El Sindicato
Nacional de la Prensa Marroquí (SNPM) denunció, en un comunicado difundido
hoy, la “regresión” que sufre la libertad de prensa en su país, tras la
condena impuesta por un tribunal de Casablanca al semanario independiente
Le Journal Hebdomadaire.
La Justicia
marroquí condenó la semana pasada a Le Journal a indemnizar con tres
millones de dirhams, equivalentes a 270.000 euros, a un centro europeo de
investigación que elaboró un informe sobre el movimiento independentista
saharaui Frente Polisario.
En un artículo
publicado el pasado 3 de diciembre, el semanario había considerado que dicho
informe, en el que se afirmaba que los dirigentes del Polisario podrían
derivar hacia el terrorismo o la criminalidad organizada, estaba de hecho
“teledirigido” por Marruecos.
El sindicato de
periodistas marroquíes considera que las condenas impuestas a Le Journal
y a otros semanarios durante las últimas semanas “son injustas”.
“Es normal en un
país democrático juzgar a la prensa, pero ese derecho no debe convertirse en
un instrumento para arreglar cuentas y para reducir el margen de las
libertades”, señala el SNPM en su comunicado.
El sindicato de
periodistas condena también el hecho de que la segunda cadena de televisión
estatal haya instigado una campaña contra el semanario independiente.
El pasado 14 de
febrero, el local en el que se encuentra la redacción de Le Journal
fue rodeado por manifestantes que habían sido trasladados hasta el lugar en
vehículos pertenecientes al ayuntamiento de Casablanca.
Los congregados
protestaron por la supuesta publicación de las caricaturas del profeta
Mahoma en Le Journal, algo que desmiente el SNPM al considerar que el
semanario “no ha publicado ninguna caricatura que pueda ofender a los
musulmanes”.
El SNPM anuncia su
decisión de organizar reuniones con representantes de grupos políticos en el
Parlamento, de enviar cartas a los líderes de partidos políticos y de
presentar una querella ante el Consejo Superior del Audiovisual (CSA) contra
la segunda cadena de la televisión pública.
La Justicia
marroquí ha abierto últimamente diligencias contra varias publicaciones, por
supuestos delitos de difamación o por haber abordado algunos de los temas
tabúes en Marruecos: la monarquía, la integridad territorial y la religión
musulmana.