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LETICIA ALONSO Elecciones al Parlamento Europeo: ¿Lo tenemos claro?
Es un año cargado de elecciones para España. Tras las recientes elecciones generales del 14 de marzo, los ciudadanos españoles se preparan para ejercer de nuevo su derecho a voto en las próximas elecciones europeas del 13 de junio. Pero no es nuestro país el único que tiene una cita con las urnas, sino que entre el 10 y el 13 de junio acudirán a votar los 348.824.000 ciudadanos convocados de los 25 países miembros de la Unión Europea. El Parlamento Europeo (PE) es el principal órgano de la Unión. Formado actualmente por 626 escaños, pasará a tener 736 tras el 13 de junio, lo cual se explica por la incorporación de 10 nuevos Estados (República Checa, Estonia, Chipre, Letonia, Lituania, Malta, Polonia, Eslovenia, Eslovaquia) a partir del 1 de mayo. Tras la victoria socialista en España, el nuevo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera prioritario estrechar lazos con Europa (a la cual pertenecemos) antes que con EE.UU. (política transatlántica defendida por el anterior presidente José María Aznar). En esa visión europeísta las próximas elecciones al Parlamento Europeo adquieren una importancia crucial para el futuro de España. Las elecciones deberían valer para tratar de remediar el insuficiente conocimiento que tiene el ciudadano del Parlamento Europeo, propiciar una óptica más europea en lugar de un debate centrado en cuestiones nacionales, y atajar la desinformación existente sobre las cuestiones europeas. Pero es en este contexto donde cabe preguntarse si la población tiene suficientemente claro qué son estas elecciones, para qué sirven, etc. ¿QUÉ ES EL PARLAMENTO EUROPEO? Desde 1979, año en que tuvieron lugar las primeras elecciones europeas que constituyeron un símbolo de reconciliación, los eurodiputados se escogen por sufragio universal directo cada cinco años mediante un sistema electoral proporcional, ya sea a nivel regional (Bélgica, Italia y Reino Unido), nacional (España, Dinamarca, Francia, Austria, etc.) o mixto (Alemania). Gracias a la legitimidad que le otorga el sufragio universal directo, el Parlamento Europeo ha visto sus competencias y su papel político en la Unión Europea ampliado con la firma de cada nuevo Tratado. Los Tratados sucesivos, y en particular el Tratado de Maastricht de 1992 y el Tratado de Ámsterdam de 1997, lo han convertido en una auténtica asamblea legislativa, con competencias comparables a las de los parlamentos nacionales. En la actualidad, el Parlamento adopta la mayoría de las "leyes" comunitarias junto con el Consejo de Ministros. ¿QUIÉN PUEDE VOTAR? Pueden participar los ciudadanos mayores de 18 años nacionales de los 25 Estados miembros de la Unión, así como aquellos residentes en un Estado miembro del que no sean nacionales. Hay que estar inscrito en el Censo Electoral, lista que se elabora a partir de los padrones municipales de los Ayuntamientos. Aquellos residentes en España que no sean ciudadanos nacionales y deseen ser inscritos en las listas de las elecciones al PE han de estar empadronados y haber manifestado su voluntad de votar en España. Para facilitar este trámite, la Oficina del Censo Electoral envió una comunicación en noviembre a todos los ciudadanos de la Unión Europea no españoles que estaban inscritos en los padrones municipales con un impreso de declaración formal, que debía ser reenviado a la Delegación Provincial de la Oficina del Censo Electoral, sin necesidad de franqueo, expresando la voluntad de votar en España. Con la información recibida mediante las declaraciones formales, más los electores comunitarios que ya figuraban inscritos, se formarán las listas del censo electoral, que podrán consultarse en los Ayuntamientos entre el sexto y el decimotercer día tras la convocatoria de las elecciones. ¿QUIÉN LO FORMA? El Parlamento está formado por "grupos políticos", así como por diputados "no inscritos". La organización en la Cámara se hace por afinidades políticas, independientemente de la nacionalidad de los diputados, con el fin de evitar que los representantes de un determinado país busquen beneficios nacionales y no europeos. Al encuadrarse en grupos políticos, los diputados de los diferentes países deben aunar esfuerzos para lograr lo mejor para Europa. Los eurodiputados reciben la misma asignación parlamentaria que los diputados nacionales de cada país y es abonada por el Estado miembro en que han sido elegidos. El número de diputados que posee cada Estado miembro está de acuerdo a un reparto proporcional a la población de cada país. En la actualidad el PE está integrado por siete grupos políticos, junto a los diputados "no inscritos" a ninguna formación en concreto. Dichos grupos representan a más de cien partidos políticos nacionales y son:
