Portada Opin@r
Reportajes y Entrevistas  

Portada Opin@r

Información General y Opinión
Cultura, Ciencia y Sociedad
Deportes
Denuncia

 


DELIA BLANCO, PRESIDENTA DEL PARTIDO SOCIALISTA DE MADRID (PSM)

“Si la derecha gobernase, significaría un retroceso gravísimo en cuanto a derechos civiles”

Delia Blanco: “La derecha ha pensado que cuanto menos política, mejor” (foto: Ángel Cívico)


Por ÁNGEL CÍVICO

Cercana, amable y cándida, a la par que decidida, segura y firme. Así se mostró Delia Blanco, presidenta del Partido Socialista de Madrid (PSM) y número siete de la lista del PSOE al Congreso de los Diputados en las elecciones generales del 20-N. Tiene uno la impresión de conocerla y tener un contacto especial cuando habla con ella. En su despacho, y ocupada con la campaña electoral, Blanco sacó tiempo para recibirnos y ofrecer una entrevista en exclusiva para OPINAR, en la que pudimos hablar de los temas más diversos: políticos, sociales, económicos…  

PREGUNTA.– Lo primero de todo es una pregunta obligada, ¿cómo se siente un candidato a escasos 12 días de los comicios? 

RESPUESTA.– Cuando lUna vez que estás en campaña los días se hacen cortos, por lo que pierdes mucho la noción del tiempo. La campaña ya está lanzada, vas de un sitio para otro y haces lo que tienes que hacer; simplemente, es una carrera de fondo, donde una vez que has empezado a correr ya no te planteas más que intentar hacerlo bien y que la gente tenga las respuestas que necesita a las cuestiones que se le plantean y sobre las que tiene dudas. Tu obligación es explicarle a la gente cuáles son esas respuestas, si es que las tenemos, porque no siempre se tienen. 

P.–  ¿Y cómo se definiría en este momento, más nerviosa o emocionada?

R.– Yo no soy una persona que se ponga nerviosa una vez está en la campaña. Quizá tengo más nervios antes del inicio, pero no durante la carrera. Soy una persona que me concentro bastante bien, afortunadamente es una de las pocas virtudes que tengo. No estoy nerviosa, estoy haciendo el trabajo que tengo que hacer.  

P.– Hablando de trabajo, en cuanto a su papel como diputada en el Congreso, ¿cree que el ciudadano conoce el rol que desempeñan? ¿Es consciente de qué es lo que vota en el momento de depositar el sobre en la urna? 

R.– Creo que en el momento de votar sí saben. Este país es muy maduro tras treinta y cinco años de democracia, y creo que los ciudadanos saben lo que hacen. Además, me produce mucho respeto el voto, porque es lo único que nos iguala realmente a todos: el voto de un trabajador vale exactamente lo mismo que el de un poderoso, lo que es imprescindible para la igualdad.  

P.– ¿Y recibe el ciudadano información suficiente? 

R.– Con respecto a nuestro trabajo, considero que la gente tiene poca información; en general, trabajamos mucho más de lo que la gente percibe y cobramos mucho menos de lo que se piensa. Ha habido un proceso de desafección hacia la clase política muy intencionado por parte de la derecha: han pensado que cuanto menos política, mejor. Por ello, si denigramos la política denigramos a los políticos, todos son iguales y por tanto no vale nada para nada. Ese discurso es pre-democrático.

P.– ¿Cómo podría mejorarse esta situación?  

R.– Tomándose en serio los periodistas el Congreso de los Diputados. Porque los diputados nos lo tomamos en serio, pero ya no tenemos cronistas parlamentarios que cuenten lo que ocurre aquí día a día. Únicamente cubren cuando hay escándalos o discusiones, pero no cuando se debaten las cuestiones con rigor, es decir, en las comisiones. Los poderes mediáticos están regidos por empresas que quieren obtener beneficios, y se han unido a la idea de que cuanta menos política, mejor.

P.– Usted es la presidenta del Partido Socialista Madrileño desde el año 2007. Si hacemos autoanálisis, ¿cómo calificaría su gestión? 

