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CECILIO
URGOITI
La televisión
como medio educativo

El desarrollo de los medios de comunicación se ha producido
en paralelo al de las sociedades democráticas. La existencia del hombre en
sociedad implica la necesidad de unos canales de transmisión de
información en dos direcciones: horizontal, entre los distintos
componentes de la sociedad, y vertical, entre los mismos individuos y las
instancias de toma de decisiones político-administrativas.
A medida que el desarrollo de la Humanidad crea estructuras cada vez más
complejas, la propia sociedad crea medios también más complejos para
satisfacer las necesidades de comunicación.
A lo largo de este proceso se han dado numerosos casos de un uso desviado
de estos canales de transmisión por parte de individuos o colectivos. En
la sociedad actual, la más compleja y avanzada que ha desarrollado el
hombre, estos "usos perversos" siguen produciéndose, quizá en mayor medida
que nunca, y, sobre todo, de una manera más sutil. Pero los medios de
comunicación no son, por naturaleza, ni buenos ni malos; depende quién y
cómo se utilicen.
Por eso se hace necesaria una buena formación de valores, actitudes y
hábitos de convivencia en los alumnos desde la infancia, para que aprendan
a acercarse a los medios de comunicación de un modo crítico, aprovechando
de ellos lo mucho que tienen de positivo.
Antes de empezar con el desarrollo de este bosquejo, debemos tener claras
las siguientes definiciones:
Televisión cultural: es la más genérica y se marca como objetivos
prioritarios de comunicación y entretenimiento, encontrándose el
planteamiento educativo inmerso dentro del propio programa no requiriendo,
por tanto, de materiales complementarios. Este tipo de programas
transfiere las formas de diseño de la televisión comercial, siendo una de
sus representaciones clásicas el reportaje.
Televisión educativa: contempla contenidos que tienen algún tipo de
interés formativo o educativo, pero que por algún motivo no forman parte
del sistema escolar formal. Los programas pueden agruparse en torno a
series con una programación continua, didáctica y teorías del aprendizaje.
Televisión escolar: persigue la función básica de suplantar el sistema
escolar formal, marcándose como objetivos los mismos que el sistema
educativo general, desde niveles de primaria hasta cursos de actualización
universitarios. Como es lógico imaginarse los principios de diseño son
adquiridos desde la didáctica y las teorías de aprendizaje.
De los tres tipos de televisión citados, la única que tiene claramente
definido sus receptores y usuarios, es el escolar, con lo que ello implica
para el control, matrícula, seguimiento y evaluación del alumnado.
El primer gran medio de comunicación fue la palabra impresa. El hombre ya
había utilizado con anterioridad el gesto, el sonido y la palabra hablada
y manuscrita, cuya importancia no debe ser desdeñada. Pero ninguno de
estos reunía las características del nuevo medio, que son algunas de las
que poseen los que hoy llamamos "medios de comunicación de masas":
posibilidad para la reproducción del original con fidelidad y con rapidez,
así como para la conservación de la imagen.
La incipiente revolución industrial del siglo XVIII sentaría las bases
para la consolidación del periodismo impreso como fenómeno social. La
prensa cumpliría una función de integración de los individuos en una
sociedad cada vez más dinámica.
A partir de aquí la prensa pasa por diferentes fases, comenzando por ser
prensa eminentemente política y terminando en lo que es actualmente.
En el siglo XX, la radio acabaría con la gran barrera de la comunicación
de masas: la alfabetización. Los poderes públicos comprendieron enseguida
el poder propagandístico de este medio que fue utilizado con gran
profusión.
La televisión vino, en parte, a sustituir a la radio y a convertirse en el
medio de comunicación de masas por antonomasia. Podemos decir que la
televisión empezó en 1843 cuando Alexander Bain forma una imagen capaz de
descomponerse en multitud de puntos. Para reproducir las fotografías se
imprimen en planchas metálicas sobre el papel y las imágenes se
descomponen en diminutos puntos.
La televisión tardaría muchos años en llegar a formar imágenes con tanta
velocidad, que entre el primer punto luminoso y el último no veamos la
diferencia y podamos apreciar la imagen entera en la pantalla, ya formada.
