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Portada Nº Marzo 2010
Reportajes y Entrevistas
Sección General

 


ÓSCAR BLANCO, PORTAVOZ DE LA PLATAFORMA “SOCIALISTAS POR EL CAMBIO” Y DIPUTADO AUTONÓMICO DE MADRID

“Los ciudadanos tienen que percibir claramente un proyecto de progreso, un proyecto de izquierdas que les movilice de cara a las elecciones”

Óscar Blanco: “Muchos militantes también piensan que reflexionar y debatir en el seno de las agrupaciones locales siempre es bueno, y además se necesita” (foto A. O.)
 

“Lo que no podemos es estar continuamente cambiando de discurso”
 


 Por PALOMA JIMÉNEZ

Madrid se ha convertido en uno de los grandes retos para el PSOE, desde que Ayuntamiento y Gobierno regional pasaron a manos del Partido Popular en 1991 y 1995, respectivamente, y el PSM sufriera una progresiva pérdida de votos. El 15 de diciembre pasado quedó constituida en la capital la plataforma "Socialistas por el Cambio", un movimiento crítico dentro del Partido Socialista de Madrid que forman algo más de cien personas.    

Entre ellas militantes de base de 16 de las 21 agrupaciones de la ciudad de Madrid y de unas 40 de otros municipios de la región. Al menos doce diputados de la Asamblea Regional, Óscar Blanco, Mercedes Díaz, Javier Gómez, Dolores Rodríguez Gabucio, Francisco Contreras, Mercedes Lezcano, César Giner, Carmen García Rojas, Iván García Yustos, Andrés Rojo, César Giner, Yolanda Villavicencio y María Ángeles Martínez.  

También se han sumado los diputados nacionales por Madrid Elviro Aranda y Mariví Cediel, y los concejales de la capital Almudena Fernández y Óscar Iglesias.  

Dicen que su objetivo es evitar el fracaso electoral que reflejan a día de hoy las encuestas de que disponen, y pretenden “llegar directamente a los militantes, generar la reflexión y el debate interno en las agrupaciones locales de cara a la victoria en 2011”.  

Sin embargo, desde la Dirección del PSM, son varias las voces que han restado importancia a esta Plataforma, a la que sólo atribuyen un 5 por ciento de representación. Así, la portavoz socialista en la Asamblea, Maru Menéndez, insiste en que el partido está viviendo uno de los momentos de mayor cohesión y estabilidad. Igualmente, el secretario de Comunicación del PSM, Eduardo Sotillos, ha dicho sobre la plataforma que sólo se trata de “un grupo de amigos”.  

Por su parte, el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, David Lucas, asegura que se trata de “grupúsculos pequeños, como los que hay en todas las organizaciones, pero sin mas fuerza que eso”, como lo demuestra, a su juicio, el hecho de que el 95 por ciento del Comité Regional apoyase la gestión de Tomás Gómez.  

Y, efectivamente, en el Comité Regional celebrado en la sede de la Unión General de Trabajadores, el pasado 13 de diciembre, las loas al secretario general, Tomás Gómez, superaron ampliamente a las críticas, pero ellos ganaron la batalla de la comunicación al difundir ampliamente su mensaje en radio, prensa y televisión. Precisamente, uno de los reproches al líder socialista más repetidos en el cónclave, es su escasa presencia en los medios.  

El portavoz de la plataforma y diputado autonómico, Óscar Blanco, analiza para OPINAR el por qué de este movimiento crítico y el momento actual que vive, a su juicio, el Partido Socialista de Madrid. Afirma que se puede “acabar con las familias llegando a los militantes” y “rompiendo estructuras”, siempre con el fin de “despegar hacia el futuro” y hacer el PSM “más cercano a la ciudadanía”. 

PREGUNTA.– ¿Por qué surge precisamente ahora la plataforma “Socialistas por el Cambio”? 

RESPUESTA.– En 2007, cuando se produjo la dimisión de Rafael Simancas como consecuencia del resultado electoral, se entendió que era necesario hacer una reflexión para ampliar el proyecto socialista. Cuando se eligió como secretario general a Tomás Gómez, yo fui una de las personas que le apoyé porque me parecía la mejor opción. Tenía un perfil adecuado: se trataba de una persona joven, que venía avalada por sus buenos resultados en el Ayuntamiento de Parla, y parecía que podía ser una opción muy interesante de cara al futuro del Partido Socialista.   

