Portada Opin@r
Reportajes y Entrevistas  

Portada Opin@r

Información General y Opinión
Cultura, Ciencia y Sociedad
Deportes
Denuncia

 


ROSA MADRID, CANDIDATA DE CIUTADANS A LA ALCALDÍA DE SANTA COLOMA DE GRAMANET

“Hemos obligado a los partidos a cambiar su discurso en Cataluña y ahora no paran de hablar de los problemas reales de los ciudadanos, lo que no es mal comienzo”

Cartel electoral de Rosa Madrid, candidata de Ciutadans a la alcaldía de Santa Coloma de Gramanet

 
Por ANGELINO ALEJANDRE

No han cumplido ni un año desde que se constituyeron como partido. Surgieron a partir de un manifiesto de un grupo de intelectuales, disconformes con la deriva nacionalista en la política catalana, y en su primera cita electoral lograron contra todo pronóstico 90.000 votos y tres diputados en el Parlamento de Cataluña.   

Ahora concurren con 80 listas a las elecciones municipales, 78 de ellas en esta misma comunidad autónoma y las dos restantes en Salamanca y Alicante, allí donde han estimado que tienen posibilidades de hacer un papel decoroso en las urnas gracias a la existencia de un núcleo de militantes y simpatizantes enormemente entusiastas. 

Hay una lógica expectación por conocer cuáles serán sus resultados el 27 de mayo, ya que sin duda éstos influirán en la mayor o menor visibilidad general e implantación sobre el terreno de sus propuestas políticas, pero también sobre los plazos y procedimientos de su anunciado salto a la política nacional, ya que dentro y fuera de Ciutadans - Partido de la Ciudadanía (C’s) se especula con su presentación a las próximas elecciones legislativas, previstas en principio para la primavera de 2008 (¿solos o en confluencia con el recién anunciado proyecto de nuevo partido de la eurodiputada Rosa Diez, el filósofo Fernando Savater o del portavoz de la organización Basta Ya, Carlos Martínez Gorriarán, entre otros?). 

Pero no sólo hay interés por el papel que hará C’s en las urnas el próximo domingo. Quizás por lo novedoso de esta formación, quizás porque aún no es muy conocida fuera de Cataluña, también hay una curiosidad todavía no satisfecha por saber qué piensan y cómo actúan sus dirigentes, sus afiliados y sus candidatos, unas personas que o bien militaban hasta hace poco –y cada vez más desencantadas, todo hay que decirlo– en las filas socialistas o populares, o sencillamente se dedicaban a vivir prácticamente de espaldas a la movida política, como lo hace la mayoría de ciudadanos de este país.

Por eso hemos entrevistado a una de sus candidatas, una mujer que hace un año se dedicaba a su familia, a sus amigos y a su propio autoempleo, y que decidió implicarse tras asistir a una charla a la que acudió un exiguo número de personas. 

Simpática –las cosas como son–, muy activa y motivada, convincente porque mantiene esa autenticidad que han perdido los políticos profesionales, Rosa Madrid contestó a nuestras preguntas pasada la medianoche, tras una maratoniana jornada organizando actividades, y a escasas horas de otra nueva cita con sus compañeros de agrupación para continuar la pegada de carteles, el reparto de octavillas y la charla con decenas de personas que no pueden evitar sorprenderse de que ver por la calle a una candidata a la alcaldía dispuesta a hablar de política y también de los problemas –concretos y reales– de la gente. 

Profesora de español en una universidad alemana durante años, se lamenta de que mientras ella luchaba en la distancia para no perder el catalán, no podía enviar a sus alumnos a hacer prácticas de castellano a Barcelona, su ciudad. “Cataluña está perdiendo muchas oportunidades económicas y culturales, y desaprovechando muchos talentos personales, por esa insistencia en primar el conocimiento y uso del catalán sobre la competencia profesional de la gente. No importa atraer o retener a los mejores en cada especialidad, sino sólo el ‘nivel c’ de catalán. Es una pena, pero es así”. 