Su rapidez es tal que, imaginaríamos una máquina de escribir que trabajase
a tal velocidad que al empezar por la primera letra de la página viéramos
ya todo el texto escrito. Además de componer la imagen en la pantalla, la
televisión debe dar la impresión de que la imagen tiene movimiento y debe
repetir hasta 25 veces la misma imagen cada segundo, sólo así veremos cómo
se mueve.
En Europa la evolución de la televisión educativa comenzó cuando la
British Broadcasting Company (BBC) y la Radiodifusión Televisión Française
(RTF) presentaron programas para enriquecer la enseñanza en las escuelas a
comienzos de la década de los 50. En 1958 Italia introdujo la instrucción
televisiva directa mediante su escuela televisiva del aire.
Aunque la televisión educativa se ha desarrollado en todo el mundo, la
experiencia de Estados Unidos proporciona la mejor ilustración de este
proceso. Desde mayo de 1953 hasta mayo de 1967, la televisión educativa de
Estados Unidos se extendió desde el funcionamiento de una sola estación
hasta un complejo de más de 140 estaciones.
Se estima que alrededor de 15 millones que reciben educación elemental,
secundaria y superior en más de 2000 escuelas adquieren hoy instrucción
parcial o total mediante la televisión.
Las inmensas posibilidades de la televisión a través de los satélites,
pasando por la selectiva por cable y las innumerables opciones de conexión
con bancos de datos y de imágenes hacen que "el conocimiento se acerque a
los pueblos". Incluso la dificultad del idioma ha sido orillada con varios
circuitos de sonido, con versiones en distintas lenguas, para un mismo
programa.
En la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 se reconoce
como derecho fundamental lo siguiente: "Todo individuo tiene derecho a la
libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser
molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir
informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitaciones de
fronteras, por cualquier medio de expresión." Es lo que se conoce por
libertad de expresión y derecho a la información.
En la CONSTITUCIÓN DE 1978. "Se reconocen y protegen los derechos”: a) A
expresare y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones
mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. d)
A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de
difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al
secreto profesional en el ejercicio de estas libertades. Todo ello en el
punto 1 del articulo 20.
En el punto 2- "El ejercicio de estos derechos no puede restringirse
mediante ningún tipo de censura previa."
Y en el 4 del mismo articulo - "Estas libertades tienen su límite en
respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las
leyes que los desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la
intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la
infancia."
En la UNESCO. Declaración sobre educación en los medios "Vivimos en un
mundo en el que los medios de comunicación son omnipresentes: Un número de
individuos cada vez mayor consagra gran parte de su tiempo a mirar la
televisión, a leer diarios y revistas, a escuchar grabaciones sonoras o la
radio. (...)
En lugar de condenar o aprobar el indiscutible poder de los medios de
comunicación, es forzoso aceptar como un hecho establecido su considerable
impacto y su propagación a través del mundo y reconocer al mismo tiempo
que constituyen un elemento importante de la cultura en el mundo
contemporáneo. (...)
La escuela y la familia comparten la responsabilidad de preparar a los
jóvenes para vivir en un mundo dominado por las imágenes, las palabras y
los sonidos. Niños y adultos deben poder descifrar la totalidad de estos
tres sistemas simbólicos, lo cual entraña un reajuste de las prioridades
educativas, que puede favorecer a su vez un enfoque integrado de la
enseñanza del lenguaje y de la comunicación.
La educación relativa a los medios de comunicación será más eficaz si los
padres, los maestros, el personal de los medios de comunicación y los
responsables de las decisiones reconocen que todos ellos tienen un
cometido que desempeñar en la creación de una conciencia crítica más aguda
de los auditores, los espectadores y los lectores. Reforzar la integración
de los sistemas de educación y de comunicación constituye, sin duda
alguna, una medida importante para hacer más eficaz la educación.
Durante las últimas décadas se ha ido acrecentando el interés por conocer
la influencia de los medios de comunicación de masas sobre la sociedad.
Los medios de comunicación de masas son omnipresentes. En la actualidad el
95 % de la población española dispone de televisión en color, y la
práctica totalidad puede escuchar la radio y ver la televisión en blanco y
negro. Actualmente, sólo en Castilla-La Mancha, se ve la televisión 3,5
horas por término medio. Sin embargo, el número de lectores de periódicos
es considerablemente más reducido. Según las últimas estadísticas, en
España el 32,4 % de la población lee prensa diaria (incluidos periódicos
deportivos), el 58,2 % lee revistas, un 52,2 % escucha la radio y un 89,5
% ve la televisión.
