El presidente del
Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, proclamó en el que calificó
como “escenario de la destrucción”, la terminal T-4 del aeropuerto de
Barajas, que tras el atentado de ETA del pasado sábado “la energía y
determinación que tengo para ver el fin de la violencia, para alcanzar la
paz, es hoy aún mayor”.
En una declaración de cuatro minutos, en la que no admitió preguntas,
Rodríguez Zapatero no dio respuesta a quienes le piden que sea él mismo
quien dé por roto el proceso de paz, al que tampoco mencionó en ningún
momento de su alocución.
“He querido estar aquí para expresar mi testimonio de gratitud a todas las
personas que desde el día 30 llevan trabajando con el mejor afán", comenzó
su comparecencia el presidente del Gobierno español, que extendió su
reconocimiento “a todos aquellos que han mostrado solidaridad y apoyo a
España y al Gobierno de España, a las instituciones de este país tras el
atentado”.
Rodríguez Zapatero aseguró que “nada ni nadie va a detener el derecho de los
españoles a que nuestras vidas sean unas vidas sin bombas y sin violencia”,
a lo que de inmediato apostilló: “tengo el firme convencimiento de que lo
vamos a conseguir”.
El presidente del Ejecutivo español prometió que va poner en este afán “lo
mejor” de sí mismo, toda su “determinación y toda la fuerza democrática que
los ciudadanos me dieron en su día en las urnas”.
También aseveró que no le va a faltar “ni energía ni determinación para
lograrlo”, y mostró su deseo de contar “como quieren los españoles, con el
concurso de todos los ciudadanos y de todas las fuerzas políticas”.
“Quiero afirmar una vez más que ETA ha elegido el peor de los caminos
posibles. Nada va a conseguir, a nadie va intimidar: la democracia no se
intimida, las instituciones democráticas no se intimidan y mucho menos el
Gobierno", aseguró el presidente.
Rodríguez Zapatero insistió en que los españoles saben que será “una batalla
dura”, pero afirmó que “también saben que cuentan con la más firme
determinación del Estado de Derecho para ver el fin de la violencia”.
El presidente refirió que estos días han sido “numerosos” los gobiernos
europeos que han expresado su apoyo a su Gobierno y, “lo que es más
importante”, numerosos ciudadanos. Unos “ciudadanos españoles que saben bien
qué mal enfrentamos, que una vez más han dado muestras de madurez ante un
gravísimo atentado”, subrayó.
Rodríguez Zapatero señaló que con su presencia en Barajas, a cinco días de
producirse el atentado, quiso comprobar “personal y directamente” los
efectos destructores del “vil atentado”.
El presidente
advirtió que “la justicia se hará cargo de los autores de esta
barbarie”, que ha costado “casi con seguridad dos vidas humanas” y que ha
provocado una “destrucción muy notable”.
“Esas son las reglas del Estado de Derecho, de la democracia y de la ley. Y
la justicia es un camino fundamental para la paz y para el fin de la
violencia”, sentenció.
Grave crisis en el Servicio Nacional de Salud británico
El modélico
Servicio Nacional de Salud británico sufre una grave crisis financiera, que
se manifiesta en la cancelación de operaciones, el envío a casa de pacientes
y el anuncio de que se eliminarán más de 36.000 empleos este año.
El intento de hacer
cuadrar las cuentas por parte de los responsables de la gestión económica de
los hospitales se ha concretado en denegar a muchos pacientes operaciones y
terapias básicas, según denuncian hoy varios medios británicos.
Así, el diario
The Times informa que los hospitales del condado de Yorkshire han sido
advertidos de que no se les reembolsarán los gastos en los que puedan
incurrir por intervenciones que no se consideren absolutamente esenciales.
A consecuencia de
ello se han suspendido en algunos casos operaciones tan básicas como la
extracción de las muelas del juicio, radiografías de la espalda,
artroscopias de la rodilla o terapias para eliminar varices.
Decenas de
hospitales han recurrido al expeditivo método de eliminar camas, y en muchos
de ellos los pacientes tienen que esperar un mínimo de dos meses antes de
que puedan acudir a una cita con el médico.
Mientras tanto,
documentos del propio Servicio Nacional de Salud filtrados a la prensa
predicen una escasez de médicos de cabecera y de enfermeras de aquí a cuatro
años, pese a lo cual los hospitales van a verse obligados a despedir a una
parte importante del personal sanitario actual.
Según tales
documentos, para el año 2011 faltarán 1.200 médicos de medicina general,
14.000 enfermeras y 1.100 médicos en prácticas, mientras que otros 16.000
profesionales de la salud como fisioterapeutas no podrán seguir recibiendo
sus pagas.
Pero ya para este
año que comienza se prevé una reducción de la fuerza de trabajo de un 2,7
por ciento, lo que equivale a eliminar cerca de 37.000 empleos.
Los documentos del
Servicio Nacional de Salud señalan, entre otras cosas, que el salario de las
enfermeras debería dictarlo las fuerzas del mercado local, y que puede
utilizarse el desempleo para “presionar esos salarios a la baja”. Para ello,
se propone recurrir más a las subcontratas y a los contratos de corta
duración, así como a una nueva categoría de especialistas menos
cualificados.
