Portada Opin@r
   

Portada Opin@r

Cultura, Ciencia y Sociedad
Reportajes y Entrevistas
Deportes
Denuncia

 


MOHAMED ABDELKEFI


¿Dónde está el centro?
 

Siempre he presumido de ser más inteligente que mi vecino. Siempre he creído cogerla al vuelo, según la expresión de algunos pueblos cuyos nombres no quiero recordar. Siempre también he creído poseer el idioma idóneo, más bien los idiomas, porque domino muchos, hasta de los sordomudos, de manera que no se me escape una. ¡Aún más! Siempre he pretendido poseer unas facultades psicológicas fuera de lo normal, lo que me posibilita entender a cualquier persona, sea cual sea su grado de complejidad o sus recónditos pensamientos e intenciones.

Pero tengo que rendirme a la realidad, aceptar y admitir que la perfección no es de este mundo. Y que a pesar de todas mis cualidades, que he enumerado anteriormente –y no son todas, puesto que tengo más–, tengo que admitir mi total incapacidad, mi entera parálisis mental para entender a los políticos; para no tacharme de malo, diré algunos políticos.

Seguro que el respetado lector que se encuentre con estas líneas se pondrá a buscar mi lío, para averiguar dónde están y dónde residen mis dificultades. Así que se las explico enseguida rogando ayuda benévola, misericordiosa y gratuita.

Oigo muy a menudo –y cada vez más– a políticos que hablan de centro o del centro. ¿De qué centro se trata? Allí está mi confusión. Y por si fuera poco, me dicen: centro derecha, centro izquierda y centro del centro. Lo que me gustaría saber es una definición clara y nítida de este famoso centro. Acompañada por supuesto, si fuera posible, de su ideología –si la tuviera–, de su o sus programas políticos, económicos, sociales, culturales u otros. Me parece que estoy pidiendo demasiado, porque si una persona se arma de bondad, voluntad y paciencia y se propone contestarme, me temo que no encontrará el tiempo suficiente para aclararlo todo. ¿Cómo le va a ser posible tenderme su benefactora mano con o en todos los centros mencionados? Además, ¿cómo se puede estar en el centro y a la derecha? El pobre voluntario para socorrerme va a necesitar sabiduría, elocuencia y tiempo; esta moneda cada vez más rara, y según parece, hace falta a todos, menos a mí, pues es lo único que me sobra por saber organizarme, según me dicen las hipócritas lenguas.

De todos modos, yo creo que los políticos que hablan así tienen vergüenza de reconocer que están donde están –derecha, izquierda, arriba, abajo–. O es que, no quiero ser malo, buscan confundir y engañar a sus supuestos seguidores que, espero para el bien de aquellos políticos, no estén confundidos y perdidos como lo estoy yo.

Que sepa, quien por casualidad lea lo que aquí escribo, que soy buena persona, de buena fe y pienso siempre bien del otro; y lo que viene aquí es el tormento de mi alma y cerebro, exteriorizado en búsqueda de ayuda para entender a cuantos, políticos o no, hablan sin aclarar lo que quieren decir.

Prueba de lo que expongo, un político dice: “de aquí en adelante vamos hacia el centro, pero no vamos a renunciar a ninguno de nuestros principios”. Es decir, los anteriores al momento en que dice estas palabras. O lo que es lo mismo: que aquellos principios a los cuales no quiere renunciar no son del centro, sino de donde está ese político, donde está ahora, mientras habla, antes de dirigirse hacia este famoso centro. Si, según dice, no va o van a renunciar a nada, entonces... ¿por qué moverse? Quedarse en su sitio cansa menos. ¿O es que sus palabras expresan lo que dijo Maquiavelo: el fin justifica los medios?

Otro político, para desplazarse al centro, dice: “no vamos a arrastrar doctrinas ni orejeras, que no tenemos ideas preconcebidas sobre las cosas”. Yo, de ser así, no me desplazaría; me quedaría tranquilito y satisfecho con lo que tengo y lo que hago, si de verdad tengo algo y creo en ello para hacerlo.

Por eso, y con todas estas habladurías y discursos me hago un lío, me encuentro confundido por algunos de aquellos señores que hablan mucho hasta hacerme perder el hilo y espero que no la razón.

Espero entonces un alma generosa para sacarme de apuros y la espero donde estoy: en EL CENTRO DEL UNIVERSO. EN SU EJE.6 agosto 2008
 

 


OPI

Portada  Información General y Opinión  Cultura, Ciencia y Sociedad
Reportajes y Entrevistas  Deportes  Denuncia


© OPIN@R.
© Cada uno de los autores de los artículos o fotografías.

Las personas interesadas en publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción,
tienen a su disposición la siguiente dirección de correo electrónico:
correo@opinar.net