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NATALIA DAVID / ALBERTO ROO
Esperanza
Aguirre, Ana Botella y Elvira Rodríguez acusan a los socialistas de
machistas

Los conatos de agresión sufridos en los últimos días por María San Gil,
Dolors Nadal y Rosa Díez dieron mucho juego dialéctico en un acto de
campaña del PP sobre Economía y Mujer, celebrado en el Teatro Madrid de
La Vaguada, en la capital de España.
Así, la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, empezó el mitin
acusando a socialistas como “Zapatero y otros que presumen de
progresistas” de llevar en su interior “un machismo rancio que sacan a
pasear de cuando en cuando”.
En un teatro abarrotado, Esperanza Aguirre puso como ejemplo de ese
presunto comportamiento machista del Partido Socialista una conversación
mantenida hace algún tiempo con el candidato socialista por Toledo, José
Bono, en la que le dijo que ella es “de esas mujeres que besan por el
día y muerden por la noche”. “Seguro que eso no se lo hubiera dicho a un
presidente de una comunidad autónoma, a un hombre”, aseveró. Siguiendo
con el tema, aseguró que “a los populares no les interesa el falso
feminismo socialista”, y se preguntó dónde estaban, tras los intentos de
agresión a San Gil, Nadal y Díez, “las artistas millonarias de cuota y
canon digital que le hacen la pelota y la campaña al de la ceja”.
Continuando su discurso argumentó que el programa electoral con el que
su partido concurre a las generales incluye ayudas a “los héroes de los
tiempos modernos, los que se levantan todos los días a las seis de la
mañana”. Y esas ayudas pasan por “una bajada de los impuestos, una
educación exigente y de calidad, con inversiones en infraestructuras y
con políticas internacionales encaminadas a que España tenga influencia
allí donde se toman las decisiones”.
Esperanza Aguirre llegó a ponerse en la cabeza una cinta con la bandera
de España, asegurando que aquí “todos los partidos que ganan las
elecciones municipales y autonómicas ganan también las generales”, y
destacó que el PP ganó en mayo “en toda España y con mayor porcentaje y
número de votos que nunca”.
En su intervención, la secretaria de Economía y Empleo de la ejecutiva
nacional del PP y presidenta de la Asamblea de Madrid, Elvira Rodríguez,
añadió que “a los ciudadanos de a pie les da igual que se llame crisis o
desaceleración”, porque lo que notan es que “los filetes costaban 9
euros el kilo y ahora cuestan 12 y en oferta”. Según Rodríguez:
“Zapatero y Solbes culpan de la subida al problema de las hipotecas de
los norteamericanos; al final la culpa la tendrá el PP y la foto de las
Azores. También del aumento del precio de la cesta de la compra la
tienen los chinos porque son muchos, comen y tensionan el mercado; sin
embargo, de la subida de la gasolina no culpan a los árabes porque no
cuadra con la Alianza de Civilizaciones”, ironizó.
Por su parte, la secretaria de Acción Social del PP de Madrid y
vicealcalde, Ana Botella, arremetió contra el ex presidente del
Gobierno, Felipe González, en relación a los intentos de agresión
sufridos por tres mujeres, mencionados al comienzo de esta asegurando
que sus declaraciones sobre que una vez le gritaron, pero que por eso no
lloró, deben ser porque cree que llorar es sólo cosa de mujeres. Botella
también arremetió contra los socialistas subrayando que con “drama y
tensión” no se ganan unas elecciones, pero sí con “discurso e ideas”.
Una vez acabado el mitin liderado por Esperanza Aguirre, ésta aún tenía
un acto pendiente que cubrir en el parque del Retiro. Previsto para las
13:15 del mediodía, se trataba de un encuentro en el que Aguirre, Ana
Mato, Soraya Sáenz de Santamaría y Eva Durán recibían una marcha
ciclista. De hecho, la jornada de la presidenta concluía en dicho
parque, al cual llegaba pedaleando a bordo de una bicicleta.
En un 'speaker's corner', la número tres de las listas del PP por Madrid
al Congreso, Ana Mato, pidió el voto para Mariano Rajoy, ya que “el
Gobierno de Rodríguez Zapatero no tiene rumbo, no lleva a ninguna parte,
a excepción de a la negociación con terroristas y a la división
artificial de los españoles”. También criticó la política educativa
socialista porque “a los niños no se les debe adoctrinar sino enseñar”. |