser más conscientes de la realidad que vivimos. Otro impacto importante de las nuevas tecnologías de la información sobre la vida cotidiana es el peligro de homogeneizar la sociedad y concentrar el poder en manos de unos pocos. Sin embargo, nadie pone en duda la creciente influencia del desarrollo tecnológico. El creciente uso de la informática para comunicarse está eliminando las diferencias habidas o creídas entre el ordenador, las telecomunicaciones y los medios de comunicación. Por una parte, el ordenador proporciona una forma eficaz y económica de procesar y almacenar información. Por otra parte, la principal función de los sistemas de telecomunicaciones es transportar esa misma información desde un punto a otro, separados por cierta distancia. Es la información, en definitiva, el elemento común de referencia de la informática y de las telecomunicaciones, y lo que explica su integración. La satisfacción de muchas necesidades sociales que hoy en día exigen desplazamiento, se puede perfeccionar independientemente de la distancia a la que estén situados consumidor y vendedor. Esto ha tenido y seguirá teniendo importantes consecuencias en la localización de empresas de servicios personales, como los relacionados con la información; o de servicios públicos, como pueden ser los de tipo sanitario, educativo, etc., con su correspondiente impacto en la organización del espacio. Uno de los impactos más importantes de las nuevas tecnologías sobre la vida cotidiana es la constitución de un hogar dotado de un sistema de comunicación y equipado con dispositivos electrónicos capaces de regular el funcionamiento del hogar en todas sus dimensiones, conectando el propio hogar a una amplia red. Se abren posibilidades de gestionar las compras, de reservar localidades para espectáculos o billetes para viajes sin abandonar el hogar. Del mismo modo, para muchos ya es posible tener acceso a información de distinto tipo: cultural, económica, etc., así como la lectura a distancia de periódicos o libros. Para el tiempo de ocio existen plataformas digitales con una gran cantidad de canales de TV, así como programas musicales y vídeo juegos. La red Internet permite las conexiones de voz, datos, imágenes, videos, etc. La calidad y velocidad de la conexión vía Internet depende de la red que en un principio utilicemos para entrar. Las necesidades que cada usuario, particular o empresarial, tenga, determinará si se hace con estos servicios a través de Internet o a través de empresas (de cable principalmente) que también los ofertan. El fenómeno de Internet sigue imparable y muy pronto podrá condicionar nuestra vida de una manera mucho más significativa de lo que hasta la fecha lo han hecho otras innovaciones de tipo tecnológico. Ya condiciona nuestra vida en aspectos tales como la posibilidad de poder trabajar desde casa conectando el ordenador al de la empresa, realizar las compras de cualquier tipo de artículo desde casa (la cesta de la compra, entradas para cines y espectáculos, billetes de avión, tren o autobús, etc.), lectura de libros almacenados en las llamadas "librerías virtuales" y la posibilidad de tener acceso a una cantidad ingente de información, mucha de la cual se actualiza en tiempo real. Sin embargo, seamos conscientes o no de lo que en un futuro no muy lejano nos depara la red Internet, debemos estar preparados para incorporarla a nuestras vidas. |
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