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Portada Nº Abril 2004
Información General y Opinión
Sección General


FRANCISCO ANDÚJAR

Secretario General de UGT en RTVE


Manipulación informativa en RTVE: la cara y la cruz

Finalizando un mandato parlamentario y en vísperas de ejercer el derecho al voto en unas elecciones generales, cobra una relevancia especial el papel que un medio público debe tener al servicio de las libertades y su obligación para con la ciudadanía, su sometimiento a la soberanía popular indiscutible. Pero por lo que estamos viendo, y cabía esperar, RNE y TVE siguen desempeñando el papel de sumisos y aplicados instrumentos de propaganda, utilizados por el poder gubernamental con sectarismo, indignidad, abuso y claro quebranto de las reglas democráticas.        

Una situación en la que el máximo responsable en la dirección de la actividad informativa de TVE, resulta condenado en instancias judiciales como la Audiencia Nacional, o políticas como el Consejo de Europa, precisamente por la forma en que ejerce sus responsabilidad al margen de los criterios de veracidad, imparcialidad y justicia informativas y vulnerando claramente estos, pero sigue teniendo en sus manos toda la capacidad del medio en una convocatoria electoral. Es un escándalo que marca hasta que punto se puede justificar cualquier extremo con el fin de perpetuarse en el poder.         

Si Urdaci hubiera presentado su dimisión al ser condenado por la Audiencia, hubiera reconocido una responsabilidad profesional, un error, un exceso, que al poner en duda su capacidad no dejaba mas opción digna que la de dimitir de un cargo del que cabe esperar mas. Al mantenerse en el cargo optaba por la soberbia, o el medro personal, o la sustitución de la profesionalidad por la militancia o el personal compromiso ideológico, o por todo ello junto. Pero por encima de un Director de los SS.II. existe un Director de la Sociedad TVE, un Director General, un Consejo de Administración, un Gobierno y un Parlamento para los que la preservación de la democracia y el respeto por unas reglas de juego dignas, limpias y justas deberían ser preocupación y ocupación primordial.    

El Director de TVE… no sabe, no contesta, en esto de los "informativos" no pinta nada. El Director General ha sido designado por el Presidente del Gobierno para que se atenga a sus deseos y, aceptando el cargo, acepta el recado de asegurar la aplicación del medio propagandístico más potente a sus conveniencias de gobierno, fortalecimiento de partido y compromisos de clase. Los Consejeros de Administración del PP y socios coyunturales, así como los Parlamentarios del mismo signo y complicidad renuncian a ejercer mínimamente sus competencias de control y supervisión para adoptar el más acomodado de aplaudidores.    

¿Y la democracia? Cada día más débil y burlada. ¿Y los ciudadanos? Cada día más manipulados y menos libres. Lo cual no es sino una prueba mas de la coherencia totalitaria del Partido Popular.   

Aquella derecha que proclamaba la inmutabilidad de los Principios Fundamentales del Movimiento Nacional, la unidad de destino en lo universal, confundía patriotismo con sumisión y traición con disidencia, y que aseguraba tener todo atado y bien atado, era lógico que evolucionara en sus hijos a la que actualmente pretende la inmutabilidad de una Constitución que, en si misma, prevé su adaptación a los devenires del tiempo, quieren la unidad de destino con el del emperador de los USA, descalifica como execrable y peligroso a todo el que no se atenga a sus conceptos de patria, bandera, unidad, terrorismo y justicia y pretende amarrarse al poder indefinidamente, para lo cual vale todo, puesto que de evitar que, los otros, se carguen su España se trata.         

Por todo ello, en RTVE hemos alcanzado cotas inimaginables en cuanto a manipulación y la absoluta desvergüenza con que se practica esta.     

Los TD insisten una y otra vez en cambiar la realidad, presentando a los televidentes cuidadosos montajes donde la corrupción, los abusos morales y sexuales y la violencia de genero, la ineptitud política y de gestión, las responsabilidades por causar desastres medioambientales, la injustificable justificación de la guerra, el desmantelamiento de los servicios públicos, en especial los sociales, la adaptación de la fiscalidad a los intereses de los ricos, la orientación de la economía a los dictados de bancos, constructoras y grandes especuladores, la desregulación del derecho laboral, la precariedad en el empleo, el racismo y la xenofobia, etc. son ocultados, maquillados, tergiversados, justificados, magnificados o destruidos. Todo según convenga al poder para su mayor gloria.          