Implicada en las organizaciones humanitarias que daban cobertura en Baviera a los refugiados de los conflictos de los Balcanes, Rosa Madrid regresaba por fin “a casa” vacunada de nacionalismos, tras haber visto con sus propios ojos las terribles consecuencias que acarrean a personas inocentes e indefensas los odios políticos y las xenofobias étnicas. 

“Vuelvo tras décadas en Alemania y me encuentro una doble realidad. En la calle, la realidad incontestable del bilingüismo, asumido con normalidad por todo el mundo. Pero en el plano de la política, y sobre todo de la política institucional, la realidad de que te llamen ‘gentuza’ y otras lindezas, con un odio completamente irracional, por defender el derecho a poder relacionarte con la administración pública –la Generalitat o el ayuntamiento– también en castellano. La más escandalizada por los excesos nacionalistas es la propia clase empresarial catalana, porque sabe que el primer socio comercial de Cataluña es el resto de España, pero además con diferencia... Y sabe, y supongo que se encargará de recordárselo cada día al (gobierno autonómico) tripartito, que con los negocios y con los salarios de la gente, tú, no se juega”.

PREGUNTA.– ¿Cómo se le ocurre presentarse como candidata en Cataluña, llamándose usted Madrid? 

RESPUESTA.– ¿Importa el apellido? Estoy muy orgullosa de él, como creo que todo el mundo del suyo. Madrid es como se llama mi familia, de la que me siento muy orgullosa. Además, nunca he tenido problemas con mi apellido aquí, en Cataluña. Ni con mi apellido ni con mi gente, que son catalanes como yo.

P.– ¿Y por qué una persona normal y corriente como usted decide dar el salto a la política, hasta el punto de presentarse como cabeza de una lista electoral, cuando hace un año ni siquiera existía su partido?

R.– Sencillamente, por que no soy nacionalista y por que este constante goteo nacionalista de los últimos treinta años ya había llegado a resultar insufrible. Hay dos lenguas oficiales, castellano y catalán, y de una población de 7 millones de habitantes más de la mitad se expresan en castellano. Esta es una realidad que debe respetarse, la coexistencia armónica de dos lenguas que además nos enriquece culturalmente, y no debe tratar de imponerse la una sobre la otra.

En mi caso concreto, yo no pude aprender el catalán en la escuela, por la dictadura, y tuve que aprenderlo por mi cuenta a escondidas. Y eso es lo que no quiero que les ocurra a los niños ahora, en un país libre, con el castellano.

Y sí, soy una ciudadana normal y corriente. Una persona que, cuando los quince intelectuales promotores de la idea publicaron el primer manifiesto de Ciudadanos, vio enseguida la oportunidad de luchar por unas convicciones que también eran las mías. Y, ¡oh, sorpresa!, las de muchos, muchos otros ciudadanos que estaban pensando lo mismo.

P.– Ya, pero parece que ustedes sólo se preocupan de la lengua, que no tienen más programa político que el castellano… 

R.– Eso no es cierto. Tenemos un programa político con más de 100 propuestas, y es tan atractivo y cercano al ciudadano que incluso nos lo copian literalmente los socialistas en Canarias, como al final ha trascendido. Bueno, en realidad nos copiaron 92 propuestas, porque omitieron aquellas en las que proponemos que se voten listas abiertas, el control de los salarios de los políticos o la limitación de los mandatos a 8 años. Eso, claro, era demasiado para el tupé de su candidato, el señor López Aguilar. 

