La OMS celebrará
una reunión de emergencia por la crisis sanitaria palestina
La Organización
Mundial de la Salud (OMS) convocará una “reunión de emergencia” sobre la
crisis sanitaria que viven los territorios ocupados palestinos, tras una
resolución aprobada hoy por los miembros de este organismo de la ONU, en la
que se insta a Israel a respetar los derechos de la población palestina.
Durante la cuarta
sesión de la 59 reunión anual de la Asamblea Mundial de la Salud que se
celebra esta semana en Ginebra, los miembros de la OMS aprobaron una
resolución al respecto con la oposición de nueve países, entre ellos Estados
Unidos, Israel, Uruguay y Suiza.
Entre los países
que se abstuvieron en la votación están los integrantes de la Unión Europea.
En el texto
aprobado, se expresa la “preocupación internacional por el deterioro de las
condiciones económicas y sanitarias resultante de la continua ocupación y
las graves restricciones impuestas por Israel”.
También se reconoce
que la “grave” escasez de recursos financieros y médicos en el Ministerio de
Salud palestino “pone en peligro el acceso de la población a los servicios
curativos y preventivos”, al tiempo que se “deploran los continuos ataques
del ejército israelí a ambulancias y personal médico palestinos”.
De la misma forma
se rechazan las restricciones impuestas por Israel a la circulación de
ambulancias y personal médico, por lo que se le vuelve a pedir que derribe
las partes del muro construido para separar ambos pueblos y detenga el resto
de la obras.
Finalmente, “se
exhorta a Israel, la potencia ocupante, a que ponga fin de inmediato a todas
sus prácticas, políticas y planes, incluido su régimen de cierres, que
afecta gravemente a las condiciones sanitarias de los civiles sometidos a la
ocupación”, señala la resolución de la OMS.
Llega el primer
contingente de tropas australianas a Timor Oriental
El primer
contingente de 50 soldados australianos llegó a Dili, la capital de Timor
Oriental, donde unas 20 personas podrían haber muerto hoy en los violentos
enfrentamientos entre ex soldados rebeldes y el Ejército que se registran en
esta ciudad desde hace varios días.
Según informó la
radio australiana ABC, que cita a emisoras locales, las víctimas se habrían
producido en un tiroteo con armas pesadas ocurrido junto al cuartel de
policía en el centro de Dili.
A la llegada de
esta avanzadilla de soldados extranjeros, el primer ministro timorense, Mari
Alkatiri, agradeció “la rápida respuesta de los gobiernos de Australia,
Malasia, Nueva Zelanda y Portugal”, a quienes Timor pidió ayuda urgente
anoche.
“Su apoyo
contribuirá a restaurar la confianza de la gente y a superar el pánico
generalizado, y permitirá el país retornar a su vida normal lo más pronto
posible”, dijo Alkatiri a través de un comunicado.
El contingente
australiano llegó en dos vuelos de su Fuerza Aérea al aeropuerto
internacional de la capital, donde los soldados fueron recibidos con
aplausos.
El primer cometido
de las tropas extranjeras será garantizar la seguridad del aeropuerto y, si
la situación lo requiere, ayudar en la evacuación de los ciudadanos
australianos de Timor Oriental.
Junto con los
comandos australianos, protegidos con chalecos antibalas y vestidos con ropa
de camuflaje, también llegó a Timor el general Ken Gillespie, para discutir
con las autoridades del país los términos de referencia de la misión, que se
prevé cuente con un total de 1.300 soldados de esta nacionalidad, apoyados
por aviones de transporte Hércules y helicópteros.
“Esta es una misión
arriesgada en una situación peligrosa. No debemos descartar que se puedan
producir bajas”, manifestó el primer ministro australiano, John Howard.
Por su parte, el
comandante de los ex militares rebeldes, Alfredo Reinado, declaró a la BBC
que la intervención extranjera es lo único que puede evitar una guerra
civil.
Reinado se ha
convertido en el jefe de los 591 militares procedentes del oeste del país,
en la frontera con Indonesia, que fueron expulsados de las Fuerzas Armadas
timorenses este año por protagonizar una larga huelga en demanda de mejores
condiciones y que ahora buscan derribar al Gobierno.
En el terreno
diplomático, el embajador australiano ante Naciones Unidas, Robert Hill,
indicó que se espera que el Consejo de Seguridad apruebe una resolución para
apoyar el envío de tropas a Timor, donde la organización internacional
mantiene a unos 400 funcionarios.
La ONU envió una
fuerza internacional a Timor Oriental en 1999 con el mandato de acabar con
la violencia desatada por las milicias proindonesias, en connivencia con el
Ejército de Indonesia, después de que los independentistas ganaran el
referéndum celebrado el 30 de agosto de ese año.
Timor Oriental,
después de 24 años de ocupación indonesia y de tres administrado por la ONU,
se convirtió en un estado soberano en 2002, si bien nació como uno de los
países más pobres del mundo.
NOTICIAS
ANTERIORES