Los 626 diputados que forman el Parlamento Europeo hoy día pasarán a ser 736 el 13 de junio y habrá muchas caras nuevas. Los acontecimientos electorales sucedidos en los últimos meses en Europa dibujan un horizonte muy distinto al actual. Ejemplos como la victoria del PSOE en las elecciones generales españolas, o el triunfo de la izquierda en las regionales francesas, hacen pensar que existe la más que posible probabilidad de que esa mayoría de la derecha pueda desaparecer ante el evidente avance de la izquierda en casi toda Europa. En España, los principales partidos políticos han elegido ya a sus representantes para el 13 de junio. El PSOE ha optado por Josep Borrell como cabeza de lista, mientras que el PP ha elegido a Jaime Mayor Oreja, a pesar del fracaso que éste obtuvo como número 1 del partido en las elecciones del País Vasco. ¿CÓMO Y DÓNDE TRABAJA? El Parlamento Europeo es la única institución comunitaria que se reúne y delibera en público. Sus decisiones, tomas de posición y debates se publican en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas. Su trabajo se distribuye en Comisiones Parlamentarias Permanentes (actualmente son 17), tales como de Presupuestos, de Peticiones o de Empleo y Asuntos Sociales. Además hay Subcomisiones, Comisiones Temporales para problemas específicos y Comisiones de Investigación. El trabajo legislativo de cada Comisión es encargado a un diputado, para que realice un informe sobre el tema que luego someterá a debate ante la comisión parlamentaria, abriéndose un plazo de enmiendas. Tras el debate se lleva a cabo la votación de las enmiendas y del proyecto de informe. Una vez aprobado el informe en la Comisión, éste es examinado por los distintos grupos políticos, que a su vez pueden presentar más enmiendas, hasta que finalmente se realiza la votación en el pleno. La Resolución adoptada por el pleno del Parlamento se publicará en el Diario Oficial de la Unión Europea. El encargo de los informes proviene fundamentalmente de dos fuentes: a propuesta de la Comisión Europea, o bien por iniciativa de un diputado o de una comisión parlamentaria. Los diputados se reúnen una semana al mes en Estrasburgo, donde se encuentra la sede del Parlamento desde 1952, para llevar a cabo la sesión plenaria. A su vez se celebran sesiones suplementarias de dos días de duración en Bruselas, y la Secretaría General se encuentra en Luxemburgo. Dos semanas al mes los diputados participan en las reuniones de las comisiones parlamentarias que se celebran en Bruselas, y la cuarta semana está dedicada a las reuniones de los grupos políticos. Gracias a la labor de traductores e intérpretes, el PE trabaja en todas las lenguas existentes en la Unión Europea. ¿CUÁLES SON SUS FUNCIONES? El trabajo del Parlamento Europeo es de gran importancia para la estabilidad de los Estados miembros de la Unión. Sus funciones generales pueden dividirse en cuatro grandes aspectos:
Las decisiones que tome el Parlamento en estos temas nos afectan directamente. Ante la nueva legislatura que dará comienzo tras las elecciones, el PE se tendrá que enfrentar a su vez a cuatro grandes retos para el futuro y la estabilidad de la Unión Europea. Los eurodiputados electos tendrán que centrar sus esfuerzos en cuatro grandes cuestiones, que son el desempleo, la justicia social, el terrorismo internacional y el medio ambiente global. Cada uno de estos retos llevará muchas horas de trabajo y los nuevos diputados dispondrán de cinco años por delante para cumplir sus compromisos electorales. En España, como ciudadanos de un país que pertenece a la Unión Europea, a la que debemos una gran parte de nuestro creciente desarrollo, debemos ser conscientes de que las próximas elecciones europeas tendrán consecuencias directas en nuestra situación. No debemos plantearnos las elecciones del 13 de junio como algo lejano, sino como algo que nos afecta de manera muy cercana. El nuevo
presidente del Gobierno dijo recientemente en el debate de su investidura que "lo que es bueno para Europa es bueno para España". Por tanto, lo mejor es que la participación el 13 de junio sea alta, que
mostremos el mismo espíritu democrático que se demostró el 14 de marzo en España y que, como españoles y europeos, también ahora decidamos qué es lo mejor para nuestro futuro ejerciendo un derecho
fundamental: el voto.
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Portada Portadilla Nº Junio 2004 Reportajes y Entrevistas Sección General © OPIN@R. Las personas interesadas en
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