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MARTA ALONSO DE LOS RÍOS
¿Política?
Hablemos de política. Si me pongo a pensar en una definición de política
me doy cuenta de que soy absolutamente incapaz de encontrarla, al menos
en su forma actual. La política, como todo, cambia con el tiempo. Hay
que decir que hubo un tiempo, hace muchos, muchísimos años, en el que la
política era defender unos ideales, trabajar por ser el mejor… luchar
por hacer lo correcto, porque otros lo hicieran… Ahora todo es
diferente. Nos encontramos en un mundo en el que todo gira alrededor de
Don Dinero, ya no se lucha por unos ideales sino por unos intereses
económicos. Este cambio ha traído como consecuencia que cada día nos
importe menos la política, que cada día veamos a los políticos como
meros instrumentos, y eso en el mejor de los casos.
La política me ha decepcionado, y como a mí a muchas personas que algún
día creímos en ella. El cinismo y la falsedad son las más importantes
características de la política actual, y por consiguiente de nuestros
políticos. Antes de “políticos” debería haber ido otra palabra: líderes,
pero sinceramente es un atributo que bajo mi punto de vista ninguno de
nuestros “grandes” políticos merece, ya que están muy lejos de encarnar
las características que tiene un líder.
Hoy en día la misión de un político no es trabajar por mejorar, no es
pensar nuevas iniciativas, no, ya no, ahora su única misión es criticar
al rival. La lucha política ya no tiene como objetivo ser el mejor sino
demostrar que el otro es malo, muy malo, algo que por otra parte no es
difícil. La mayor consecuencia de este cambio en nuestra política la
sufrimos nosotros, todos y cada uno de nosotros, que ya no escogemos al
mejor sino al menos malo, ya no votas unos ideales, votas al mal menor.
El año pasado ejercí por primera vez mi derecho al voto, un derecho
maravilloso, pero cada vez más… degradado. Traté de informarme, de leer,
de seguir la campaña, con el único fin de enterarme de que iba esto, a
quién iba a votar y porqué. Pues bien, aquí comenzó la desilusión y la
decepción de las que hablaba hace algunas líneas. Cuando somos pequeños,
y durante algunos años de la adolescencia se nos “vende” la política
como algo basado en la libertad, en los ideales, en la verdad… muchos
años creyendo y escuchando lo mismo, y 10 minutos para desmontar todas
esas teorías. 10 minutos son los que necesitas para ver como unos y
otros se tiran los trastos a la cabeza, para entender que todo,
absolutamente todo gira alrededor de intereses económicos.
Después de esos 10 minutos deje de creer en parte en la política, y digo
en parte porque siempre será esto mejor que una dictadura, y de eso
nosotros, los españoles, sabemos mucho.
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