R.– El peso más grande del partido recae siempre en el secretario general. Dicho eso, hemos construido mucho partido en Madrid. Soy una mujer de partido y creo que, sin ellos, es muy difícil articular una democracia parlamentaria y de derechos. Por tanto, estoy convencida de que los partidos son imprescindibles, y en Madrid nuestro partido ha cambiado ciento ochenta grados. Es un partido más participativo y con muchos más jóvenes, hemos incrementado militancia y sobre todo el PSM ha sido la vanguardia del PSOE en cuanto a las propuestas más socialdemócratas.

P.– Ya que menciona las propuestas, además de su actividad como presidenta del PSM, también desarrolla otras tareas relacionadas con la integración y el pluralismo. ¿Considera a este tipo de medidas aspectos clave de la política del Partido Socialista?

R.– Absolutamente. Esas tareas forman parte de mi vida junto al feminismo y, por tanto, lucho desde hace años por la igualdad entre hombres y mujeres. Creo que la política de inmigración es fundamental en un Gobierno, y está por ver qué es lo que quiere hacer el PP porque, una vez más, es un tema al que no dedica en su programa prácticamente nada. 

P.– Se ha adelantado en parte a mi siguiente pregunta: ¿Qué clase de políticas cree que llevaría la derecha si llegase al poder? 

R.– Lamentablemente, lo estamos viendo en Madrid. La presidenta de la Comunidad de Madrid es un ejemplo de las políticas que podría llevar a cabo [Mariano] Rajoy. [Esperanza] Aguirre es una persona muy escorada a la derecha, tocando a veces temas relacionados con la extrema derecha. Esto es lo que tiene el PP en su seno, recoge toda la derecha y la extrema derecha, a la que también representa el Partido Popular. Esperanza Aguirre es una mujer muy vanguardista en la derecha, innova continuamente políticas muy neoliberales –de recortes– en temas fundamentales como la educación pública, que nos hace iguales a todos; también en sanidad, llevando la gestión de los hospitales públicos a la empresa privada y dejando estos hospitales para las enfermedades más crónicas, para llevar los enfermos menos costosos a la privada. Aun así, las empresas con las que gestionó la construcción de hospitales le exigen cada vez más dinero, porque ellos no velan por la salud pública, velan por sus intereses. 

P.– ¿Y en el ámbito de la Ley de Dependencia? 

R.– En dependencia es la misma historia. Esperanza Aguirre apenas ha dado cumplimiento a esta ley. Tenemos un problema con las competencias que ejerce Esperanza Aguirre porque, al no ser finalistas los presupuestos que van a educación, sanidad y dependencia, se gasta ese dinero en otras cosas que no son estas materias. Por ejemplo, a nivel de toda España, la dependencia ha creado directamente 146.000 puestos de trabajo e indirectamente 45.000. En Madrid no se ha creado ningún empleo a través de la dependencia. Como está despidiendo a profesores interinos –3.000 profesores–, tiene la calle levantada con el tema de la educación pública, y la tendrá con la sanidad porque la gente está viendo en su vida cotidiana cómo los servicios públicos quedan relegados y sin financiación. En fin, no es un ejemplo de políticas igualitarias. 

P.– Sin embargo, en el debate de ayer pudimos ver cómo el líder popular achacaba los problemas de financiación de la sanidad pública a las políticas del Gobierno socialista…  

R.– Lo que dice Rajoy no es verdad. En los consejos interterritoriales de educación y sanidad, y en el consejo interterritorial de financiación autonómica, se ha llegado a acuerdos que en las autonomías y en los municipios donde gobierna el PP no se han llevado a cabo. Y eso es algo que el señor Rajoy sabe. Es consciente de lo que hace Esperanza Aguirre y de lo que está empezando a hacer Cospedal en Castilla-La Mancha. Esto es algo que los ciudadanos deben ver por sí mismos. 

P.– Usted se ha definido como feminista, y el apoyo a la mujer es uno de los puntos clave del programa de Pérez Rubalcaba. ¿Confían desde el PSOE en despertar, con esta referencia, el voto unánime de las votantes? 

