Portada Opin@r
   

Portada Opin@r

Cultura, Ciencia y Sociedad
Reportajes y Entrevistas
Deportes
Denuncia

 


BEATRIZ RASO


Ingrid Betancourt: Un símbolo de esperanza
 

Seis años, cuatro meses y nueve días. Ese es el tiempo que ha durado el secuestro de Ingrid Betancourt. Solo aquellos que lo han vivido en persona pueden describir el horror y la impotencia que se siente ante un caso semejante.

Pero, tras muchas dificultades, se ha logrado. Lo que comenzó un 23 de febrero de 2002 ha acabado en final feliz tras una larga espera. Por fin, el 2 de julio de este año, el ejército colombiano consiguió la liberación de Betancourt, los estadounidenses Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves, y once militares.

Las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) no han podido impedir el rescate. La operación denominada “Jaque” ha acabado con éxito. Así lo anunció Juan Manuel Santos, ministro de Defensa en Colombia. Todo gracias a la infiltración de una cuadrilla de guerrilleros que coordinaban las acciones de secuestros de los últimos años y que dirigieron los helicópteros al sur del país donde estaban los rehenes para su traslado. Dichos helicópteros pertenecían al Ejército y estaban camuflados para no despertar sospechas. Los secuestrados se encontraban a 72 kilómetros de la población de San José del Guaviare, en el suroeste del país.

La noticia devuelve la esperanza a miles de colombianos. Los familiares de los secuestrados no podían creerlo. Lorenzo Delloye, hijo de Ingrid Betancourt, no podía contener su inmensa alegría al conocer la liberación de su madre. “Es una inmensa alegría, una alegría increíble, no lo puedo creer”, declaraba pocas horas después.

Ingrid y el resto de rehenes cambian ahora la selva colombiana por la libertad. Por fin pueden reencontrarse con sus familiares y amigos. Afortunadamente, se encontraban en buen estado de salud al ser rescatados. Aún mejor se sintieron cuando pudieron ver por fin a sus seres queridos. Ingrid Betancourt, nada más bajar del avión que les trasladó hasta Bogotá, se fundió en un emocionado abrazo con su madre, Yolanda Pulecio.

Las primeras palabras de la ex candidata presidencial fueron para afirmar que su liberación y la del resto de rehenes eran “una señal de paz para Colombia”. No pudo ocultar tampoco su agradecimiento hacia Dios y hacia los soldados de Colombia.

Por otra parte, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, manifestó, según el diario El Mundo, que “está cerca el final de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia”. Sin duda la Operación Jaque ha constituido un gran triunfo para el gobierno Uribe.

Tampoco faltaron las felicitaciones a los generales Freddy Padilla, comandante de las Fuerzas Militares, y Mario Montoya, comandante del Ejército, por ser ambos artífices de la operación de rescate.

El ministro de Defensa, Santos, explicó que militares infiltrados habían acordado con el “Comandante César” de las FARC llevar supuestamente a los cautivos en helicóptero hasta donde se encontraba Alfonso Cano, máximo jefe de las FARC desde mayo pasado, tras la muerte del fundador de esa guerrilla, Pedro Antonio Marín, alias “Manuel Marulanda” o “Tirofijo”.

Como consecuencia de la Operación Jaque también se consiguió la captura de dos líderes guerrilleros. Gerardo Aguilar Ramírez, César, será acusado por la Fiscalía colombiana de porte y fabricación de estupefacientes, rebelión, desaparición forzada y secuestro extorsivo; mientras que Alexander Farfán, Gafas, será acusado de rebelión secuestro y concierto para delinquir, según explicaba el diario El País. Además, EEUU pedirá la extradición de los carceleros de Betancourt.

El grupo guerrillero rápidamente manifestó que no hubo rescate sino “fuga”, “consecuencia directa de la despreciable conducta de César y Enrique, que traicionaron su compromiso revolucionario y la confianza que en ellos se depositó”, afirmaba el comunicado de las FARC.

Según el abogado Rodolfo Ríos, el guerrillero Gerardo Antonio Aguilar, alias César, ha declarado al fiscal investigador que “en ningún momento traicionó a las FARC”, según recogía el diario El País.

“Todo el mundo sabe que el rescate fue producto de una inteligencia militar sumamente avanzada, sobretodo en la interceptación de las comunicaciones telefónicas”, añadió el guerrillero detenido, según su defensor, publicaba el diario El Mundo.

El ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, restó importancia a la declaración de la guerrilla e insistió en que se trató de “una operación impecable”, además de pedir a los insurgentes “aceptar la derrota con dignidad”.

