|
|
ANDRÉS GARRIDO El VII Festival Internacional de Jazz de San Javier homenajea a la pianista Shirley Scott y al guitarrista Rory Gallagher, y rinde culto al órgano Hammond
DEL 26 DE JUNIO AL 31 DE JULIO PRÓXIMOS, LA POBLACIÓN MURCIANA
La superación ha sido la constante del Festival Internacional de Jazz de San Javier, desde su aparición en 1998. En tan sólo siete años, se ha convertido en uno de los referentes jazzísticos europeos más prestigiosos para los músicos de este género. La programación preparada para este 2004, la número siete, sigue esa línea y tendrá en su escenario del auditorio Parque Almansa a consagrados artistas en la materia, como los pianistas McCoy Tyner, Dave Brubeck o Michel Camilo –éste último, cerrando el festival–, así como organistas de la talla de Brian Auger, Steve Winwood o el más prestigioso de los existentes: Jimmy Smith. Son, como se puede comprobar, algunos de los grandes hitos del jazz que la historia de esta música nos ha dejado con el paso de los años. Una edición que, de nuevo, se podrá escuchar en las ondas de Radio 3, de Radio Nacional de España, que continúa colaborando con la organización del Festival. El director de este cónclave que conjuga experiencia con vanguardia, Alberto Nieto, nos expresó suconvicción de que “esta VII edición va a interesar no sólo al aficionado al jazz, sino a otros géneros relacionados con él. Contar con la participación de grandes maestros como Tyner, Brubeck o Smith no es fácil porque no se prodigan demasiado, y mucho menos –subraya– en un mismo año y festival. Es un auténtico lujo”. UN BUEN COMIENZO ES, ADEMÁS DE JUSTO, NECESARIO Y es cierto. Porque el sábado 26 de junio, para arrancar, Nieto –conocedor de que ésta de 2004 podría ser la última gira por Europa de otra leyenda viviente– se apresuró a contratar la actuación de B. B. King, a la que ha añadido dos alicientes más para que los aficionados al blues disfruten y tengan la posibilidad del alcanzar el cielo: los teclados de Dr. John y la joven voz de Shemekia Copeland. Si esto no es comenzar con buen pie, que venga Dios y lo vea. Esta base del jazz que es el blues no se queda aislada en esa jornada. El Jazz Festival de San Javier también continúa apostando por estos conciertos; y así, el sábado 3 de julio se perfila como una de las grandes noches para esta especialidad. Sus protagonistas serán el grupo murciano Ferroblues y los norteamericanos The Blues Brothers, que repiten tras su paso por la tercera edición. A esta fecha le seguirá, en cuanto a este apartado se refiere, la del viernes 9 de julio, día en el que otro joven y excitante valor, Deborah Coleman, se conforma con una expectativa ciertamente mayoritaria. El viernes 23 de julio será otra jornada para no olvidar. Las brisas marinas del Mar Menor refrescarán la piel de todos, mientras disfrutamos con el magisterio que nos dejará el organista norteamericano Jimmy Smith, a ritmo de blues. LOS PIANOS, EN SUS MÁS VARIADOS ESTILOS, SONARÁN PARA SHIRLEY SCOTT Es el homenaje que rinde este año el Festival de San Javier a esta recordada pianista y organista. Para la ocasión, no se podían decepcionar las expectativas. Tres pianistas serán los que rindan este homenaje: McCoy Tyner y Dave Brubeck, los más veteranos. El primero lo hará el viernes 2 de julio, con Charnett Moffet y Eric Kamau Gravatt para un formato de trío. Dave Brubeck actuará como lo ha hecho siempre: en cuarteto. Éxitos como “Blue rondo a la turk” impregnarán el ambiente del domingo día 4 de un halo añejo, como los buenos caldos que produce esta tierra murciana, igual que cuando suenen las notas del mítico “Take five”, del saxofonista Paul Desmond. Y el cierre de esta VII edición del Jazz Festival de San Javier, el sábado 31 de julio, correrá a cargo de Michel Camilo, que retorna a esta población murciana tras su participación en el ciclo “Músicas del Alma” hace dos años. Todavía habrá un cuarto pianista para el viernes día 3: el brasileño João Donato y su Trío, con una voz cálida y sensual para esta música, la de Wanda Sá, que formó parte del primer Brasil 65 de Sergio Mendes. UN FESTIVAL-RÍO PARA NAVEGAR TRANQUILOS Y SIN PRISAS POR EL AMPLIO CAUDAL QUE PROPORCIONA, ENTRE OTROS, LA FUSIÓN Esa ha sido, es y será la intención del director del festival de San Javier. Alberto Nieto lo ha definido muy bien en relación a otras citas veraniegas con el jazz: “No pretendemos programar tres días, en los que se vean 300 artistas, sino un festival-río que pueda ser presenciado de manera plácida. En esa línea –destaca– es en la que insistimos, y por ello el Festival de Jazz de San Javier está ya considerado como uno de los mejores de Europa. Ello es posible gracias al apoyo de la Consejería de Cultura de la Administración regional y a un grupo de empresas murcianas, sin las que esta programación no podría alcanzar esas cotas de calidad y altura. Si no nos falla ese apoyo, en pocos años se comprobará cómo el festival de San Javier se considerará uno de los mejores del mundo”. En ese objetivo se trabaja y la “fusión de sonidos y estilos” es una herramienta para tal fin. Así, el sábado 17 de julio podrá comprobarse, a través del concierto que nos ofrecerá el bajista, compositor y cantante camerunés Richard Bona. Otro ejemplo de “fusión” lo tendremos en una de las dos producciones del propio Festival de