Esto significa que la gran masa de la población española recibe la
información directamente, a través de los medios de comunicación
audiovisuales. Si nos centramos en su posición social y su formación
académica acreditamos que la televisión es vista por toda la sociedad, no
importando su clase social, formación o hábitat. En cambio los medios
escritos son utilizados mayoritariamente por las clases sociales medias y
altas.
Hay que señalar que la hegemonía de la televisión en España no es propia
del resto de los países desarrollados, donde un contrapeso fundamental es
la prensa diaria, con difusiones millonarias.
El panorama en cuanto a los niños es muy similar. Un reciente informe de
la UNESCO afirmaba que en España el 96´6 % de los menores en edad escolar
veía diariamente la televisión. La "intromisión" de este medio en la
educación y sobre todo en la formación de valores y actitudes éticas está
fuera de toda duda. Existen dos opiniones sobre su influencia
socializadora:
- La que considera que los medios recrean la sociedad e imponen un estilo
de vida y una serie de valores sociales.
- La que cree que los medios sólo difunden la realidad sin interpretarla,
actuando como refuerzo de los valores de la cultura actual.
Sin inclinarse por ninguna de las dos opiniones, está claro que los medios
de comunicación son agentes socializadores de gran alcance y a los que hay
que estudiar y juzgar.
Una pregunta que surge de la afirmación anterior respecto a su carácter
socializador es ¿podemos considerar la labor de los medios de comunicación
como una labor educativa?.
Si consideramos que educar es transmitir una determinada filosofía los
medios son "educativos". Pero si ponemos el acento en los contenidos
presuntamente educativos y en la intencionalidad, sólo consideraríamos
contenidos educativos aquellos que quieran ampliar conocimientos y/o un
mejoramiento del individuo y de la sociedad. Bajo este concepto cuesta
considerar la labor de los medios de comunicación como educativa. Por
desgracia, la televisión educativa ocupa siempre horarios con audiencias
muy limitadas, y se realiza con una gran penuria de medios.
Una parte fundamental de los contenidos transmitidos a través de los
medios de comunicación social la constituye la publicidad. Por ello,
dentro de un uso crítico de los medios por parte de los niños, es
fundamental que aprendan, primero a distinguir la publicidad del resto de
los contenidos, y segundo, a distinguir los mecanismos que utiliza.
La mayoría de los programas infantiles adolecen de riqueza en sus códigos
y guiones. El lenguaje utilizado es extremadamente sencillo, las
situaciones presentadas reproducen los esquemas dominantes de
competitividad, son un mero "envase" de concursos y series violentas.
Podemos resumir los aspectos negativos de la televisión para el alumno de
primaria en que: - Homogeneiza la realidad. - Transmite valores
competitivos y violentos.- No deja tiempo para otras actividades. - Crea
dependencia. - Fomenta la incomunicación dentro de la familia. - Por su
carácter de simultaneidad no llega a respetar las características y
necesidades de los alumnos. - Suele existir poca interacción entre el
profesor de los programas y los alumnos. - Las preconcepciones que se
suelen tener de este medio facilitan que el alumno pueda caer en la
pasividad.
En cuanto a los valores positivos podemos considerar: - Su capacidad para
el entretenimiento. - No requiere un esfuerzo para su comprensión. -
Transmite conocimientos. - Acerca a otras realidades. - Es un medio
perfecto para la transmisión de valores, como pueden ser el respeto por la
naturaleza, la solidaridad con otros pueblos, la pluralidad... - Lleve la
instrucción y la educación a lugares apartados o con carencia de
profesores especializados. - Presenta experimentos en aquellos centros con
carencia de laboratorios. - Facilita la introducción en el aula de
profesores y personas especializadas en temas concretos. - Evita
desplazamiento de los alumnos a los centros de información y formación. -
Ayuda al perfeccionamiento del profesorado, ya que el profesor del aula
puede observar a otros modelos teóricamente expertos, en la ejecución de
la enseñanza.
La sociedad actual no puede prescindir del uso de la televisión. Hay que
buscar un uso crítico que posibilite el desarrollo de las potencialidades
positivas. Un consumidor de televisión crítico provocará un aumento del
nivel de la oferta televisiva, ya que ésta tendrá que adaptarse a sus
gustos y así obtener su atención.