Un asunto polémico en relación al rescate ha sido el uso del símbolo del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) por parte de un miembro del grupo militar. El oficial se puso sobre su chaleco un pedazo de tela que llevaba dicho símbolo al sentir miedo debido a la gran cantidad de guerrilleros que se encontraban en el lugar de aterrizaje del helicóptero. Surgió el pánico ante el riesgo que significaba la maniobra.

El presidente Álvaro Uribe afirmó que esto fue un “error” debido al “nerviosismo”. Asimismo confirmó el hecho que, anteriormente, se había negado en varias ocasiones. No obstante, Uribe dijo que el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos y los mandos militares se reunieron con representantes del CICR y ofrecieron una disculpa por lo sucedido.

Por su parte el CIRC quiso recordar que el uso del emblema de la Cruz Roja está específicamente reglamentado por los convenios de Ginebra y sus protocolos adicionales y que tiene que ser respetado en todas las circunstancias y no puede ser usado de manera abusiva.

A raíz de los hechos no han tardado en producirse numerosos actos de homenaje a Ingrid Betancourt. Uno de ellos es el que tuvo lugar el día 14 de julio en Francia, aprovechando el día de la fiesta nacional del país. La ex candidata a la presidencia de Colombia recibió la insignia de Caballero de la Legión de Honor de manos del Presidente francés, Nicolas Sarkozy. La entrega tuvo lugar durante un acto en el Elíseo.

La ex rehén manifestó, según El País, que dedicaba la condecoración a “todos los que sufrieron, los que no volvieron y los que siguen cautivos”. Por su parte, Sarkozy dijo de Ingrid: “Es usted un símbolo de esperanza”.

Respecto a la posible entrega del Premio Nobel de la Paz a Ingrid Betancourt, El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, opinó que es difícil que Ingrid Betancourt obtenga el Premio, como planteó la Presidenta Michelle Bachelet.

Según Insulza, el comité que define la entrega del galardón prefiere no ser vinculado con opciones políticas vigentes. “Al comité Nobel le gusta asumir causas humanitarias, de paz que trascienden a los países y no ser vinculados con determinadas posiciones”, sostuvo Insulza.

También representantes del mundo de la canción han querido sumarse en los últimos días a la petición de paz y libertad para los todavía secuestrados. Es el caso de Juanes o de Miguel Bosé que, al lado de Betancourt, han participado en un concierto en Paris.

Se ha querido recordar que todavía hay más de 3.000 personas secuestradas por las FARC y, en consecuencia, se ha reclamado su libertad. El acto comenzó con la interpretación del himno colombiano por Juanes. Miguel Bosé aprovechó para decir unas palabras. Su único deseo: “invitar a las FARC al diálogo, a la deposición de las armas y a la liberación de todos los secuestrados”. “Todos los ciudadanos tenemos que reclamar el derecho a vivir en paz a cambio de nada”, manifestó el cantante en declaraciones que recogió RTVE.

Otro hecho a destacar fue el encuentro que se produjo en la embajada española en París entre Ingrid Betancourt y el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. Betancourt agradeció a España el esfuerzo hecho para su liberación. “Siempre he sentido que España es mi familia”, declaró para RTVE.

Zapatero, por su parte, se comprometió a colaborar con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, para conseguir la liberación del resto de los rehenes de las FARC. Además, el presidente obsequió a Betancourt con dos libros y dos camisetas de fútbol. Le entregó El libro de la vida, de Santa Teresa de Jesús, y un ejemplar de La divina comedia ilustrado por Miquel Barceló. Las camisetas eran una de la selección española y otra de la francesa, dedicada por el jugador Zinedine Zidane.

La ONU reconoció el valor de Betancourt invitando a la ex rehén a participar en un foro sobre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo para emol.com que “Las Naciones Unidas están también dispuestas a jugar un papel constructivo en todo el proceso de paz en Colombia”.

Los medios de comunicación también se han mostrado muy interesados en poder entrevistar a Betancourt. Por ello, la ex candidata ha concedido una entrevista a The New York Times. En ella afirmó que necesita tiempo puesto que “no es fácil hablar de cosas que todavía duelen y puede que me duelan toda mi vida”.

Se puede observar durante la entrevista que Betancourt se define como una mujer religiosa, que mantiene una relación con Dios muy personal. “Yo le hablo y sé que Él me responde”. Afirma que los milagros existen, pese a que haya gente que los considere “coincidencias”. “Yo creo que los milagros suceden constantemente y a todo el mundo”, declaró.

Asegura que quiere aprovechar su “fama” para ayudar a los más de 700 rehenes que continúan secuestrados, pero también es consciente de que necesita tiempo para sí misma. “Quiero pasar tiempo con mi familia y dedicarle espacio a mi propia vida”, según informaba RTVE.

