LETICIA ALONSO Un voto para la esperanza Las recientes elecciones del 25 de mayo han sido una clara muestra de la eterna lucha partidista que impera en España. La derecha enfrentada a la izquierda, o lo que es lo mismo, la política del miedo opuesta a la política del reproche. El país exige a gritos un cambio pero no sabe hacia donde dirigir sus esfuerzos reformistas. La necesidad de novedades queda oculta bajo el discurso de la quietud. El Gobierno del PP ha roto con una larga tradición de política exterior en España. Parece imitar el rumbo tomado por el presidente estadounidense y buscar el apoyo ciudadano a través del miedo. Alerta ante la "coalición Zapatero-Llamazares", así como de las terribles consecuencias para el país si su partido no es elegido en 2004. Tras el 25 de mayo el presidente Aznar camina hacia las elecciones generales con paso firme, aunque por el otro lado Zapatero también habla de triunfo y se muestra optimista ante su posible presidencia. Parece que en estas elecciones nadie pierde. Es como si en la carrera hacia el poder ambos partidos estuviesen llegando al mismo tiempo a la meta. España está dividida en su voto pero unida en su esperanza. El ciudadano pide que se mejore la situación actual y simboliza sus anhelos en las urnas, pero las respuestas son escasas. Zapatero reprocha. Y, en respuesta, nuestro presidente afirma que "el mayor problema que existe actualmente en el mundo es el terrorismo". Y el pueblo se pregunta: ¿es ésta la mayor causa de mortalidad en el planeta? Debemos acudir a la raíz de los problemas. La violencia y muerte que provoca el terrorismo es una lacra para la sociedad, pero el mayor problema que se sufre en la actualidad es la injusticia social. Vivimos un momento de recesión económica y puede confirmarse que la pobreza ha crecido en el mundo tanto en términos absolutos como relativos. De los 6.000 millones de habitantes del planeta apenas 500 viven confortablemente, mientras 5.500 millones siguen en la penuria. El terrorismo ha sido la respuesta que se ha dado a la participación española en Irak. El grupo violento de ETA ha sido incluido en las listas de EE.UU. y Aznar afirma que con esto recoge los beneficios de su apoyo a la guerra. Resulta paradójico pensar que para terminar con el terrorismo hayan sido necesarias tantas muertes. Imaginemos por un segundo que no hiciese falta destinar dinero a armamento porque no fuese necesario defenderse de nada, que se destinase a causas sociales o a paliar el hambre y las enfermedades. Es utópico, pero no imposible. Hemos aceptado la situación caótica en que vivimos. Utilizamos el derecho a voto como el último grito de esperanza. Preguntamos una y otra vez el por qué de las cosas, pero no encontramos respuesta. Aún así, insistamos. Sigamos preguntando y soñando, porque la utopía del presente puede ser la realidad del mañana. |
![]() |
Portada Portadilla Nº 19 Información General y Opinión Sección General © OPIN@R. Las personas interesadas en
publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción, |