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DAVID WOOD


Hillary: ¿Apoyo o interés?
 

Hillary Clinton, la gran derrotada tras la encarnizada lucha por la candidatura demócrata a la Casa Blanca, muestra ahora un apoyo interesado hacia el afroamericano Barack Obama, con el único objetivo de conseguir el puesto de vicepresidenta, e intentar acaparar todo el protagonismo posible. A pesar de que la ex primera dama no ha declarado su intención de acceder a dicho cargo, su equipo de campaña ya ha empezado a promocionarla como la candidata perfecta para ser vicepresidenta.

Habrá que esperar para saber si Barack Obama incluye en su equipo a una mujer que no consiguió convencer incluso a aquellos a quienes ella creía tener en el bote.

A pesar de partir con una clara ventaja en el combate electoral contra Obama, no ha sabido reconocer del todo su derrota ante un afroamericano, inexperto, principiante y con orígenes musulmanes. Hay que preguntarse si Hillary puede aportar algo útil a la contienda contra el candidato republicano, John McCain, una contienda de palabras mayores. Lo cierto es que Hillary no tiene prácticamente nada que aportar y que su carrera política ha tocado techo, al menos en lo que a la presidencia se refiere.

El apoyo del ex presidente Bill Clinton ha sido uno de los yunques que han hundido a la senadora, y quizás sea un yunque más en su carrera por la ansiada vicepresidencia, ya que el partido demócrata no está por la labor de adquirir un pack-Clinton en el caso de ganar.

Al igual que en elecciones anteriores, las celebridades de Hollywood hicieron su aparición en la batalla electoral por la candidatura demócrata. Pues bien, ni con las numerosas ayudas económicas, ni con la presencia de la despampanante Eva Longoria en su mitin de Texas, Hillary consiguió cubrir los costes de su campaña electoral. Esto es una prueba más de que la Clinton no puede aportar nada relevante en la carrera a la Casa Blanca. Obama no tiene porque pagar las deudas millonarias que la senadora Clinton ha ido acumulando a lo largo de la campaña para desprestigiarle. Con el rabo entre las piernas Hillary ha retomado sus actividades como senadora y ofrece una mano al senador Barack Obama, una mano inútil con oscuros intereses.

A medida que Obama ganaba terreno a Hillary, se pronunciaban más los rumores sobre su inminente final, hasta que al final llegó. Cuanto más empeño ponía en tumbar a su contrincante, más se desgastaba la ex primera dama. Diversas encuestas ponían en tela de juicio su credibilidad y la tachaban de mentirosa convirtiéndola en el blanco de burlas, críticas y parodias . Aún cuando Hillary no podía remontar aseguraba recuperarse y salir a flote, una prueba de optimismo que quizás confundió con terquedad.

Algunos la califican de rival formidable, otros de mala perdedora, otros ni siquiera la califican, pero lo que sí es cierto es que sería algo contradictorio que Barack Obama incluyera en su fórmula presidencial a la persona a la que él mismo derrotó.

Hillary se presentó como una rival implacable y demasiado segura de sí misma, atacando con dureza al afro americano y afirmando que ella sería mucho mejor presidenta ,ya que la experiencia como primera dama le había servido y dado todo lo necesario para dirgir la primera potencia mundial.

Diversos expertos y dirigentes afirman que Hillary Clinton es la pieza fundamental y el ingrediente que falta en el equipo de Obama, que es ella la que le hará ganar las elecciones generales. Obama consiguió derrotar a la Clinton él sólo, siendo inexperto, joven y sin la ayuda de ningún ex presidente. El sólo puede salir adelante ya que nadie es imprescindible.

Son veinte los candidatos que Barack Obama baraja para la futura vicepresidencia. Junto a Hillary Clinton, se leen nombres como el de Caroline Kennedy ,la única hija viva del presidente John F. Kennedy, Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York, y numerosos ex militares. Mediante una estudiada campaña de persuasión el equipo de Hillary Clinton quiere presionar al candidato demócrata para que elija a la senadora de Nueva York. Aseguran el voto de la clase obrera blanca, los hispanos y las mujeres, cuando en realidad Hillary no ha conseguido encarnar el perfil de ninguno de esos norteamericanos. La supuesta unidad del partido que se logrará si Obama nombra a Hillary como número dos, le puede salir cara.

Aún se duda de si Hillary aceptaría el puesto de número dos , pero es obvio que lo aceptaría con los ojos cerrados poniendo la excusa de la unidad del partido.

Barack Obama, tiene un difícil papel en el caso de convertirse en el nuevo presidente de los Estados Unidos, debe elegir su mano derecha, una mano eficiente, limpia, que actúe, y sepa cual es su lugar. Obama podría gobernar la mayor potencia mundial y en cierto modo nos gobernara a todos, es algo que todos sabemos. Quizás Barack Obama, candidato a gobernar la mayor potencia mundial, esté mejor sólo que mal acompañado, en un cargo que tanta responsabilidad conlleva.7 agosto 2008
 

 


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