Pasados ya dos años, a pesar de haberle apoyado en su día, vemos que las cosas no marchan bien y ahora me siento en la obligación, como hice en el pasado Comité Regional, de decir que durante todo este tiempo hemos visto que no tenemos una estrategia clara y definida, que los militantes no conocen cuál es esa estrategia, e incluso hemos ido cambiando nuestro discurso.  

Por ejemplo, hemos pasado de defender la educación pública a hacer lo mismo con la concertada. También ha ocurrido algo que no había pasado nunca, y es que dos ayuntamientos socialistas de la Comunidad han cedido gratuitamente parcelas para construir colegios concertados. Luego, en el último Comité Regional, se hace una defensa a ultranza de la educación pública. Eso es lo que nuestros votantes no entienden...   

Y lo mismo ha ocurrido con la sanidad, donde pasamos de defender la gestión pública a hablar de porcentajes en la gestión privada, y ahora de nuevo nuestro secretario general nos pide que nos movilicemos en defensa de la sanidad pública.  

Esto son sólo dos ejemplos, pero hay varios más. El resultado es que vamos cambiando nuestro discurso y, al final, la propia militancia y el electorado se sienten perdidos, no saben qué es lo que estamos planteando y cuál es nuestro proyecto. Hemos pasado de apostar por un nuevo socialismo, con nuevas personas y nuevos valores, a poner en circulación las viejas familias que en su día todos coincidíamos en que había que acabar con ellas, porque eran perjudiciales para el propio partido.  

Esto no es una cosa nueva, llevamos varios comités regionales diciendo que las cosas no marchan bien. Ahora se ha hecho con más contundencia, porque también es verdad que el tiempo se nos va pasando de cara al 2011. Por eso, yo convoqué a la militancia a reflexionar conjuntamente en las agrupaciones sobre qué es lo que no estamos haciendo bien, y que si cambiamos algunas cosas en este año y medio, todavía estamos a tiempo. 

P.– La dirección regional ha dicho que esta plataforma no es representativa de la realidad del partido, porque cuenta con el apoyo de apenas a un 5 por ciento de los militantes...  

R.– Hablar de porcentajes no es razonable. Lo cierto es que hay mucha militancia que piensa lo mismo que yo trasmití en el Comité Regional, y durante estos días he recibido constantes muestras de ánimo, incluso dándome las gracias por decir lo que muchos piensan. Es verdad que en determinados cuadros del partido la gente no siempre dice lo que piensa. Yo entiendo que traten de minimizar el asunto, pero si de verdad lo piensan se engañan. La realidad es que hay apatía, desidia y poca motivación entre la militancia. Y eso es porque no sabe hacia dónde vamos.   

Los más de cien integrantes de la “Plataforma por el Cambio” coincidimos en este diagnóstico y en que no se puede estar cambiando constantemente de discurso. También en que tenemos que ser los primeros en la defensa de las instituciones. Por poner un ejemplo, no podemos estar pidiendo al Gobierno de la Comunidad de Madrid respeto hacia el Gobierno de España, cuando nosotros no acudimos a un acto como el del 11-M este año.  

P.– ¿Les preocupa el hecho de que, con su iniciativa, el mensaje que se trasmita a militantes y simpatizantes sea el de confrontación dentro del propio Partido Socialista? 

R.– No, esto no es malo para el partido, porque no es una crítica personal hacia nadie en concreto, sino que estamos hablando en positivo de cosas que hay que cambiar. Y el análisis que se hace yo creo que lo comparte mucha gente, porque es algo que se percibe constantemente. El daño por lo tanto no se hace al decirlo, sino al provocar que esa situación se esté dando. Al salir en positivo planteando esos cambios, yo creo que es todo lo contrario, que puede ejercer de revulsivo para que las cosas cambien y eso es lo que pretendemos. No estamos hablando de “quítate tú para ponerme yo”, estamos hablando de los cambios profundos que tiene que adoptar este partido. El propio Tomás Gómez ha dicho que esto siempre es positivo, y que todo lo que sea tratar de mejorar dentro del propio partido es positivo. 

Muchos militantes también piensan que reflexionar y debatir en el seno de las agrupaciones locales siempre es bueno, y además se necesita. Y si una persona con 32 años no puede decir lo que piensa donde hay que decirlo, que es el Comité Regional de este partido, porque tiene miedo, pues mal vamos porque este no es el proyecto que en su día puso en marcha Pablo Iglesias. 