Pero incluso aunque nuestro programa sólo fuese el bilingüismo, ya esto significa en la práctica realmente muchísimas cosas. Porque en el plano público o político estamos hablando de las relaciones del ciudadano con la educación suya o de sus hijos, con la Administración autonómica y local en sus más variados aspectos, con la Justicia, con el uso y disfrute de la prensa, la radio y la televisión… 

Y en el plano personal, no se olvide que no sólo nos comunicamos en un idioma concreto, sino que somos lo que vivimos y el idioma forma parte esencial de nuestras vidas. Por eso nuestra insistencia en que se escolarice a los niños en su lengua materna, para que su desarrollo intelectual sea el más adecuado. La escolarización obligatoria en catalán es una aberración jurídica, pero sobre todo pedagógica, y se lo garantizo yo que me he dedicado precisamente a la enseñanza de idiomas.

P.– De acuerdo, tienen ustedes un estupendo programa si es ese su deseo. ¿Y qué? Elaborar un programa hoy en día parece que no compromete a nada. La gente está cada vez más harta de palabrería y quiere ver hechos. Ustedes critican mucho a los demás partidos, pero son así de estupendos porque hasta ahora no les ha dado tiempo ni para pisar la arena política. ¿A qué se compromete usted con los vecinos de Santa Coloma?

R.– Me comprometo a acercar los barrios al ayuntamiento. A que los problemas reales, los de los ciudadanos, estén permanentemente presentes en el consistorio, hasta que sean por fin escuchados y atendidos. A dar toda la lata que haga falta, vamos.

Me comprometo a insistir en la urgente construcción de guarderías (ahora hay sólo 2 para una población de 120.000 habitantes). Y lo mismo le digo con las residencias y centros de día para la gente mayor. 

Y me comprometo a que no se especule con el terreno municipal, que sea destinado para construir viviendas sociales de alquiler para gente que quiera formar una familia o quiera independizarse.

Ayer mismo –le aseguro que ando todo el día en la calle hablando con la gente–, me contaron el caso de una pareja con un hijo de 7 años. Por falta de vivienda, él vive con sus padres y ella con los suyos. Y le puedo asegurar que no son los únicos...

P.– ¡Por lo menos, parece que usted se patea la calle!

R.– ¡Pues sí! Diez horas diarias desde que comenzó la precampaña a primeros de abril. Y me encanta, se lo aseguro.

P.– Dígame, ¿qué le aportan diez horas diarias trotando de aquí para allá?

R.– Mucho: conocer los problemas reales de la gente y prepararme para defender los derechos de estos ciudadanos en el Ayuntamiento de Santa Coloma. Piense que cada uno estamos enfrascados en nuestros propios problemas. De vez en cuando nos enteramos de los problemas de los demás, de algún familiar, un amigo, un conocido, un vecino... Pero no se puede usted imaginar la cantidad de problemas que te salen al encuentro a cada paso que das por la calle. 

Así que he aprendido mucho en estos dos últimos meses, cuando mis compañeros de agrupación me eligieron candidata para la alcaldía. Y le puedo asegurar que los partidos establecidos están muy alejados, pero que muy alejados, de los ciudadanos.

P.– Y los ciudadanos de los partidos y de los políticos, ¿no?

R.– Sí, también. Hay una gran decepción, desgana, apatía, desilusión… Preferiría equivocarme, pero creo que habrá una alta abstención.

P.– Parece una pescadilla que se muerde la cola y eso sólo alimenta que las cosas sigan igual o empeoren, ¿no cree?

R.– No, no tiene por qué seguir igual. Ya hay mucha gente que es consciente de que es el propio ciudadano el que tiene que moverse para exigir o defender sus derechos, que nadie se los va a llevar a su casa envueltos en papel de regalo y con bandeja de plata.

Y lo que precisamente pretende Ciutadans es contribuir a esta toma de conciencia. Le puedo asegurar que desde el 1 de noviembre de 2006, fecha de las elecciones autonómicas catalanas, casi todos los partidos han cambiado su discurso en el Parlament. Nunca antes se había escuchado allí tanto la palabra “ciudadanos”, ni tanta alusión a las necesidades reales de la población. Y de allí salta a los periódicos, a las radios, a la televisión. Y a la calle. 

