|
|
MATÍAS PRATS, PRESENTADOR DE NOTICIAS-2 DE ANTENA 3 TV "Las
guerras no dan nada, Por LETICIA ALONSO Son las seis de la tarde. Faltan tres horas para que comiencen los informativos de Antena 3 de las 21:00 horas. Su presentador, Matías Prats, hace aproximadamente una hora que llegó a los estudios y tras la reunión diaria que mantiene con la dirección de la Cadena sobre la actualidad, se acerca para comenzar la entrevista. Nacido en Madrid, Matías Prats tras cursar estudios de Derecho y Periodismo, inició su carrera profesional en la emisora "La Voz de Madrid", y en 1975 dio el salto a la televisión con "Redacción de Noche". Hijo del famoso periodista del mismo nombre, ha demostrado durante su carrera profesional merecer el reconocimiento del que disfruta. Actualmente presenta de lunes a viernes NOTICIAS-2 de Antena 3 de las 21:00 horas. Cada noche millones de personas acuden a él para informarse de qué ocurre en el mundo. Es uno de los periodistas más admirados del momento, pero detrás de la cámara nos muestra su faceta más humana. Alejado del papel de presentador se encuentra un Matías Prats hijo, estudiante, trabajador y sobre todo, ciudadano. Tras la presentación, nos invita a entrar al despacho de un compañero de redacción, pues como más tarde nos informará, él prefiere no tener un despacho personal para no encerrarse entre cuatro paredes y tener así mayor relación con el resto del equipo. Pregunta. Todos conocemos tu faceta de periodista, pero lo que menos gente conoce de ti es que empezaste estudiando Derecho... Respuesta. Comencé estudiando Derecho. Estuve hasta tercero de carrera y en un momento determinado decidí cambiar. No se cómo irá ahora, pero entonces me convalidaban algunas asignaturas de Derecho con Periodismo. No se si seguirá igual. P. Sí, bueno, ahora si tienes la carrera de Derecho puedes hacer el segundo ciclo de Periodismo y estar licenciado en ambas. R. Me alegro de que no hayan cambiado tanto las cosas desde que yo estudié. P. ¿Pensaste alguna vez en ejercer el Derecho? R. No era una carrera que me atrajera mucho. Fue una salida en un momento de duda, de desconcierto... En fin, con 17 años tampoco lo tienes muy claro. Aunque a mí me gustaba el periodismo tampoco había avalado con criterio muy claro las posibilidades de acercarme a esa carrera o de elegir esa profesión. Había hecho algunas cositas de forma esporádica, en programas de radio y eso. Pero no, no era de esto que se dice "lo lleva en la sangre", no lo tenía claro desde el primer momento, es decir, yo no sentí eso de querer ser periodista a toda costa. Mi padre creyó que era más fácil para mí estudiar una carrera de letras y más si esa carrera era la suya. P. Por tanto, la influencia de tu padre sí pesó a la hora de que tomarás la decisión... R. Sí que influyó algo, e influyó también en mí una característica esencial de mi conducta, que es que me gusta conocer sitios, parajes, personas..., viajar en definitiva. A través del Derecho creí que después de terminar la carrera tenía posibilidades de apuntarme a la Escuela Diplomática y tratar de ser algún día diplomático. Conocía una familia, unos amigos que sus tíos eran diplomáticos y me habían contado un poco cuál había sido su historia, sus peripecias, sus viajes, etc., y me encantó; me sedujo mucho y aunque no era buen estudiante pensaba que apretando un poco al final sería capaz de sacarlo. Y por eso me fui hacia el Derecho. Pero después, al año o dos años de comenzar, mientras me sacaba a trancas y barrancas mis obligaciones estudiantiles, entonces me replanteé mi futuro y acabó por llamar a mi puerta con más fuerza el periodismo. P. Ahora que ya estás asentado y gozas de gran reconocimiento, cuando vuelves la vista atrás, ¿dónde crees que aprendiste más, en la facultad o cuando empezaste a trabajar? R. Durante la carrera se conoce. Se estudia y se conoce en la facultad, y se aprende y se ejercita en el trabajo. Esa es la ecuación más lógica desde mi punto de vista. Se complementan bien ambas cosas porque yo creo que cuanto más aprendas, te prepares y cultives, leas y escuches, mejor preparado llegas y sabrás distinguir con más