Los informativos no diarios se planifican con oportunidad y adaptación a la coyuntura, no investigan en lo que no es conveniente, salvo para desprestigiar a los opositores y "refrescar convenientemente" memorias, rescatando las viejas descalificaciones de campañas indignas. Si algún equipo profesional se atreve a rehuir estos patrones corre el riesgo de la censura, la desprogramación y el cese.      

En los Centros Territoriales se entrega sistemáticamente la dirección a extraños, impuestos desde las oficinas de prensa del PP o del Gobierno Autonómico Popular, cuando no por causas de parentesco o clientelismo. Estos directivos, en algunos casos jefes de informativos, no reúnen nunca la experiencia ni la capacidad para dirigir el más pequeño de los medios, pero se aplican a su cometido de propaganda sectaria con verdadero entusiasmo, muy bien pagado. Cuando los directores de centros son "de la casa" suelen corresponder con los más conspicuos representantes de la vieja pinza Ridruejo-Fito, o son el pago de los sucios servicios prestados en etapas anteriores. Para no ser del todo injustos, al menos dos, o tres máximo, de veteranos profesionales, tratan de nadar entre la ética y lo que se les exige con un éxito relativo.     

En RNE las cosas no son mucho mejores. Férreo control de los contenidos informativos, las emisoras territoriales vigiladas por el "opusdeismo" y los caciques locales y blindados equipos de confianza en los espacios más estratégicos del principio y fin de la jornada. Pero lo que alcanza niveles de infamia en RNE son las tertulias, en las que individuos que hace tiempo han perdido la estima profesional de periodistas para ser simples publicistas ideológicos, se dedican a toda clase de excesos, muy bien pagados a costa del presupuesto público y perfectamente dirigidos y orquestados desde el gabinete de prensa del PP. Sigilosamente han ido siendo sustituidos, desapareciendo, según se acercaban las elecciones, los que intentaban ser mas ponderados y presentables para dar paso a exponentes de la línea mas dura e intolerante de la derecha. Los que se mantienen, impasible el ademán, son aguerridos fascistas como Dávila o místicas del "aznarismo" como la Valenzuela.          

La situación generada en RTVE por todo este estado de cosas va desde la desmotivación hasta la indignación de los profesionales que, en muchas ocasiones, se sienten culpados por la sociedad de lo que solo es imputable a directivos escogidos y designados para manipular. Los trabajadores de RTVE sufren continuamente las presiones, orientaciones o el consignazo directo y ven como se llega a condicionar su carrera profesional, incluso sus retribuciones causales, a la docilidad. Una de las consecuencias directas es la de la autocensura, donde el profesional se angustia y mediatiza su trabajo ante la incertidumbre de lo que le pueda acarrear.        

El trabajador debe acudir a sus representantes legales, delegados de personal y comités de empresa o sindicatos, para que estos actúen en defensa de sus intereses y de la legalidad, posicionándose en el conflicto y decidiendo las medidas que sean más convenientes adoptar. La UGT no ha dudado en actuar en todos los casos en que ha sido requerida por compañeros y podemos afirmar que la mera personación, preguntando a los responsables, inquiriendo los motivos, interesándose por lo acaecido, retrae a los manipuladores y evita abusos, ya que la opacidad de sus comportamientos es lo que estos primero buscan.           

Pero si los representantes legales de los trabajadores debemos intervenir en esto, como en cualquier otra cuestión de conflicto laboral, la experiencia aconseja que se implementen medidas de participación directa de los profesionales de la información, en la línea de los Consejos de Redacción. Sobre la base de un Estatuto de los Servicios Informativos negociado entre las partes y la elección de los órganos de participación de forma democrática, se darán las condiciones más favorables para alcanzar el punto de ecuanimidad y enmarcar entre límites razonables el tratamiento informativo y las relaciones profesionales.      

Por ello la UGT, en el seno del CGI, apoya y promueve la redacción de un proyecto de Estatuto de Informativos para RTVE y la creación y elección de Consejos Profesionales en todas las redacciones del Grupo Público, estando dispuestos, si no prosperan las negociaciones, a promover las elecciones de forma unilateral por parte de los trabajadores.             