P.– En ese mismo Comité Regional del pasado 13 de diciembre, una de sus críticas hacía referencia a la forma en que se han afrontado distintos escándalos por corrupción en la Comunidad de Madrid… 

R.– Sí, en ese punto fui muy duro, porque yo creo que no hemos sabido explicar nítidamente a los ciudadanos lo que está ocurriendo con la trama “Gürtel” o con la red de espionaje del Partido Popular. Quizás porque la estrategia no ha sido clara y secuenciada en el tiempo, sino que hemos ido más bien a impulsos en determinados momentos. Y eso al final, en los propios medios de comunicación, la situación se desinfla.  

Creo que tendríamos que haber actuado con mucha más contundencia, porque además el Partido Popular está hoy peor que nunca, ya que a los escándalos por corrupción y espionaje hay que sumar los enfrentamientos explícitos entre los Gallardón, Esperanza Aguirre y Mariano Rajoy. 

P.– ¿Cuáles son los elementos básicos de su propuesta de cambio? 

R.– Tenemos que hacer una seria reflexión de cara al futuro, por ejemplo en lo orgánico. Este partido –entiendo yo– cada vez es más rígido y se está volviendo a la estructura de “mesa camilla”; es decir, entre varios se lo guisan y se lo comen todo. Y, sin embargo, cada vez la militancia tiene menos capacidad de tomar decisiones. Simplemente se les convoca para llenar actos, montarse en autobuses y poco más. Yo creo que ese no es el modelo de Partido Socialista que la mayoría de los militantes quieren.  

Otro punto a reformar, a nuestro juicio, es el referente a la elección de candidatos. Se trata de hacer unas primarias en las que los militantes puedan votar, en cada una de sus agrupaciones, a la persona que tiene que encabezar el cartel electoral del Partido Socialista de Madrid. Esta es una figura que está contemplada ya en los Estatutos. Lo que nosotros presentamos como una novedad es que, si queremos tener una visión lo más amplia posible, hay un ceso de simpatizantes que creemos debe ser consultado también en ese procedimiento de primarias. Eso sería avanzar en democratizar aún más nuestro propio partido, y en que los ciudadanos nos perciban más cercanos a ellos porque les consultamos a la hora de elegir nuestros carteles electorales.  

Planteamos también la creación de un registro público de bienes patrimoniales de todos los cargos públicos y orgánicos del partido, incluidos los familiares en primer grado de consanguinidad. Con ello pretendemos que los ciudadanos puedan comprobar que no hay más interés que mueva a los cargos orgánicos que el general.  

Además, vemos la necesidad de elegir al secretario general no por el sistema de delegados, como se viene haciendo hasta ahora, sino directamente por cada mujer u hombre militante del Partido Socialista. Esto seguro que haría que se sintieran más participes en la toma de decisiones. Así, los posibles candidatos no sólo tendrían que reunirse con los delegados, sino que tendrían que hacerlo con cada una de las agrupaciones, de forma que todos los militantes conocerían de primera mano, y no a través de segundas personas, cuál es el proyecto del aspirante a la secretaría general. Creo que ésta es la mejor manera de poder movilizar y motivar a nuestros militantes.  

Otra propuesta que planteamos, de cara a producir una renovación real dentro del propio partido, es la limitación de mandatos a dos legislaturas, tanto para el ámbito institucional como para el orgánico. Y que una persona no pueda ocupar varios puestos de representación a la vez; el límite sería un puesto de ámbito orgánico y otro de ámbito institucional. Precisamente, para que más gente tenga la oportunidad de participar y no que unos pocos acaparen siempre todos los puestos. 

P.– Estas propuestas no son del todo novedosas. Cuando en 2007 Rafael Simancas abandonó la secretaría general, ya entonces se habló de llevar a cabo algunos cambios estructurales como los que ahora ustedes plantean… 

R.– Efectivamente, eso es lo que se esperaba y alguna de estas propuestas se hicieron por el nuevo secretario general, como la elección de su cargo directamente por los militantes. Esas cosas parece que ya se nos han olvidado.  