acierto las cosas. P. Teniendo en cuenta lo que tu padre representa en el mundo del periodismo, tú podrías presumir de tener al maestro en casa. ¿Hay algún consejo suyo que recuerdes o que te haya sido especialmente útil en estos años? R. Mi padre además ha sido muy longevo en esto porque ha estado trabajando hasta hace muy poco. Ha sido capaz de presentar una gala con Bosé con ochenta y tantos años y yo le acompañé a las doce campanadas para la televisión andaluza, y ya tenía muchísimos años. Yo he tenido en casa a un gran maestro, muy rígido, eso es cierto. Era muy rígido, cuestión que se agradece con el paso del tiempo porque en este mundo es mucho más fácil esperar una palmada, una felicitación, que un comentario crítico, sobre todo cuando te estás haciendo. La palmada, si no la sabes entender, te quedas con la adulación y rehuyes lo que sea crítica, aunque sea constructiva. Al principio, por la edad que tienes, por tu propio egoísmo o por cualquier otra circunstancia, sientes que repeles un poco el sentido crítico, el querer educarte desde ese aspecto y vas por lo más fácil. Me pasó en algún momento de mi vida pero afortunadamente me di cuenta de que eso lo tenía que abandonar. Entonces mi padre sí que fue constante en su intento de educarme, de conducirme, y a pesar de que me dio algún disgusto que otro, al final me ayudó a ser lo que soy. Que no sé exactamente lo que soy, pero vamos, que me ayudó a vivir de esto. P. Tu padre fue el número uno en fútbol y en toros. ¿Quizás por eso empezaste tu carrera en deportes? R. Me gustaban mucho los deportes. Me gustaba mucho la radio, y empecé en radio haciendo cosas de fútbol. Los fines de semana, claro, que era el rato que tenía libre porque el resto de la semana tenía mis obligaciones estudiantiles, con las asignaturas y todo eso. Así que como el fin de semana me quedaba libre, me dijo mi padre: "Venga, yo tengo un programa de radio. Vente para acá los domingos". Le pregunté: "Pero, ¿qué voy a ganar?". Y me contestó: "¿Ganar? ¡Pero qué vas a ganar! Bastante te doy ya con la oportunidad de ir a prácticas". En fin, que es lo que hacéis ahora, o al menos lo que os gustaría; encontrar un sitio donde poder practicar y poder demostrar lo que uno vale. Y así comencé. Haciendo el fin de semana y aprendiendo poco a poco. P. ¿Y dónde te encuentras más cómodo? Porque empezaste en deportes y ahora llevas un periodo bastante largo en informativos. ¿Qué te produce más satisfacciones? R. Me siento bien en la televisión. He tenido la suerte de no abandonar el mundo del deporte con Antena 3 y Vía Digital. He estado haciendo la Liga de Campeones, el Master de Augusta y cositas muy puntuales pero que me mantenían fresco. Ha sido muy de agradecer porque me gusta mucho el deporte, siempre me gustó. Lo he practicado, mal, como se puede suponer, pero me ha gustado mucho y no quería abandonarlo. Sentirme, me siento bien en las parcelas en las que más o menos puedo dar algo de sí. Los informativos, ya son muchos miles de informativos y yo creo que la práctica me hace sentirme tranquilo, relajado, cómodo. Pero no te he de negar que quizás más satisfactorio para mí, en el sentido de relajado, pueda ser a la hora de comentar un partido de fútbol, un torneo de golf, un partido de tenis o... un Mundial. P. El Mundial supondría una experiencia inolvidable, imagino... R. Con el Mundial disfruté mucho. Me faltó que España hiciera algo más, pero aún así fue una experiencia fantástica. P. ¿Y qué opinas del tiempo que se dedica a los deportes durante los informativos? ¿Lo consideras excesivo? R. Es cierto que ha ido aumentando, pero en este último año más o menos se ha reducido. Nosotros creo que le dedicamos unos diez minutos o algo así, aproximadamente. Es una cuarta parte del contenido del informativo, un 25 por ciento del tiempo. Y si tú coges los periódicos o escuchas la radio, te darás cuenta de que también hay un reparto muy parecido y que son muchas las páginas que dedican, sobre todo en fin de semana o en lunes. Nosotros lo que hacemos es, ni más ni menos, que servir a nuestra audiencia y dedicar el tiempo que el público quiere. P. Por ahora