Ante tales
propuestas, el sindicato Unison advirtió de que sus miembros resistirán
cualquier intento de rebajar los salarios del personal auxiliar sanitario.
Por su parte, el
presidente de la Asociación Médica Británica (BMA), Jonathan Fielden,
criticó estas propuestas porque no reconocen el derecho de los pacientes al
tratamiento más especializado.
3 enero
2007
Localizado el cadáver de uno de los dos ecuatorianos desaparecidos en el
atentado de ETA contra el aeropuerto de Barajas
Los equipos de
rescate localizaron el cadáver de uno de los dos ecuatorianos desaparecidos
tras la explosión el sábado de una furgoneta-bomba en el aparcamiento de la
terminal T-4 del aeropuerto de Barajas, la primera víctima mortal de ETA
desde hace tres años y medio.
El dispositivo de
rescate encontró a las 18,45 horas el cuerpo de Carlos Alonso Palate, de 34
años, en el interior de su vehículo, que se encuentra sepultado bajo gran
cantidad de escombros que deben de ser retirados para poder acceder al
coche.
Los bomberos del
Ayuntamiento de Madrid y la Policía Científica hallaron primero los restos
del vehículo tras realizar un pequeño orificio entre los escombros, a través
del que pudieron observar también el cadáver de Alonso Palate.
El cuerpo ha sido
encontrado en el lugar en que el amigo de Palate, a quien el desaparecido
había acompañado desde Valencia al aeropuerto de Madrid a recoger a su
esposa, había indicado que dejó estacionado el vehículo.
Carlos Alonso
Palate quedó sepultado entre los escombros de la planta 0 del módulo D del
aparcamiento de la terminal T-4 del aeropuerto de Barajas, tras la explosión
de la furgoneta-bomba con la que ETA rompió el pasado sábado el “alto el
fuego permanente” decretado hace nueve meses.
Palate, que
descansaba en el interior de su vehículo cuando se produjo la explosión, se
encontraba desaparecido al igual que su compatriota Diego Armando Estacio,
de 19 años, que aún es buscado por los equipos de rescate junto al coche en
el que se hallaba.
El estallido de la
furgoneta-bomba provocó el derrumbamiento de una parte del módulo D de la
T-4, donde unos 600 vehículos quedaron enterrados y convertidos en chatarra
tras la deflagración, mientras que otra zona de este sector no se desplomó y
de ella se han recuperado unos 150 coches que, según Emergencias Madrid,
estaban en “condiciones aceptables”.
El director general
de Atención a las Víctimas del Terrorismo, José Manuel Rodríguez Uribe, fue
el encargado de comunicar a la familia de Carlos Alonso Palate el hallazgo
de su cuerpo sin vida.
El ministro de
Justicia, Juan Fernando López Aguilar, se había reunido este mediodía con
los familiares de los desaparecidos para comunicarles que se les darán
“todas las facilidades” para otorgarles la nacionalidad española, tanto a
los descendientes como a los ascendientes de las víctimas.
Por su parte, el
presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, se trasladó esta
tarde al hotel en el que se encuentran los familiares de Carlos Alonso
Palate y Diego Armando Estacio.
Zapatero, que tenía
previsto reunirse mañana por la mañana con los familiares tras visitar la
zona del atentado, ha suspendido el viaje que tenía efectuar mañana a Murcia
para seguir los acontecimientos relacionados con el atentado desde su
despacho de la Moncloa.
El gobernador de Río de Janeiro pide al Gobierno brasileño tropas y equipos
militares para afrontar una ola de violencia
El gobernador del
estado de Río de Janeiro, Sergio Cabral, anunció hoy que solicitará a las
autoridades federales brasileñas el envío de tropas y de equipamientos
militares para afrontar una ola de violencia que dejó 19 muertos la semana
pasada.
Según informó el
diario O Folha de Sao Paulo, la Fuerza Nacional de Seguridad (FNS) iniciará
su actuación en las fronteras del estado de Río de Janeiro para impedir la
entrada de drogas y armas.
Cabral manifestó
que la fecha para el inicio de las operaciones y el volumen de sus efectivos
serán discutidos, pero aseguró que el número de soldados aumentará
“gradualmente” hasta la celebración de los juegos Panamericanos, que tendrán
lugar en julio.
Según el
gobernador, la Policía Militar y la Policía del estado pedirán al Gobierno
federal el uso de helicópteros, buques y otros equipamientos militares para
la lucha contra el crimen, además de adiestramiento.
Para Cabral, “nos
estamos enfrentando a un problema crónico de décadas que tiene que ser
afrontado con sabiduría, sin pirotecnia ni soluciones provisionales”.
La semana pasada,
bandas de traficantes lanzaron reiterados ataques contra puestos de policía
y autobuses, en unos incidentes que se saldaron con 19 muertos, entre ellos
ocho viajeros quemados en el interior de uno de los autobuses atacados.
Las autoridades
atribuyen los atentados de los últimos días a las bandas de narcotraficantes
que operan en Río de Janeiro, que responderían así a la creciente presencia
en las “favelas” de milicias paramilitares, formadas por policías y ex
policías, cuya existencia niegan responsables gubernamentales.
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