Y también dijo que a los candidatos se les elegiría en primarias, y ahora se nos está diciendo que no se cree que se deban llevar a cabo esas primarias. No se puede decir una cosa un día y al día siguiente lo contrario, en función de unos intereses. Tiene que ser algo claro y que los militantes sepan que las promesas se cumplen. Que no se les engaña cuando se dice una cosa en un momento determinado, para ser elegido, y al día siguiente ya nos hemos olvidado de lo que se había planteado.  

Ya hemos elaborado un documento con todas estas propuestas surgidas del análisis, y se va a hacer llegar directamente a los militantes que así nos lo soliciten para empezar a abordar ese debate mirando hacia el futuro. Y esperemos que las personas que tienen que oír estas reflexiones tomen buena nota para empezar a cambiar de cara al 2011. Yo sigo pensando que, aunque los resultados de las encuestas hoy por hoy no nos son tan favorables como desearíamos, si cambiamos las formas de actuar en este partido todavía podemos llegar en buenas condiciones al 2011. 

P.– ¿Cree usted que Madrid es hoy por hoy una plaza insalvable? 

R.– Para nada. Lo vimos en 2003, cuando estuvimos a punto de gobernar, y en 2004 nos separaron 20.000 votos del Partido Popular en las elecciones generales. No ha pasado tanto tiempo desde entonces, pero los ciudadanos tienen que percibir claramente un proyecto de progreso, un proyecto de izquierdas que les movilice de cara a las elecciones.  

Lo que no podemos es estar continuamente cambiando de discurso. Es necesario saber que nuestros pilares son los que el Partido Socialista ha defendido durante 130 años de historia. Y mostrar que nos preocupan los que menos tienen, los más necesitados y los trabajadores, que en esta situación económica que estamos viviendo son los que más están sufriendo y no pueden ser ellos los que soporten principalmente esta crisis. En definitiva, tenemos que saber trasladar que estamos encima de sus problemas. Cuando esto no se hace, el ciudadano de izquierdas, que probablemente sea el más crítico, también te lo hace pagar.  

P.– Y en esa labor de trasladar mensajes a los ciudadanos, ¿está satisfecho con la presencia que tienen ustedes en los medios de comunicación?  

R.– A los medios hay que trasladarles cosas nuevas, acciones imaginativas que puedan ser noticia para que se las hagan llegar a los ciudadanos. Algo puede ser noticia un día, pero a la semana o al mes, si se sigue diciendo lo mismo, no es noticia. Cuando a los medios se les plantea algo serio, algo razonable, evidentemente lo trasladan a la opinión pública.   

Entiendo que, en nuestra política de medios, no podemos centrarnos sólo en una rueda de prensa después de las comisiones ejecutivas regionales, o antes del Pleno en la Asamblea de Madrid, sino que hay que tener una trayectoria con los medios de actividades permanentes, de actos y reuniones con colectivos, etc., etc. Y eso, que ya se ha hecho en otras ocasiones, sí genera noticias para conseguir tener una presencia en los medios de comunicación.   

Y está lo de Telemadrid, que directamente es un escándalo: escuchar columnas de opinión en espacios de noticias que sistemáticamente atacan a todo lo que tenga que ver con el Partido Socialista; o como hemos visto hace tan sólo unos días, que se compare una movilización por los derechos de los trabajadores con las que tenían lugar en tiempos del franquismo…, me parece muy grave.  

Tenemos una televisión autonómica que es completamente un aparato propagandístico del Gobierno de Esperanza Aguirre. Eso los ciudadanos lo saben. Y cuando es tan claro y tan evidente, pierde credibilidad y la gente deja de verla. Hemos comprobado que la audiencia de Telemadrid ha ido bajando progresivamente, y eso es porque se percibe que no hay información veraz sino parcial, incluso atacando cuando interesa al propio alcalde de Madrid.  

Además, a la hora de configurar la parrilla, no solamente han de programarse “informativos” y películas. Tendría que haber más espacios de servicio público. Si comparamos con Televisión Española, especialmente con La2, se percibe que no se tiene como único objetivo conseguir audiencia, sino que además hay muchos espacios de carácter público, cosa que se echa de menos en Telemadrid.  

También en la política de comunicación, yo tengo un lema, y es: “Todavía estamos a tiempo. Si cambiamos, podemos”. 2 enero 2010  

Óscar Blanco: “Creo que no hemos sabido explicar nítidamente a los ciudadanos lo que está ocurriendo con la trama “Gürtel” o con la red de espionaje del Partido Popular” (foto: A.O.)

 


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