siempre te hemos visto en radio y televisión. ¿No pensaste nunca en especializarte en prensa escrita? R. No, eso sí que lo tengo muy claro. Estuve un par de años haciendo colaboraciones, más que nada buscando recursos económicos porque yo ganaba muy poquito dinero y quería, pues, comprarme cosas, estar un poquito más a gusto e, incluso, ayudar en algunos momentos a mi familia. Buscaba recursos y me dedicaba a escribir, pero me costaba mucho trabajo. Soy muy maniático y lo que otros hacen de corrido y sin problemas, pues yo empezaba a repasarlo, lo quería dejar mejor y me daba cuenta de que no soy una pluma buena, no tengo esa característica. Prefiero la improvisación, prefiero hablar. Prefiero transmitir que escribir... Yo creo que lo más difícil es escribir. Si tú tienes una buena base como periodista en prensa escrita, después te resultan mucho más fáciles los siguientes pasos. Para mí, la siguiente base sería la radio, es decir, tener una buena capacidad de improvisación y de reflejos. Finalmente situaría la televisión, que aunque es la que más publicidad, más notoriedad o más fama te da, desde mi punto de vista es lo más fácil. Las cámaras imponen pero se quita con la práctica, sobre todo si vas a hablar de algo de lo que tú entiendes. Esa es la seguridad mayor. Cuando tienes todos los recursos a tu alcance tienes que pensar en no quedarte callado nunca, darte igual que te esté apuntando una cámara porque sabes que lo vas a hacer bien, sin ninguna preocupación. Ante todo es fundamental la seguridad en ti mismo. P. En todos estos años que llevas en informativos supongo que uno de tus mejores y al vez de tus peores momentos habrá sido retransmitir en directo los atentados del 11 de septiembre. ¿Cómo lo viviste? R. Bueno, lo has reflejado muy bien porque fue un momento único como profesional pero durísimo de vivir como persona. P. ¿Te hubiese gustado no estar ahí para retransmitirlo? R. Por supuesto. Llegué a esa conclusión después de unas horas de que pasara todo, porque aquel día no me di ni cuenta. No hubo tiempo ni posibilidad de reflexión. Sólo pensabas: ¿Qué ha pasado? ¿Qué es esto? Fue tanto y tan en torrente, tan inesperado todo, que no podía asimilarse. Yo asistí atónito, como los millones de personas que estaban viéndolo por televisión. Era un espectador más porque no tenía ninguna información de lo que estaba pasando. Lo que sí es verdad es que era algo tan desmesurado, tan fuerte, tan fuera de lo normal de la realidad, que... te quedas sin palabras. Es la reacción más lógica, quedarte mudo. Hubo que hacer un sobreesfuerzo para cumplir con tu obligación, que en definitiva es apoyar las imágenes y contar lo que crees que está pasando. Afortunadamente no me callé, y creo que actuamos con sentido común, que era como había que hacerlo en un acontecimiento de ese tipo, sin dejarte llevar por los sentimientos. Había que tratar de embridarlos, de que no se escaparan; pero, claro, todo venía a galope tendido. Se producían en cuestión de minutos, casi de segundos, muchísimas informaciones. Llegó un momento en que se cerró el espacio aéreo, cosa que no había sucedido en la vida. Había muchas preguntas, como qué pasaba con el presidente de EE.UU., si había una declaración de guerra, quién estaba detrás de todo lo que estaba ocurriendo... Fue algo tremendo. Ante los millones de personas que se hacían estas preguntas, lo que había que intentar era informar sin decir ninguna tontería y conducirte con una cierta lógica por un sendero tan extraordinariamente anormal como era aquél. P. ¿Cómo te planteaste ahora tener que retransmitir una guerra? R. Con tristeza, mucha tristeza. Estaba tan empeñado en que no hubiese guerra, que he recurrido incluso a engañarme un poco a mí mismo. No me gusta. No me gusta porque las guerras no dan nada, las guerras sólo quitan. Al final de las guerras parece que no haya vencedores ni vencidos, sino simplemente caídos. Lo normal es que pierdan y perdamos todos. Y aquí va a pasar algo así... P. ¿Y cómo crees que se ha tratado el tema en los medios? R. Las versiones no son siempre iguales. Tú puedes coger los tres o cuatro informativos de índole