R.– Si hay alguien en este país que ha llevado a cabo leyes de igualdad, han sido los gobiernos socialistas. El PP ha recurrido todas las leyes que tienen que ver con los derechos de las mujeres, como la ley de prevención de embarazos y de aborto, o la ley de igualdad para que las mujeres estén en posiciones relevantes en las empresas privadas y en las pymes. La política del PP es poner mujeres que se visualicen y que tienen a veces comportamientos masculinos en su forma de actuar en política. Desde el PSOE no lo vemos así, pensamos que la lucha de las mujeres ha sido muy larga: tardamos mucho en conseguir el voto y en igualar en derechos. Falta muchísimo por hacer y sería un gran retroceso si los populares gobernasen, porque no se iban a ocupar de llevar a cabo la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. 

P.– El señor Rajoy admitió en el debate que si gobernase seguiría adelante con esas iniciativas de igualdad…  

R.– Bueno, está esperando el resultado de los recursos ante el Tribunal Constitucional. Él mismo admitió que está todo recurrido. Creo que van a derogar el matrimonio entre homosexuales y lo dejarán en una ley de parejas de hecho, lo que provocará una situación extremadamente difícil para aquellas parejas de homosexuales que han adoptado, porque están en su derecho. Está recurrida también la ley del aborto, pero ya llevan en su programa que van a derogarla y volveremos a la situación de indefensión de la ley del 83. La ley de igualdad, independientemente del dictamen del TC, no la llevarán a cabo. En resumen, sería un retroceso grandísimo en torno a los derechos civiles y políticos de las personas que vivimos en este país. 

P.– Lo primordial para los partidos –y según los resultados de la encuesta del CIS, también para la población– es combatir el desempleo. ¿Están reñidas las políticas económicas con el emprendimiento de políticas sociales? 

R.– Para nada, al contrario. Los ítems más importantes del Estado de bienestar –educación, sanidad y dependencia– crean puestos de trabajo, no los destruyen. Se destruyen con los recortes. Para incentivar la economía, y en este momento es más claro que hace dos años y medio, hay que crear puestos de trabajo y conservar los pilares del Estado de bienestar, que son un filón importantísimo para la mencionada creación de empleo. 

Si la derecha no lo cree, y piensa que sólo con recortes vamos a salir adelante, se están equivocando. Además, hay un problema añadido: si el día 21 de noviembre el PP gobierna, dentro de un año y medio en el resto de Europa estarán gobernando la socialdemocracia y los socialistas. Lo que significará que nosotros iremos a la contra de Europa, y cuando ésta reactive su economía a través de políticas keynesianas –de creación de empleo–, aquí tendremos un Gobierno del Partido Popular que se negará a hacer esas políticas. Ya lo adelantamos, pero no se escuchó, cuando dijimos “quien vote a [Alberto Ruiz] Gallardón, estará votando a Ana Botella”, porque era evidente que Gallardón iba a salir del Ayuntamiento [de Madrid] y saldrá. En este momento, la situación es muy complicada, porque probablemente tendremos un Parlamento muy atomizado, lo que significa que habrá una confrontación continua entre lo que significa la marca de Bildu en estas elecciones y el PP. Veremos cómo probablemente se deja de hablar de economía por los medios más afines a la derecha, para centrar el debate en la confrontación continua entre la marca blanca de Bildu en el Congreso y el Partido Popular. 

P.– En referencia al debate, una buena parte de los medios de comunicación proclamaron –apoyándose en expertos y encuestas– que Rajoy obtuvo la victoria. ¿Qué considera usted? 

R.– Creo que los medios se están posicionando para el futuro porque, evidentemente, cualquiera que viera el debate observaría que Rubalcaba tiene muchísimo más peso, las ideas claras, tiene el Estado en la cabeza, sabe lo que quiere hacer en este momento para reactivar la economía y proteger la educación, la sanidad y la dependencia. Por otro lado, vimos a un señor Rajoy que miraba continuamente sus papeles, que no conocía su propio programa, y que no contestaba qué iba a hacer, por ejemplo, con el subsidio de desempleo, y tampoco contestaba cómo podía financiar la sanidad en un momento difícil. Vimos a un señor Rajoy no preparado para los tiempos que se avecinan, y vimos a un señor Rubalcaba que sí está preparado. 

P.– ¿Y a qué motivo puede deberse esa falta de concreción en las políticas que pretenden llevar los populares? 

