CRISTIAN FRERS
La peligrosa degradación del suelo
El suelo es un
recurso natural que corresponde a la capa superior de la corteza terrestre.
Contiene agua y elementos nutritivos que los seres vivos utilizan. El suelo
es vital, ya que el ser humano depende de él para la producción de
alimentos, la crianza de animales, la plantación de árboles, la obtención de
agua y de algunos recursos minerales, entre otras cosas. En él se apoyan y
nutren las plantas en su crecimiento y condiciona, por lo tanto, todo el
desarrollo del ecosistema. EROSIÓN La erosión es la pérdida de suelo fértil, debido a que el agua y el viento normalmente arrastran la capa superficial de la tierra hasta el mar. El ser humano acelera la pérdida de suelos fértiles por la destrucción de la cubierta vegetal, producto de malas técnicas de cultivo, sobrepastoreo, quema de vegetación o tala del bosque. Las prácticas productivas sin criterios de protección, contribuyen en gran medida a que este problema se agrave cada día más. La degradación
del suelo reviste gran importancia, porque su regeneración es en extremo
lenta. En zonas agrícolas tropicales y templadas, se requiere de un promedio
de 500 años para la renovación de 2,5 centímetros de suelo. CONTAMINACIÓN Los suelos poseen una cierta capacidad para asimilar las intervenciones humanas sin entrar en procesos de deterioro. Sin embargo, esta capacidad ha sido ampliamente sobrepasada en muchos lugares, como consecuencia de la producción y acumulación de residuos industriales, mineros o urbanos. Otra actividad
con riesgo ambiental de contaminación de suelos es la minería, por su poder
modificador del paisaje y sus descargas de residuos tóxicos. DESERTIFICACIÓN La desertificación es la intensificación de la aridez. Cabe destacar que este término se utiliza para describir procesos causados por los seres humanos. En cambio, otro concepto llamado "desertización", se utiliza para describir el proceso natural de la formación de desiertos. La desertificación, definida como la intensificación de las condiciones desérticas y el decrecimiento paulatino de la productividad de los ecosistemas, es generada principalmente por el ser humano, que actúa sobre un medio frágil y lo presiona en exceso para obtener su sustento. Cuando se tala
vegetación para despejar tierras o usar leña, la capa fértil del suelo es
expuesta a la lluvia y al sol, la corteza del suelo se endurece y se seca,
impidiendo la infiltración de más agua. Así comienza el proceso de
desertificación, ya que disminuye la filtración acuosa a depósitos
subterráneos, y la capa de suelo superficial se erosiona y se convierte en
estéril. PÉRDIDA DE FERTILIDAD POR MONOCULTIVO Y SALINIZACIÓN Cuando se siembra la misma especie cada año, la tierra se deteriora. El trigo agota el nitrógeno y otros nutrientes del suelo. Si se continúa cultivando trigo en la misma tierra, disminuye la producción cada año. El monocultivo de especies forestales también es un problema por la misma razón. Se está viendo que el replante de pinos en el mismo terreno ya no es tan rentable, porque en la segunda y tercera plantación disminuye el ritmo de crecimiento de los árboles. Además de agotar las tierras, el monocultivo multiplica algunas plagas, pues éstas pueden contar siempre con el tipo de alimento al que están adaptadas. La salinización del suelo es la acumulación de sales provenientes del agua de regadío y de los fertilizantes usados. Debido al exceso de sales, el suelo pierde la fertilidad. URBANIZACIÓN La urbanización es el avance y crecimiento de las ciudades y la edificación de nuevas poblaciones, las que generalmente se ubican sobre suelo fértil. De esta forma se pierde el mejor suelo agrícola, se impide la recarga de los depósitos de agua subterránea y se destruye mucha microflora y microfauna que vive en el suelo. Una gran parte de los suelos con alto potencial agrícola de muchos países se encuentran dentro de límites urbanos y el rápido crecimiento de las urbes amenaza las tierras. COMPACTACIÓN La compactación del suelo se produce por el paso de personas, animales y vehículos en forma repetida por el mismo lugar. Esto provoca la desaparición de los espacios existentes entre las partículas del suelo, lo cual disminuye la cantidad de oxígeno presente y, por ello, la microflora y microfauna.. La degradación
de los suelos es como una crisis silenciosa que esta avanzando tan
rápidamente en América Latina que pocos países tienen la esperanza de
alcanzar una agricultura sostenible en un futuro próximo. Es un problema
que, a pesar de estar amenazando la subsistencia de millones de personas en
la región, tiende a ser ignorado por los gobiernos y la población en
general. |
![]() |
Portada Portadilla
Nº Noviembre 2005
Información General y Opinión © OPIN@R. Las personas interesadas en
publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción, |