nacional que haya ahora mismo, más los autonómicos, y siempre notarás que unos te lo cuentan de una manera y otros de otra. Y en los periódicos y en las radios pasa lo mismo. A fin de cuentas, la pluralidad de los medios de comunicación hace que al final estés bien informado, y uno sabe qué tendencias tienen unos medios u otros. La cuestión está en saber sacar tu propia opinión aunque sea de informaciones distintas. P. Si pudieras, ¿te gustaría cambiar algún aspecto del periodismo? ¿Crees que falta veracidad, rigor...? R. No, creo que no. Lo que todos tendemos es a un punto de vista para ver las cosas y es imposible ser completamente objetivo ante todas las situaciones. Los medios de comunicación siguen siendo el cuarto poder. Si han sido capaces de derrocar a un Gobierno como el de Estados Unidos y de echar a un presidente, pues imagínate qué poder tienen. Lo que pasa es que hay que saber hasta qué punto es una crítica veraz, rigurosa, o cuándo es una crítica velada, con algún fundamento empresarial por detrás o con algún tema político. Pero yo creo que la gente se da cuenta de cuándo se le quiere engañar, cuándo se quiere tergiversar, cuándo no hay objetividad y cuándo no hay independencia o ecuanimidad. Al final, el lector, el oyente o el espectador castiga a ese medio y termina abandonándole. P. Un tema muy debatido en este momento y que está suscitando gran polémica es el del intrusismo en la profesión. ¿Cuál es tu opinión al respecto? R. Es un tema muy difícil de valorar, porque hay intrusos extraordinarios que no han hecho carrera, se convirtieron en periodistas y han hecho escuela con su ejercicio profesional durante muchísimos años. Yo supongo que la polémica suscitada por este tema viene a raíz de lo que está pasando en los últimos tiempos, con gente con una preparación y una acumulación de cultura y conocimiento que no atisbamos a conocer y que de repente se sientan en sillas que antes eran ocupadas por grandes periodistas. Yo soy muy respetuoso con la gente dispuesta a trabajar y llegar allí donde se propuso. No me gusta poner vetos, trabas, ni tachar ni estigmatizar a nadie. Que cada una de esas personas desarrolle lo que tenga que dar de sí en cualquier medio. Sólo espero que, a la larga, la sensatez de los ciudadanos y su inteligencia se imponga y mandemos al paro a más de uno, siempre que se lo merezca. P. En lo que respecta al futuro, ¿tienes alguna meta o proyecto distinto? ¿Te gustaría seguir en informativos mucho tiempo o preferirías probar algo nuevo? R. No tengo ningún proyecto. No soy hombre de futuro, de mañana o de sueños. Los que tenía de chaval muchos de ellos ya los he podido cumplir, no en su justa medida pero sí muy aproximadamente. Entonces me siento muy afortunado, sobre todo teniendo en cuenta que nunca fui un buen estudiante, no era muy aplicado como alumno. Con el paso del tiempo ves que he tenido tantas oportunidades y que la fortuna ha estado siempre tocándome en el hombro, que me he convertido en un... Iba a decir en un referente, pero eso me suena demasiado. Sí como una persona a la que muchos aluden como posible ejemplo en el tema profesional. Y yo, que soy el que mejor me conozco, me da algunas veces pudor y vergüenza que suceda así, porque con la cantidad de oportunidades que he tenido de emplearme en este medio cualquier estudiante en prácticas o cualquiera que hubiese estado ya licenciado, lo hubiese aprovechado mejor que yo. Como lo que estoy haciendo me reporta un cierto reconocimiento y mi exigencia fundamental es la de tratar de servir al medio que me paga y tratar de ser feliz, y más o menos también lo he cumplido, pues no aspiro a nada más. Además, hace ya tiempo que la vanidad pasó por delante de mí y afortunadamente la dejé correr. No me mueve ni mucho menos ese tipo de cosas o de incentivos. Y el tema económico también lo he cumplido. En fin, me siento bastante libre en ese sentido y feliz con el trabajo que desempeño en la actualidad. |
![]() |
Portada Portadilla Nº 17 Reportajes y Entrevistas Sección General © OPIN@R. Las personas interesadas en
publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción, |