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JESÚS TRAVIESO


Con el asesinato de Isaías Carrasco, ANV se ha retratado de forma definitiva
 

Dijo el ministro del Interior hace pocos días que ETA intentaría aparecer durante la campaña electoral, y que estaban poniendo todos los medios para evitar que eso ocurriera. Bien, ocurrió este 7 de marzo, aunque poco pudo hacer nadie ante un acto tan cobarde. La banda terrorista reapareció asesinando a un ex edil del PSE, Isaías Carrasco, de 42 años, en Arrasate (Mondragón), en la provincia de Guipúzcoa, al que tirotearon efectuándole 5 disparos a bocajarro mientras estaba dentro de su coche. 

Una tragedia más, con los asesinos volviendo a actuar, pero tiene más notoriedad por las fechas en las que estamos, por el día que ha ocurrido: el último día de la campaña electoral de las elecciones quizá más esperadas de la democracia, tras 4 años de crispación y de tensión.

Pero esto tiene aún más importancia por que vuelve a ser una tragedia días antes de unas elecciones generales, un atentado terrorista días antes de que los españoles elijan a sus representantes en el Parlamento. 

Lamentablemente nos hemos acostumbrado a que durante las campañas electorales (y durante todas las legislaturas) los políticos se insulten personalmente, se ataquen, se dirijan acusaciones graves; es decir, sobrepasen sus diferencias políticas y las trasladen a otros campos, y esto es algo que no debería ocurrir bajo ningún concepto. Pero nunca nos podremos acostumbrar a que ocurra un crimen tan cobarde, a que asesinen vilmente a una persona sólo por haber querido representar a los ciudadanos en un pleno municipal, un parlamento o lo que corresponda. No nos podremos acostumbrar nunca a ningún crimen, a ninguno, pero el de ayer tiene más peso por esto que decimos: campaña electoral, y alguien que ha sido concejal.

Aunque menos aceptable es que se quiera hacer campaña de esto, o sacar ventaja política de este vil asesinato, o del terrorismo en sí. Escuchar a Vicente Martínez Pujalte, el día anterior al asesinato, decir que el PSOE está negociando con ETA durante la campaña electoral, o ver la portada y los editoriales del diario El Mundo de este 8 de Marzo (no merecen ser citadas las pseudo-informaciones de El Mundo), son cosas que deberían ser tomadas más en cuenta, e intentar tener un poco más de ética y de cuidado en lo que se dice o en lo que se escribe. Y si no cuidado, compasión y tacto, con una familia que presenció en directo cómo asesinaban a su ser querido, a una viuda y 3 hijos que se encuentran hundidos, porque les han quitado una gran parte de su vida.

Isaías había dejado la política ya hacía un tiempo, y trabajaba como cobrador en una cabina de peaje. En las últimas elecciones municipales ocupó el sexto puesto en las listas del PSE al Ayuntamiento de Mondragón, no siendo elegido como edil, a diferencia de los anteriores comicios. Nació en Morales de Toro, en la provincia de Zamora, aunque la mayor parte de su vida la había pasado en Euskadi y en Mondragón sobre todo. Había renunciado poco tiempo antes a llevar escolta, ya que no se dedicaba a la política: algo comprensible, ya que no es agradable que una o dos personas estén contigo todos los días a todas horas, y querría sentirse libre ya que estaba fuera de toda notoriedad pública. Se le intentó convencer de que siguiese con escolta, pero se negó. 

Las reacciones de los partidos fueron inmediatas. El PSOE (el partido de Isaías) y el PP acordaron suspender la campaña electoral, usando de interlocutores a José Blanco y Ángel Acebes. El presidente del Gobierno se enteró de boca de Manuel Chaves justo cuando acababa un mítin en Málaga: en las imágenes se ve claro su cambio de gesto. El resto de partidos, aunque más tarde, también suspendieron todos sus actos de fin de campaña. En Euskadi, todos los partidos condenaron el atentado, excepto uno, ANV, retratándose de forma definitiva y mostrando que ha sido fagocitada por Batasuna. Hay que decir que la alcaldesa de Mondragón es de ANV, y que ahora se ha ausentado de sus obligaciones y ha delegado funciones en uno de sus socios de gobierno. La familia de Isaías se negó a recibirla en el hospital donde estaba la víctima. 

Hay una pregunta que asalta al pueblo vasco, y sobre todo a la clase política, una duda que tienen todos: “¿Y ahora qué?”. Es lo que muchos se preguntaron ayer al conocer la noticia. Unos han dicho que lo dejan, que se rinden. Quizá sea lo que ETA busca, pero también es inconcebible que estés amenazado de muerte sólo por defender tus ideas políticas. No es ser cobarde, es tener miedo. Otros siguen y seguirán, son los que demuestran mucha valentía, pero también tienen miedo. Todos los que se dedican a la política en Euskadi son valientes. Hay que tener mucho valor y mucha convicción para saber que estás en el punto de mira de los terroristas si defiendes ideas contrarias a las suyas. 

Los que lo vemos desde la distancia también nos preguntamos por qué ha pasado esto. Quién es el responsable, si se pudo hacer algo más, si ETA puede aparecer una vez más horas antes del día electoral, o el mismo día electoral... No sabemos nada, sólo podemos esperar, y esperar que los encargados de velar por la seguridad hagan todo lo que esté en su mano por evitar cualquier suceso trágico, que seguro lo harán. 

Nos queda votar el día 9. Ese domingo que siempre será recordado por una tragedia, como lo fue aquel 14 de Marzo de hace cuatro años. Seguro que Isaías hubiese querido que todos estuviésemos unidos ante una tragedia, cuando deberíamos estarlo siempre, y no siempre que ocurran hechos luctuosos. Pero ahora no hay que traicionar su memoria e ir todos en el mismo barco: políticos, medios de comunicación, gente de la calle... Todos, solo con un objetivo: que la memoria de Isaías, de Fernando, de Raúl, de Carlos Alonso, de Diego Armando, todos muertos a manos de ETA durante estos 4 años, no sea traicionada y se tenga en cuenta que ellos murieron injustamente asesinados por una banda terrorista que sólo mira por sus intereses. Y que, si no se los dan, intentarán hacerte daño, no sólo a ti, sino a todos los que te rodean. ¿Se darán cuenta alguna vez de que estamos hartos de ellos? 

Descansen en paz todos aquellos a los que asesinaron vilmente y de forma cobarde. Sobre todo, que ninguno quede en el olvido. Como querría Isaías, que él sea el último, aunque pueda parecer una utopía.8 marzo 2008  

 


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