Indagando en el pasado de la ex rehén sabemos que Betancourt nació en Bogotá el 25 de diciembre de 1961 y creció entre Colombia y Francia, donde cursó estudios en ciencias políticas, relaciones internacionales y comercio internacional en el Instituto de Ciencias Políticas de París.

Hija del ex ministro colombiano Gabriel Betancourt y de la ex congresista Yolanda Pulecio, Ingrid vivió desde niña en un ámbito marcado por la política.

Al regresar de París, trabajó como asesora en los ministerios de Hacienda y de Comercio Exterior y en 1994 se convirtió en diputada por Bogotá, cargo en el que permaneció hasta 1998, cuando llegó al Senado por el Partido Verde Oxígeno, que ella fundó.

Con el objetivo de convertirse en una opción de poder distinta a la de los partidos tradicionales, Betancourt decidió retirarse del Senado en el 2002 y se postuló a la Presidencia de Colombia por su movimiento político.

Fue durante su campaña política, en su viaje a la localidad sureña de San Vicente del Caguán, cuando fue secuestrada por un comando de las FARC el 23 de febrero de 2002.

Desde entonces, sus familiares tuvieron que vivir siempre con la incertidumbre. Miles de preguntas pasarían por su cabeza teniendo que conformarse solamente con las pruebas de supervivencia que cada equis tiempo les proporcionaban.

El 23 de julio de 2002, cinco meses después de su retención, se reveló un video en el que se conocieron las primeras imágenes de la ex candidata durante su cautiverio. En estas pruebas de supervivencia aparecía Betancourt junto a Clara Rojas. Betancourt criticaba la indiferencia del gobierno Pastrana frente a los secuestrados.

El 17 de mayo de 2007, el policía John Frank Pinchao llegó a la ciudad de Bogotá después de haberse fugado de un campamento de las FARC en el Departamento de Vaupés. Entonces afirmó haber sido compañero de cautiverio de Ingrid Betancourt durante dos años y haberla visto por última vez el 28 de abril, pocos días antes de su fuga.

También confirmó que la ex candidata presidencial había estado enferma de hepatitis y que había intentado fugarse cinco veces sin éxito, en una ocasión habría logrado escapar pero fue recapturada a los 5 días y después de ese hecho le impusieron como castigo llevar una cadena en el cuello durante las 24 horas, aunque después le fue levantado ese castigo.

No hace mucho, en marzo de 2008, llegaban rumores sobre la salud de Betancourt. Decían que había sido vista en centros de salud de lejanas poblaciones rurales custodiada por numerosos guerrilleros y que se encontraba en grave estado de salud por padecer hepatitis B, leishmaniasis y otras enfermedades, además de un estado de depresión profunda que ponían en alto riesgo su vida. En ese momento, el gobierno anunció que estaría dispuesto a liberar a guerrilleros presos a cambio de Betancourt.

En los últimos días el grupo guerrillero se encuentra más debilitado que nunca. El jefe de las Comisiones de Fronteras y de Finanzas de las FARC, Gabriel Culma Ortiz, fue detenido por la policía militar venezolana el pasado domingo.

Tanto el diario El Nacional y el canal Globovisión indicaron, sin especificar las fuentes de la información, que el supuesto irregular, de 38 años, habría sido capturado en el estado Amazonas, específicamente en San Carlos de Morroa, en el sur de Venezuela, según luego informaron desde infobae.com.

“Se presume que Culma esté directamente vinculado al envío de armas, alimentos y equipos de comunicación para el grupo de guerrilleros que cuida a los 22 secuestrados que continúan sin libertad en el departamento del Guaviare en Colombia”, expresa la información difundida por medios venezolanos.

En España, La Policía Nacional detuvo en la localidad madrileña de San Lorenzo de El Escorial a María Remedios García Albert, española acusada de colaborar con la guerrilla colombiana de las FARC, en el marco de la operación “Cali”. Según un comunicado de la Policía, tenía responsabilidades orgánicas a nivel europeo.

Su detención ha sido posible gracias a los datos del ordenador de “Raúl Reyes”, líder de las FARC muerto el 1 de marzo en un ataque del Ejército colombiano en suelo ecuatoriano. En su vivienda de San Lorenzo del Escorial se ha intervenido numerosa documentación vinculada con la organización terrorista, números de la revista Resistencia, órgano de expresión del movimiento las FARC, y un ordenador que contenía numerosa información relativa a las actividades orgánicas y operativas de esta organización. 20 agosto 2008
 

 


OPI

Portada  Información General y Opinión  Cultura, Ciencia y Sociedad
Reportajes y Entrevistas  Deportes  Denuncia


© OPIN@R.
© Cada uno de los autores de los artículos o fotografías.

Las personas interesadas en publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción,
tienen a su disposición la siguiente dirección de correo electrónico:
correo@opinar.net