Parece que de golpe se han acordado, por fin, de que tienen que gobernar para la gente que deposita su confianza en ellos. Decididamente, hemos obligado a los partidos establecidos a cambiar su discurso en Cataluña y ahora no paran de hablar de los problemas reales de los ciudadanos, lo que no es un mal comienzo, ¿no? Quizás por eso nos tienen tanto miedo, porque saben que esto no ha hecho más que empezar...

P.– Los cambios sociales y políticos llevan sin duda su tiempo. Pero, ustedes que se nutren primordialmente de decepcionados del PSOE y del PP, según se me alcanza, ¿van a poder aguantar sin tirarse los trastos dentro del partido? ¿No han empezado ya a pelearse precisamente en puertas de estas elecciones?

R.– Mire, Ciutadans es un proceso a largo plazo. Y en su interior no hay peleas, sino equilibrios, reajustes y multitud de opiniones diversas. Es un partido muy democrático, en el que cualquier afiliado puede exponer su opinión sin cortapisas sobre los más diversos temas. Si la propuesta es buena, se aprueba en votación y se asume por todos. Si no resulta convincente, si no está muy elaborada, pues se vuelve a plantear más adelante, a la luz de nuevas circunstancias y experiencias. 

Todo esto supone un debate muy amplio y muy rico de ideas, sin olvidarnos de que la finalidad principal es la acción política. En contrapartida, quizás los cambios son más lentos que en otros partidos, donde las decisiones ya vienen dadas desde arriba. Y tampoco es posible evitar que haya quien pueda sentirse desencantado, en un momento dado, porque su propuesta no ha salido adelante.

P.– Pero yo le hablo de personalismos, de los personalismos que gangrenan a las organizaciones desde que el mundo es mundo. Parece que su presidente, Albert Rivera, y su secretario general, Antonio Robles, ya ni se hablan.

Y además, mientras buena parte de su partido está ahora volcado en la campaña electoral, como usted misma que viene ahora de la calle, hay grupos que no deberán estar tan ocupados porque están tomando posiciones de cara al inminente congreso, tan inminente que no creo que a la mayoría de ustedes les de tiempo a prepararlo siquiera... 

R.– Robles, junto con todos los que ocupamos una responsabilidad interna en el partido, tenemos que dimitir ante la convocatoria del nuevo congreso. Pero es curioso, ¿no?, que se hable de una dimisión y se trate en la prensa como si fuera el fin del mundo, o poco menos, cuando está claro que de Ciutadans hay poco que decir en temas como el de la corrupción, que tanto afecta a otros partidos. 

Por otra parte, supongo que salta a la vista que nosotros no tenemos aún un aparato tan organizado y potente, tanto económicamente como en medios personales. La gran mayoría de los militantes y cuadros del partido somos voluntarios y nos distribuimos el trabajo, a veces como podemos y otras como van viniendo las cosas, pero siempre improvisando. De modo que tampoco en esto hay motivo de alarma: mientras unos hacen campaña, otros preparan un congreso que está haciendo mucha falta para poner nuestra organización al día, dada la vertiginosa velocidad a la que se suceden las cosas (piense que en un año de vida como partido estas son las segundas elecciones a las que concurrimos, y en menos de un año habrá otras). Además, todos los materiales y todas las propuestas que estos grupos de trabajo están elaborando ahora para el congreso, se presentarán a su debido tiempo a  las agrupaciones para su debate. Y todo afiliado tiene el derecho de hacer las enmiendas que estime convenientes. 

P.– Y usted, además de candidata, ¿qué puesto interno ocupa?

R.– Soy coordinadora de la Agrupación del Barcelonés Nord, que incluye tres municipios: Badalona, Sant Adriá y Santa Coloma. Además, soy miembro del Secretariado Permanente de la Federación de Barcelona-provincia. 

