Portada Opin@r 

Portada Opin@r

Portada Nº Noviembre 2004
Cultura, Ciencia y Sociedad
Sección General


ANA MORÁN ROBLES


La tecnología en los últimos tiempos

(Foto: A. Alejandre)

Varias tecnologías se han desarrollado en la década final del siglo XX, entre ellas: la biónica, que sirve para construir partes que reemplacen los órganos humanos dañados, como ojos artificiales que vean y manos artificiales que puedan tocar el saxofón; combustibles alternativos, más baratos y limpios que los convencionales; nuevos materiales de construcción, como cerámica para automóviles, que impedirá el recalentamiento del motor; la nanotecnología o construcción de materiales y máquinas a escalas moleculares y hasta atómicas; la electrónica óptica, basada en el uso de la luz en vez de la electricidad en los circuitos e interruptores de los microchips; o la voz activada en los ordenadores, que permite que el PC cumpla funciones al ordenárselas con la voz.    

Actualmente, más del 80 por ciento de los habitantes de los países desarrollados utilizan computadoras a diario, ya sea en su trabajo o en su hogar. Los ordenadores han permitido un rápido desarrollo de otras tecnologías, como la robótica y las telecomunicaciones. Puede decirse que han cambiado radicalmente nuestra forma de vivir y, con toda seguridad, lo van a hacer aún más en el presente siglo.  

Estamos siendo testigos de una fusión explosiva del video, el audio, el teléfono y los ordenadores. En la base del proceso se encuentra la nueva capacidad de transformar toda comunicación en información digital, de enviarla a través de las líneas telefónicas o cable, de almacenarla y de transformarla mediante softwares. Nuevos alambrados de fibra óptica, nuevas técnicas de conmutación, y nuevos desarrollos en la informática están creando la "Supercarretera de la Información".  

El prototipo de esta supercarretera es internet, que es la red global de ordenadores.   

Internet se creó en 1969, cuando se conectaron entre sí las redes del Ministerio de Defensa de los Estados Unidos, diversas universidades y algunas empresas. Las universidades permitieron el acceso a la red a todos sus estudiantes a partir de 1986. Posteriormente, a principios de la década de los 90 se permitió que cualquier persona pudiera abonarse a internet, aunque no fuera estudiante de ninguna universidad ni perteneciese a ninguna empresa. Este hecho propició el despegue definitivo de internet como fenómeno líder en el sector de las telecomunicaciones. Sin embargo, ya se habla del nacimiento de una nueva súper red informática global cien veces más rápida que la actual, y que será bautizada como internet 2. Inicialmente, y al igual que su predecesora, no será para uso comercial.    

Desde fines de 1996 ya no es estrictamente necesario el uso de un ordenador para conectarse a internet, ya que Mitsubishi desarrolló una nueva generación de televisores que pueden usarse, además de para ver los programas normales de televisión, para navegar en internet y enviar o recibir correo electrónico.   

Conforme avanza la tecnología, aquellos inventos que en su momento fueron un digno ejemplo de lo que significa la expresión latina ‘non plus ultra’ van cayendo poco a poco en desuso. Este es el caso del cassette de música y el de video, que con la llegada del Minidisc y el DVD, respectivamente, están destinados a correr la misma suerte que el LP frente al CD. Otro que no se escapa de esta fatídica situación es el aparato de TV, ya que con la nueva televisión digital que será comercializada desde finales de este año, y que presentará imágenes casi en tercera dimensión, sonido virtualmente real e interactividad, sufrirá el mismo destino.    

Como hecho anecdótico, en 1997 el mejor ajedrecista de la historia, el ruso Gary Kasparov, tuvo que tragarse su orgullo y aceptar la derrota ante la computadora ‘Deep Blue’ de IBM. Por primera vez, un ordenador ganaba al mejor ajedrecista del mundo. Este temible triunfo nos recuerda un famoso dilema: ¿Quién es mejor, el hombre o la máquina? Por lo pronto sabemos, al menos, que la inteligencia artificial no necesita emular al cerebro humano para vencerlo.   

No sabemos a ciencia cierta si estamos frente al principio del fin o al fin del principio. Lo único que podemos decir es que si queremos un cambio para el mañana, debemos forjarlo desde hoy. 11 agosto 2004     

 


OPI

Portada  Portadilla Nº Noviembre 2004  Cultura, Ciencia y Sociedad  Sección General


© OPIN@R.
© Cada uno de los autores de los artículos o fotografías.

Las personas interesadas en publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción,
tienen a su disposición la siguiente dirección de correo electrónico:
correo@opinar.net