A la hora de utilizar la TV en contextos escolares, inicialmente tenemos
que contar con la percepción de facilidad que tienen los estudiantes sobre
el medio, percepción que posiblemente lleve a los alumnos a movilizar
menos destrezas cognitivas para el procesamiento de la información y en
consecuencia obtener menores resultados de aprendizaje.
Durante el curso escolar 2002-2003 se realizaron estudios con una muestra
de alumnos de Primaria y Secundaria de centros públicos y privados de
Sabadell. Algunos de los resultados obtenidos han sido los siguientes: -
Los alumnos muestran un alta auto eficacia para aprender por medio de la
televisión. - El medio que analizamos se presenta como que requiere
demanda cognoscitivas inferiores con relación al material impreso para
capturar la información. - La percepción de facilidad / dificultad que se
tiene del medio no depende exclusivamente del mismo, sino también de la
percepción de los contenidos que transmite. - El nivel de estudio influye
en la percepción de facilidad / dificultad que tienen de la dificultad, de
manera que conforme aumenta el nivel de estudio suele aumentar la
percepción de facilidad para aprender por ella. - El tipo de centro se
relaciona con la percepción de facilidad / dificultad. - Y los alumnos de
centros privados muestran percepciones más fáciles para aprender por la
misma.
Diferentes estudios subrayan que en determinadas ocasiones el profesor,
cognitiva y afectivamente, tiende a abandonar la clase y ponerla en manos
del programa televisivo, consiguiendo de esta forma que los alumnos
pierdan su atención respecto al programa.
Una de las estrategias claves para modificar estas percepciones iniciales
de facilidad de aprendizaje con la televisión que tenemos, radica en la
metodología didáctica que apliquemos sobre el medio. De ahí, que el papel
que el profesor desempeñe con la televisión es una pieza clave para
asegurar la inserción en la programación de la emisión, de él va a
depender la creación de un clima afectivo que facilite la atención y
comprensión de lo que es observado.
En líneas generales podríamos decir, que el éxito de una serie de
televisión depende en su mayor parte de la sensibilidad, imaginación,
creencias e interpretación del medio que pueda tener el profesor. Algunos
de los fallos cometidos en la utilización de los programas televisivos
educativos, suelen atribuirse más al hecho de que no está integrado en el
currículum, que a las características técnicas y conceptuales del
programa.
Las diferentes encuestas que se ha realizado tanto en Primaria como en
Secundaria nos muestran la escasa utilidad de la televisión en el aula.
Con respecto a lo positivo del uso de la televisión en las aulas hay mucha
variedad de respuestas. Los profesores de Primaria son más positivos y, en
su mayoría, afirman el uso positivo de ésta, a excepción de uno. En
Secundaria son más reacios al medio; unos afirman que sí, otros que no y
otros que en ocasiones puntuales. En lo que sí hay unanimidad es en el
excesivo consumo de televisión por parte de los niños y las consecuencias
negativas que esto conlleva, aunque todo depende de la programación que se
vea. Esto conlleva a fomentar generalmente actitudes y valores poco
positivos.
Algunos de los aspectos positivos por los que se han decantado los
profesores tanto de Primaria como de Secundaria son: información, ocio,
conocimientos generales, ventana abierta al mundo, como medio didáctico,
programas culturales, documentales, llega a un público mayoritario,
conocimiento de nuevas tecnologías.
Los aspectos negativos han sido: violencia, sexo, visión del mundo
egoísta, difusión de valores negativos, de hábitos, de costumbres y modas,
el poder, la ética, publicidad engañosa, excesivo abuso, evita pensar e
imaginar cosas, los "Reality Shows". Como podemos observar "pesa" más lo
negativo que lo positivo.
Las opiniones más generalizadas sobre la televisión educativa han sido:
poca y horarios inadecuados, nefasta, nula, pobre y sin variedad.
Como cualquier medio de aprendizaje, la TV resulta más eficaz cuando se
utiliza en un contexto apropiado de actividades de aprendizaje y se aplica
sobre la misma estrategia específica de utilización. El programa la
Aventura del Saber de TVE.SA no solo debe ser un modelo a seguir, sino que
esa es la línea que debe desarrollar la programación de la Cadena Publica.
