9
enero 2006
El G-10 constata
la mejora de la economía mundial en 2005 y pronostica que crecerá más en
2006
Los bancos
centrales del denominado G-10, el grupo de las principales potencias
mundiales, constataron hoy la mejora de la economía mundial en 2005 y
consideraron que crecerá al mismo ritmo o se acelerará en 2006.
El presidente del
Banco Central Europeo (BCE) y portavoz del G-10, Jean-Claude Trichet,
aseguró que existe un “entorno muy positivo” para la coyuntura mundial y
agregó que la economía global está viviendo un “episodio alentador”.
No obstante,
Trichet precisó al término de la reunión del G-10 en Basilea que el grupo se
mostró cauteloso ante el desarrollo futuro de la economía global, aunque el
“sentimiento general” fue optimista.
Los bancos
centrales del G-10 prevén una estabilización de los precios del petróleo en
las cotas actuales, aunque su portavoz apuntó a este factor como uno de los
riesgos que se ciñen sobre la economía mundial.
Asimismo, Trichet
apuntó hacia los desequilibrios globales como otro de los principales
problemas para la economía mundial.
Por otro lado, el
portavoz del G-10 destacó el crecimiento de las inversiones globales, que se
recuperan en comparación con años anteriores, y recalcó que el sector
corporativo “está siendo muy activo” en este sentido.
Los gobernadores de
los bancos centrales del G-10 y de algunas economías emergentes se reúnen,
cada dos meses, en la sede del Banco de Pagos Internacionales (BPI) en
Basilea para analizar la situación de la economía mundial.
Los miembros del
G-10 son en realidad once países: Alemania, Bélgica, Canadá, Estados Unidos,
Francia, Holanda, Italia, Japón, el Reino Unido, Suecia y Suiza.