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Miguel Ángel Revilla, Presidente de Cantabria “El tirón electoral que tengo en Cantabria es importante”
Por Paloma Piqueiras Miguel Ángel Revilla ya estaba a la puerta de su despacho esperándome con una sonrisa y los brazos abiertos para darme un abrazo. Si hasta ese momento estaba preocupada por algo, enseguida me sentí tranquila. El presidente cántabro siempre ha sido considerado uno de los más naturales y directos, y desde luego me lo demostró con aquel recibimiento tan cercano y a la vez respetuoso. Mientras hablábamos me dio tiempo a observar la habitación. Frente a la puerta una gran cristalera que daba a la calle principal, un sofá y una butaca con una televisión y una mesa, y al fondo el escritorio lleno de papeles y periódicos, que rebosaban por todas partes. A su lado, un corcho en la pared con la agenda y eventos del presidente. Me invitó a sentarme en el sofá y él hizo lo propio en la butaca. Apoyé la grabadora en la mesa central y comenzamos. Miguel Ángel Revilla fundó la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC) en 1976, a partir de la cual crea el Partido Regionalista de Cantabria (PRC) dos años más tarde. Actualmente es secretario general de dicho partido y, desde 2003, presidente de Cantabria. Licenciado en Económicas y Ciencias Empresariales y diplomado en Banca y Bolsa por la Universidad del País Vasco, ejerció como profesor en la Universidad de Cantabria hasta 1995. Ligado a la política desde 1976, antes de convertirse en presidente de la comunidad fue, entre 1995 y 2003, vicepresidente y consejero de Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo en un Gobierno de coalición con el Partido Popular. En su primera legislatura, en el año 2003, PRC y PSOE hicieron coalición y gobernaron juntos, aprovechando la tercera posición del partido de Revilla y la segunda de los socialistas. La suma de veinte escaños da la mayoría y la coalición representaba un total de 21 frente a los 18 del Partido Popular. En la segunda legislatura, el Partido Regionalista superó en votos al PSOE y se convierte en el partido más votado de Cantabria, tras el PP. Los pactos hicieron que se reeditara el Gobierno de coalición, con la diferencia de que el PRC se había convertido en el segundo partido más votado. El partido, nos dice Revilla, tiene una fuerte implantación porque es uno de los más antiguos de Cantabria, y eso lo demuestra el porcentaje de alcaldías que apuestan por el PRC: de 100, lo hacen 39. Sin embargo, no niega “el tirón electoral que yo tengo en Cantabria, que es importante”, y asegura que su figura obtiene bastantes más votos que lo que sacan las siglas. Hace unos meses tuvo lugar en Madrid una reunión de presidentes autonómicos, la CEOE y los sindicatos, que se alargó durante todo el día y se convirtió en el acto más destacado del momento. Entre la expectación, no se pudo obtener una valoración clara sobre el resultado del encuentro. Las opiniones fueron diversas y se dividían entre los partidos. El señor Revilla dice al instante que “la reunión no sirvió para nada”. Él mismo dice que no hubo un acuerdo generalizado y lo achaca “a que había una directriz clarísima del Partido Popular de que de allí no se le podía dar ningún balón de oxígeno al presidente del Gobierno, y que incluso aprobando prácticamente todo lo que había presentado el PP no fuimos capaces de firmar ningún documento”. Como es ya costumbre, Revilla se desplaza a este tipo de reuniones en taxi. Ya en una ocasión, el taxista que llevó al cántabro a La Moncloa se convirtió en protagonista de la mañana, pues sin duda que un presidente haga esto es, cuanto menos, sorprendente. Sin embargo, el presidente de Cantabria comenta siempre que el uso del taxi es una forma cómoda, sencilla y segura de realizar sus viajes, y no un modo de propaganda o intento de apariencia.
Refiriéndonos a las comunicaciones, es difícil no centrarse en el tema del
Ave. En un principio, los plazos estipulados marcan el año 2015 para el término de las obras, y asegura que ese es el compromiso y que “el calendario está marcado para esa fecha”. Parece que ninguno de los problemas que podría causar algún punto del trayecto, por la orografía, vaya a convertirse en un impedimento para el cumplimiento de plazos. Ahora, con los recortes por la crisis, la pelota ha vuelto a estar en el tejado y Revilla en lucha con el Gobierno central por no perder ni un milímetro de lo pactado. Además, hay otros proyectos de comunicación en marcha: “la conexión con la ‘Y vasca’, con el Valle del Ebro, con Francia y Europa”. La puja por las comunicaciones es uno de los objetivos más ambiciosos de este presidente, que considera de vital importancia la conexión, no sólo dentro de la Comunidad, sino también con otras partes de España y, por supuesto, con Europa. Su frescura y naturalidad a la hora de responder a las preguntas refuerza la impresión de un presidente acostumbrado a la relación con los medios de comunicación, tema que no deja de sorprender a algunos, pero que también es muy celebrado por otros. Sin embargo, en algunas ocasiones se ha convertido en un argumento de ataque por parte de otros políticos. El protagonismo mediático del presidente aumenta con su participación en el programa nocturno de la Sexta, conducido por Andreu Buenafuente, donde tiene una sección fija mensual, en la que tratan temas de actualidad. Se le ha criticado en algunas ocasiones por estas intervenciones públicas, pero para él no es más que una forma de aprovechar las oportunidades y de actuar “en función de creencias y convicciones”. De esta manera, aporta un protagonismo a su tierra que antes no tenía y aprovecha “que ahora me conocen en toda España, para ir a programas de televisión, donde lo que trato es de mostrar las bellezas y bondades de una región, que era muy desconocida”. Al igual que con el tema de las comunicaciones, apuesta por la globalización y considera que aceptar las oportunidades y dar a conocer su región es “uno de los papeles que tiene que hacer un presidente”. “Me encuentro muy satisfecho”, afirma, porque gracias a sus intervenciones ha conseguido los objetivos marcados en un principio: “todo el mundo sabe donde estamos en el mapa”, gracias a una “publicidad gratuita”. Este sentimiento por su tierra se refleja también en el fútbol, que es una de sus mayores aficiones. Su equipo, por supuesto, es el Racing de Santander. Y, ajustando su agenda presidencial, hace todo lo posible por ir a los partidos. Precisamente por este sentimiento, es también muy crítico con los fallos y considera que “el Racing ha ido muy mal este año, porque no hay buen equipo y se ha fichado muy mal”. Admite que han tenido suerte hasta ahora y confía en seguir teniéndola. Sin embargo, esta pasión por los verdiblancos no es la única que destaca en el fútbol. A veces se deja llevar por ese especial sentimiento que lo une con Asturias, y admite que “mi primer equipo es el Racing, naturalmente; pero, después, el Sporting de Gijón”. En muchas ocasiones nombra a la Comunidad vecina, a sus gentes y sus productos, y siempre ha reconocido tenerle un gran cariño al Principado. Además, por supuesto, de mantener una relación de amistad con el técnico sportinguista, Manolo Preciado. Después de unos minutos, en los que continuamos hablando, me acompañó a la salida del despacho. Se despidió de mí con el mismo afecto que a la llegada. Aquello había terminado, pero había podido aprovechar unos minutos con el presidente de Cantabria. Su relación con la gente se caracteriza por la naturalidad y claridad de sus actos y declaraciones.
Me llevo un buen recuerdo, sobre todo de su calidad humana, además de unas
latas de anchoas y otros productos típicos. |
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Portadilla Nº Septiembre 2010 Reportajes
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