Esta tiene que implantar la divulgación general del conocimiento,
complementar las necesidades formativas, ayudar a crear actitudes y
opiniones en temas de actualidad, fomentar él dialogo entre los distintos
colectivos y grupos sociales. La televisión publica tiene este primordial
papel y más que un programa debe ser una programación que juntamente con
la cultura y el deporte formen el conjunto de la televisión educativa
estatal.
La clase con TV debe dividirse en cuatro momentos estrechamente
relacionados:
- Análisis y explicación por parte del profesor
- Teledifusión
- Evaluación-explotación del programa
- Actividades de extensión
1- Análisis y explicación por parte del profesor
- Con la lectura, si existen, de los documentos impresos enviados por la
productora. Seleccionando o diseñando aquellas actividades y ejercicios
que posterior a la emisión del programa realizarán los estudiantes.
- Antes de comenzar la emisión es aconsejable que el profesor recuerde a
los alumnos los contenidos del programa anterior, y las conclusiones más
relevantes a las que se llegaron, para facilitar la asociación de los
nuevos contenidos con los ya recibidos y reforzar el carácter
significativo del aprendizaje, vinculando la nueva información con los
conocimientos, experiencias o valores previos del alumno.
-El profesor debe advertir a los alumnos que el propósito de la
observación del programa es enseñar y no divertir, y que por lo tanto
deberán prestar la máxima atención posible. Se comentarán los términos
nuevos que aparezcan, o aquellos que bien siendo conocidos tengan en el
programa una interpretación diferente. También debe indicar los ejercicios
que posteriormente realizarán.
-Si el profesor ha podido observar antes el programa, es importante que
dedique unos instantes a describirles las partes en las que se encuentra
estructurado, y las que él entiende que son las más significativas y que
por lo tanto deben prestarle la máxima atención.
La presentación persigue crear un clima propio para que la recepción
cognitiva-afectiva el programa sea de la forma más positiva posible. Sin
embargo, en ella debemos evitar caer en diversos graves errores, como son:
- Crear falsas expectativas respecto al programa
- Enseñarlo en la introducción.
- Que su duración sea superior a la del programa.
2-La teledifusión
Es importante que el profesor de ejemplo con la observación atenta del
programa y la toma de notas para aclaraciones y guía de las discusiones
futuras que se desarrollen.
Durante la emisión es aconsejable que el profesor observe las reacciones e
intereses de los alumnos, lo que sin duda le aportará algunas pistas sobre
el interés general despertado por el programa en los estudiantes, y las
partes del mismo que parecían no ser comprendidas.
El volumen, tono, contraste y brillo deben ser los adecuados,
características técnicas que deben ser resueltas antes del comienzo de la
emisión, para evitar molestias y desatenciones en los alumnos.
3-La evaluación-explotación del programa
Debe comenzar con la formulación de preguntas generales por el profesor,
para conocer cómo ha sido percibida la emisión y las dificultades
generales y particulares que han encontrado.
A la formulación de las preguntas el profesor debe de prestarle la máxima
atención para que no se reduzcan a lo que el estudiante tiene del
programa, sino que alcancen otros aspectos, como la interpretación, la
aplicación, el análisis y la síntesis de los contenidos presentados
Las estrategias a utilizar por el profesor para analizar la comprensión de
los mensajes por los alumnos son diversas, por ejemplo:
- Cuestionarios verbales.
- Reproducción libre verbal o por escrito a los alumnos.
- Reconocimiento de fotos.
- Clasificación de imágenes según el orden de aparición en el programa.
- Identificación-denominación de fotos.
- Gráficas e imágenes del programa.
La fase de la evaluación-explotación no debe alcanzar exclusivamente al
alumno y a la información que ha sido capaz de retener, sino que también
debe adentrarse en el propio medio, como por ejemplo:
- Calidad y adecuación de los contenidos comentados.
- Estructura del programa.
- Calidad de la imagen
- Vocabulario.
- Sincronización imagen-sonido.
- Tiempo.
4-Actividades de extensión
Para que el aprendizaje del alumno sea significativo debemos procurar que
los contenidos aprendidos en el programa se extiendan a otros contenidos y
facetas de la vida del alumno. Estas actividades se realizarán en las
demás áreas o asignaturas que el alumno esté cursando en el momento del
programa.
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