BEATRIZ SÁNCHEZ HERNÁNDEZ Los dichosos uniformes Desde que comenzó el curso vengo leyendo en los periódicos la polémica que se mantiene en torno al uso del uniforme escolar, concretamente en el instituto Barrio de Loranca de Fuenlabrada (Madrid). Realmente no entiendo a qué viene ahora la rebelión, pues la decisión de implantar el uso del uniforme fue aprobada en el Consejo Escolar, así que ya no sirve de nada lamentarse. Y aun así no comparto las quejas, ya que el uso del uniforme me parece sobre todo muy práctico. Se acabó el “no tengo nada que ponerme” (por supuesto cuando el armario esta lleno), el “si ya lo tengo todo muy visto, ¿qué me pongo hoy?”, y la innecesaria cantidad de ropa que se va acumulando temporada tras temporada y que al final nunca te pones, porque se ha pasado de moda y ya “no se lleva”. Es verdad que a todos nos gusta elegir qué nos vamos a poner, pero supongo que las clases de ese instituto terminarán a las tres y a partir de entonces sus alumnos tienen toda la tarde por delante para ponerse lo que quieran y expresar su personalidad a través de su estilo. Si probaran a llevar uniforme seguro que verían que es mucho mas útil. Además, si bien no elimina todas las diferencias socioculturales, sí que es cierto que las disminuye, y lo se por propia experiencia. También se podrían evitar situaciones difíciles, que siempre se dan y que afectan a los alumnos menos favorecidos económicamente o a quienes terminan siendo el blanco de las burlas porque su ropa es diferente o no es de marca.
En mi opinión es triste que esto siga ocurriendo, ya que se nos intenta
educar en la tolerancia. Pero no podemos obviar este hecho y, por lo tanto,
me parece una buena opción llevar uniforme en horario de clase. Y después,
cada uno que se vista como quiera. Yo llevé uniforme desde los 13 a los 17
años y ello no ha afectado para nada al desarrollo de mi personalidad. Pero si
en ese u otros institutos los padres y alumnos no están de acuerdo, me pregunto por
qué no se movilizarían antes y no después de tomar la decisión. La única
explicación que encuentro es la necesidad que a veces sentimos de
rebelarnos ante cualquier imposición que nos viene dada.
|
![]() |
Portada Portadilla Nº Enero 2005 Cultura, Ciencia y Sociedad Sección General © OPIN@R. Las personas interesadas en
publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción, |