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ANDRÉS GARRIDO
El “circo” electoral está propiciando que un veterano y “sabio” –aunque dice que los sabios son los del Consejo de Europa, no él– Felipe González vuelva a ser atraído hacia su arena. Muy probablemente porque, como a Solbes le ocurre, está cansado de escuchar tonterías. En el caso de González, esas “tonterías” pueden llegar a calar en el ciudadano y eso sí supone un peligro a corto y medio plazo, para “el hombre que modernizó España y ayudó a la construcción de la Europa” que hoy conocemos, como así lo definió el líder de los socialistas murcianos, Pedro Saura, antes de que “encantara” a sus seguidores otra vez más. Y es que el ex Presidente del primer gobierno socialista de nuestra etapa democrática tiene a fecha de hoy, el conocimiento necesario y preciso como para hacernos reflexionar sobre algunas cuestiones que, aunque ya están aquí, no parece que seamos capaces de verlas con claridad. Una de ellas es la enorme capacidad del conocimiento que posee la mujer a la que, según González, “necesitamos para avanzar en ese campo y crear riqueza”; lejos de la “igualdad con el hombre” –aunque está claro que se necesita una revolución cultural, que cambie algunas mentalidades masculinas en relación a la mujer–, en España “es necesario el conocimiento y la capacidad femenina” para continuar escalando y situarnos entre los países más avanzados en tecnología y conocimiento. Felipe González se conserva fresco en su discurso y en su aspecto físico; dice que el secreto para mantenerse joven es “ser rebelde con uno mismo” y es una fórmula que a juzgar por lo visto y oído en su intervención pública en Cartagena, le va pero que muy bien. Con esa carta de presentación (si es que, a estas alturas, le hiciera falta), este icono del socialismo en España repasó algunas cuestiones que han dibujado, desde su primer gobierno al día de hoy, el cómo se han producido los cambios que han hecho de este país uno de los más envidiados en la Europa Comunitaria, como lo demuestra que en estos momentos se supere a Italia en renta per cápita. También se refirió a los acechantes peligros que pretenden cortar esa línea ascendente. Porque, recordaba Felipe, “la izquierda tuvo dificultad en crear riqueza al principio porque siempre la había repartido, pero no sabía crearla”. Y una vez que se fueron encontrando las fórmulas, la cuestión se fue despejando para que el reparto fuese cada vez mayor. Hasta tal punto ha aprendido González de estos años de gobernante, que afirmó con rotundidad que “hoy los candidatos pueden vivir para la política sin vivir de ella, porque llegan a ésta dependiendo de su formación y cualificación profesional”; es el logro a un trabajo realizado con empeño y constancia. Era el primero de varios “guiños” lanzados a las filas del PP que preside Rajoy bajo la sombra, dejó entrever Felipe, de Aznar. En este PP de ahora, Felipe González aseguró que “son arrogantes con los débiles y subconsecuentes con los fuertes”, en una clara alusión a las pérdidas sociales y de caja que llevaron a la práctica los gobiernos de José María Aznar durante los ocho años siguientes a no lograr aprobar la reválida del gobierno por parte de los socialistas. Y tuvo más para el Presidente de FAES: “Nos metió en una guerra a la que se mandó un barco que llegó tarde, para ganar una Medalla del Congreso norteamericano que nunca llegó”. Felipe asegura que “nunca había visto, en sus años de ejercicio político, una Administración norteamericana más torpe que la de George Bush, con la que se encandiló Aznar y conseguir nada para España”. Una de las últimas alusiones que realizó sobre este PP de hoy fue ésta: “Que Manolo Fraga esté preocupado porque su partido se está extremando demasiado hacia la derecha manda, como dijo Trillo, huevos”. O esta otra: “Gallardón está esperando a que pase la Cuaresma; pero no Esperanza, sino José María”. En este punto de la fiesta-mitin socialista celebrada en Cartagena, los afiliados y simpatizantes que llenaban las gradas y la cancha deportiva le corearon, como hicieran a su llegada, porque, como ocurre con esa conocida cerveza, “donde va triunfa”. Es el “sabio” Felipe González. Un político que “ya no aspira” en los próximos comicios generales a nada ni a ningún cargo. Sus alocuciones en estas citas preelectorales y en las que llegarán ya en plena campaña, no tendrán sus “totalitos” en los telediarios de las cadenas; sus “totales” son ahora directos para los que acuden a verle, aunque algunos de esos totales se “colarán” en los telediarios, seguro. En
definitiva, el tiempo siempre da la razón a quien la tiene y coloca a cada
cual en su sitio justo. El de Felipe González es, en estos momentos y
según le gusta subrayar, coordinar a los “sabios” –él asegura que no lo
es– del Consejo de Europa. ¿Les parece poco?
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