R.– Creo que el PP no quiere presentar con luz y taquígrafos su programa. Espera que la gente les vote por desafección al Partido Socialista. Esa es su baza, una baza muy poco democrática. 

P.– Una observación común de la derecha es que Felipe González acompaña asiduamente a Pérez Rubalcaba durante esta campaña, mientras que Rodríguez Zapatero sólo intervendrá en un acto. ¿Está intentando Rubalcaba distanciarse de un Gobierno socialista en el que él mismo ha sido una figura relevante? 

R.– Zapatero hizo, en el momento en que nos encontrábamos, lo que tuvo que hacer. Primero para no ser intervenidos por el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Nos salvó de que nos intervinieran. Como autocrítica diría que debimos explicar más por qué lo hacíamos y qué nos jugábamos. 

Una vez que España no ha sido intervenida ni nos encontramos en la situación de Grecia, Portugal o Italia, toca hacer otras políticas. Rubalcaba y los socialistas saben qué políticas hay que hacer, porque hemos gestionado la parte más dura de la crisis. El futuro no es de color de rosa, es una crisis sistémica del capitalismo. Pero lo que se ha visto claramente es que con recortes y políticas de ajuste no salimos de la crisis.  

Felipe González acompaña a Rubalcaba porque fue el hacedor del Estado de bienestar, y ha sido el Gobierno de Zapatero en la primera legislatura quien puso el cuarto pilar del Estado de bienestar: la ley de dependencia. El PP nunca ha hecho un solo avance social. Es más, cuando Zapatero y el PSOE tuvieron que adoptar medidas y tomar decisiones dificilísimas, como congelar las pensiones o bajar el sueldo de los funcionarios, el PP votó en contra. Medidas que ellos hubieran hecho de forma más dura que nosotros, y sin respetar el Estado de bienestar.  

Mariano Rajoy, al que respeto como jefe de la oposición, es un hombre que lo que ha hecho es sentarse y dejar pasar el tiempo, esperar a que nosotros nos desgastáramos y que le llegara este momento, que considera glorioso. Pero honestamente ha trabajado muy poco para ayudar a este país y para ganarse ser presidente del Gobierno. En la primera legislatura sacaron a la gente a la calle, junto a la Iglesia, contra el aborto y la ley de igualdad; en la tregua de ETA no ayudaron absolutamente nada, usaron la política antiterrorista como una política de oposición; cuando ETA ha dejado de matar, ellos no quieren hablar de ETA, y así sucesivamente.

P.– En relación al fin de ETA, se comenta en algunos círculos que al PP no le interesaba que llegase a su fin en este momento. ¿Cree que se puede llegar a ese punto para beneficiarse electoralmente? 

R.– Francamente, no voy a entrar en ello, no contestaré. Si es que ha sido así, si el PP no quería que ETA dejase de matar porque prefería que lo hiciese con un Gobierno popular, me parece tan indecente que prefiero no pensarlo. 

P.– Cambiando de tema: ya conoce lo que pronostican las encuestas. ¿Las tienen en cuenta en el PSOE a la hora de prever futuros resultados? 

R.– A las encuestas no se las vence, se convence a los ciudadanos. Todas las encuestas dicen que ganará el PP, pero creo que todo está por decir hasta el día 20, cuando los ciudadanos metan su papeleta en la urna. Es la soberanía popular el que da un Gobierno o lo quita. Hasta el día electoral yo, personalmente, ni cuando son favorables ni cuando no lo son, atiendo mucho a las encuestas. 

P.– Si el Partido Socialista resultase vencedor, ¿cuál será la primera medida que pondría en marcha? 

R.– Reactivar la economía. No más recortes, reactivar la economía para crear empleo como sea, que es el principal reto. 9 noviembre 2011  

 


OPI

Portada  Información General y Opinión  Cultura, Ciencia y Sociedad
Reportajes y Entrevistas  Deportes  Denuncia


© OPIN@R.
© Cada uno de los autores de los artículos o fotografías.

Las personas interesadas en publicar sus colaboraciones en OPIN@R o ponerse en contacto con la Redacción,
tienen a su disposición la siguiente dirección de correo electrónico:
Teclee esta dirección en su programa de correo electrónico