San Javier: la guitarra española de Josep Soto con la voz de Carme Canela. Y también el viernes 23, con un concierto que nos tendrá muy expectantes a los aficionados: la armónica de Antonio Serrano, el piano del uruguayo José Reinoso y la voz del nuevo flamenco, Miguel Poveda, pero cantando tangos. Y es que a Nieto le gusta crear emoción previa en cada nueva edición de la cita jazzística de San Javier. EL “HAMMOND B 3” NO ES UN ÓRGANO CUALQUIERA, SINO LA ESENCIA MISMA DE ESTE INSTRUMENTO La verdad es que ningún otro, de la amplia gama de estos instrumentos que se pueden encontrar en el mercado, ha logrado un sonido tan singular. Y, por fin, la dirección del Festival Internacional de Jazz de San Javier puede hacer realidad un viejo proyecto: dar el protagonismo que merece el Hammond B 3. Tres conciertos serán los que nos recuerden a unos, e ilustren a otros, sobre ese característico sonido que crea un auténtico ambiente; sobre todo en el blues, pero no sólo en él. Para comenzar, más “fusión” con la Oblivion Express del británico Brian Auger. Todo un símbolo de varias décadas del pop, por unos caminos que eran diferentes en las décadas de los 60 y 70 del pasado siglo. Le seguirá el maestro Jimmy Smith y su Quinteto. Blues en estado puro, aunque no únicamente, porque su trayectoria en el jazz ha sido variada. Y el viernes día 30 otro británico cierra los conciertos dedicados al B 3: Steve Winwood. Durante cuatro décadas ha recorrido un amplio espectro musical. Componente del Spencer Davis Group; fundador de Traffic y Blind Faith; colaborador de muchísimos artistas en sus grabaciones y conciertos; y, finalmente, solista de acreditada capacidad musical. En suma, todo un deleite para “carrozas” y jóvenes aficionados. UN BUEN PASTEL DEBE TENER UNA MEJOR GUINDA Sobre todo, para que perdure un exquisito sabor. Porque si todavía no es suficiente con una buena parte de ese pastel musical, San Javier presenta en esta edición de 2004 otros conciertos que, como se indica, son la “guinda”. El viernes día 9 de julio, la Manhattan Jazz All Stars, con estos músicos: Lew Soloff –fundador de Blood, Sweat & Tears– a la trompeta; Vincent Herring, saxo alto; Eric Alexander, saxo tenor; y Wycliffe Gordon, trombón, conforman la sección de viento de esta banda. Y en la sección rítmica, el contrabajo Peter Washington y el baterista, y líder de estas “estrellas”, Lewis Nash. El marcador de las melodías es el pianista Bill Cunliffe. ¡Menudos talentos! Un joven valor del blues y el rock en su fusión: Deborah Coleman. La guitarrista y cantante, que se ha ganado su prestigio a base de trabajo duro y novedoso, completará la jornada de ese día. El domingo día 11, otro momento para el recuerdo: Solomon Burke, figura destacada del soul en la década de los 60. El viernes 16, pura vanguardia con el guitarrista español Joaquín Chacón y el clarinetista danés Uffe Markussen, en un proyecto musical de colaboración europea que se completa con el bajista Víctor Merlo, el piano de Ben Besiakov y la veteranía del estadounidense Billy Hart como invitado especial. Otro de los conciertos programados bajo ese prisma vanguardista es el que nos ofrecerá, el miércoles 28, el sueco Esbjörn Svensson al piano, con el acompañamiento del contrabajista Dan Berglund y del batería Magnus Öström. Más juventud en la VII edición del Jazz Festival de San Javier: la que representa la nueva voz del sello discográfico Velve, Lizz Wright. Y una experiencia iniciada el pasado año que se repite en este 2004: la introducción del country, en esta ocasión con Danni Leight. Una belleza virginiana, con claras influencias de Patsy Cline o de Dwinght Yoakam. Y dos joyas para acabar. La primera, bajo el liderato del trompetista Randy Brecker y el saxofonista, que repite este año, Bill Evans. Ambos al frente de la Soulbop Band 2004, completada con Hiram Bullock, guitarra; Víctor Bailey, bajo; Steve Smith, batería; y el piano y los teclados de Dave Kikoski. De entrada, demasiada emoción junta para aguantarla bien. Por si ello no fuera suficiente, el broche es de platino. La Lincoln Center Jazz Orchestra, que dirige el trompetista Wynton Marsalis, será el “acabose”. Después de esto, se hace necesario un tranquilo descanso para digerir la programación 2004 del Festival Internacional de Jazz de San Javier (www.jazzsanjavier.com). DE SAN JAVIER AL CIELO PASANDO POR EL MAR MENOR En definitiva, el cartel que presenta la VII edición del Festival de Jazz de San Javier es, con certeza, poco superable. Y ello no es producto de la improvisación o la suerte, aunque un poco de ésta última sí que ha tenido su director, Alberto Nieto, que lleva años intentando reunir a tanta leyenda y figura en una misma ocasión.
Cada año, a los que nos reunimos en el auditorio del Parque Almansa de San
Javier se nos queda una pregunta en el aire: ¿Será posible mejorarlo en el
próximo? A la vista está. Después de esto, como reza el refrán: “De San
Javier, al cielo”. Pero eso sí, pasando por un buen disfrute de las aguas
que conforman el Mar Menor, a cuyas orillas los matices amplios del jazz
nos añaden el bronceado perfecto del verano. ¡Qué gozada, oigan!
|
![]() |
Portada Portadilla Nº Junio 2004 Reportajes y Entrevistas Sección General © OPIN@R. Las personas interesadas en
publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción, |