Pero un empeño tan importante como ese no puede convertirse en una estrategia del oportunismo, una acción teledirigida desde otros intereses ajenos a los trabajadores y, en todo caso, nunca debería ser instrumentalizado para generar la división sindical. Empezaríamos mal si tratamos de combatir lo que denunciamos con los mismos métodos. La manipulación contra la manipulación.        

La necesaria unidad de acción sindical para lograr los objetivos a favor de una información veraz, objetiva y plural, no podrá darse si CCOO insiste en mantener la práctica adoptada tras la celebración de las elecciones sindicales y que se caracteriza por la agresividad contra la UGT. Con actuaciones unilaterales como la demanda por el 20J, o la convocatoria de una concentración ciudadana en Torrespaña el pasado día 4, buscan conseguir un protagonismo en exclusiva y pueden obtener el ridículo de su escasa capacidad de convocatoria.      

¿Ignoran que nuestras respectivas Confederaciones se consultan y acuerdan este tipo de cosas en una lealtad lógica y razonable?       

Pero difícilmente se les puede pedir lo anterior si incluso rompen acuerdos para controlar en solitario el consejo de informativos de Torrespaña y, de paso, intentar "quemar" a la UGT al no tragar con sus manejos.         

Si todo se quedase en la guerra personal Camacho-Urdaci, ¡allá ellos! Pero el comportamiento tras la firma del XVII Convenio Colectivo consiste en la utilización sin reservas de la mentira, la difamación, los juicios de intenciones, las descalificaciones personales y sembrar el temor y la inquietud entre los trabajadores. Quieren legitimar con asambleas minoritarias, cuando no inexistentes, sus intentos de cargarse el convenio que no han podido paralizar hasta Septiembre. ¿Lo tenían pactado con la SEPI? Afortunadamente, los trabajadores leen los acuerdos y se dan cuenta de que este es el mejor convenio de todos los tiempos, negociado con preparación, inteligencia, estrategia y objetivos por quienes si saben ejercer la representación otorgada. Por eso, centro a centro, emisora a emisora, unidad a unidad, están dando la espalda a los "Cocusos" y su ya fracasada campaña de convocar un referéndum.         

La manipulación es una misma moneda, con cara y cruz pero la misma moneda y, aunque se cuenten treinta, nadie encontrara ahí a la UGT.    

Los problemas de RTVE, no solo los referidos a la manipulación informativa, y los comportamientos de todos los implicados, añaden para los trabajadores de esta casa motivos de reflexión adicionales, a la hora de decidir su voto en unas elecciones generales que pueden acabar con la etapa negra de la democracia española o mantenernos en la incertidumbre, la crispación y la fractura social y el riesgo totalitario. La UGT pide a todos los trabajadores de RTVE que mediten en profundidad que nos conviene mas para nuestro futuro y nos pronunciamos sin dudas por apoyar las opciones de izquierdas, comprometidas con los problemas y las necesidades sociales y que basan en la igualdad, la solidaridad y la libertad sus compromisos con los ciudadanos.    

La propuestas que tienen como objeto los Servicios Públicos, especialmente los Sociales, son fundamentales para todos los que vivimos de nuestro trabajo personal y, como no, para los que trabajamos en el propio servicio público. La Sanidad, la Educación, La Seguridad, el Empleo, la Vivienda, la Justicia, la atención a mayores, mujeres maltratadas, parados, emigrantes, colectivos con problemas, la igualdad de oportunidades y de calidad de vida, la Comunicación y la Cultura, el reparto de las cargas según la riqueza, el Progreso en todos los ordenes, la erradicación de la crispación, de la fractura social, de la intolerancia, todos estos asuntos fundamentales tienen que ser tratados de forma distinta a como los ha gestionado el PP y ser recuperados por y para los ciudadanos, evitando su quiebra, su deterioro y su desaparición.     

Demos nuestro apoyo en estas elecciones a la única opción de izquierdas con posibilidades reales de gobernar y comprometida con una transformación social que nos tenga a los trabajadores como beneficiarios y, en RTVE, a mejorar y asegurar los medios públicos de comunicación.             

 


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