P.– ¡No me diga! Pues menos mal que dice usted que no se dedica profesionalmente a la política. ¿Cómo se las arregla para hacer su vida, atender su campaña como futura alcaldesa y coordinar una actividad política en un territorio tan extenso y complejo, sin morir por ello en el intento? 

R.– Trabajando. Soy una trabajadora nata y me mueve una gran convicción. Además, en mi agrupación todos trabajamos mucho, de verdad. Tengo unos compañeros excelentes, y todos con la misma ilusión y entrega. 

P.– Con toda esa convicción y entrega, ¿cuál cree que puede ser el resultado del 27 de mayo para Ciutadans

R.– ¿El mío? 

P.– Pues empiece por ahí... 

R.– De tres a cuatro concejales. 

P.– ¿Y quienes los perderán o, dicho de otro modo, se los cederán a ustedes gentilmente? 

R.– Mire, no me interesa quién pierda esas concejalías. Cada uno que haga su propia reflexión. 

P.– ¿Y en el resto de Cataluña? 

R.– De 80 candidaturas, creo que la mitad saldrán adelante. 

P.– ¿Está usted segura? Eso, para un partido recién creado y sin apenas recursos, es un logro impresionante, ¿no? 

R.– Ya lo conseguimos en noviembre: ¡pues menuda sorpresa se llevó más de uno!

P.– ¿Y qué me dice del salto de Ciutadans fuera de Cataluña? ¿Lo van a dar? 

R.– Sí, tenemos agrupaciones fuera de Cataluña que están trabajando muy bien.

P.– Pero no toda España es orégano, porque en ese amplio escenario ya no les ayuda el asunto de la lengua famoso...

R.– No, claro que no, pero también en el resto de España hay bastante desilusión con una forma de hacer política que nos ignora a los ciudadanos y muchas ganas de cambio. 

Pero no insista, hombre de poca fe: ya le he dicho que nuestro programa no sólo habla de la lengua, aunque puede salir de dudas si se lo pregunta al Partido Socialista Canario.

P.– O a su candidata por Alicante, la señora Eva Climent, que sostiene que la lengua une un montón…

R.– ¿Y le cabe a usted a estas alturas la más mínima duda al respecto?

P.– No, no, ya lo tiene demostrado en su famoso vídeo, mucho más agradable de ver que el del PP de su vecina Badalona… Pero, en fin, me refería a que el asunto de la lengua en Cataluña conecta con el descontento de un amplio grupo de población que se hace notar en un territorio relativamente pequeño, pero que España es mucha España...

R.– ¿Está usted tan seguro de ello?

P.– Pues verá: articular un mensaje que llegue a cada rincón, coordinar a los grupos de las distintas comunidades y ciudades, tiene su no pequeña complicación. Sin ir más lejos, PP y PSOE dicen una cosa distinta según en qué comunidad autónoma estemos, por ejemplo en la cuestión del agua. Quizás por eso tienen ganada a pulso tan escasa credibilidad a estas alturas en muchos círculos. ¿Y ustedes pretenden resolverlo así, recién llegados?

R.– Mire, un partido que tiene 11 meses, que logra tres diputados y poner en pié 80 candidaturas municipales en este tiempo..., esto solo ya dice mucho en favor de Ciutadans.

Y además, todo esto sin contar con apoyos por parte de la prensa. Hablo en general, claro está.

P.– ¡Oiga, es que la prensa no está para apoyar a nadie…!

R.– ¿No? ¿Está seguro? Tengo entendido que es usted periodista…. 23 mayo 2007  

 


OPI

Portada  Información General y Opinión  Cultura, Ciencia y Sociedad
Reportajes y Entrevistas  Deportes  Denuncia


© OPIN@R.
© Cada uno de los autores de los artículos o fotografías.

Las personas interesadas en publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción,
tienen a su disposición la siguiente dirección de correo electrónico:
correo@opinar.net